• John Scofield: El Verdadero P.N.P.

    Teatro Coliseo – Buenos Aires
    Martes 24 de Mayo de 2005

    John ScofieldLa cita amenazaba con ser más que atractiva. El guitarrista John Scofield se presentaría con The Real Jazz Trio, esto es Bill Stewart en batería y el eterno Steve Swallow en bajo eléctrico, nada menos que en el Teatro Coliseo, un lugar en el que pareciera que todo, pero absolutamente todo, suena bien.
    A eso de las 21:30 hs. asoma el bajista argentino Javier Malosetti, quien junto con Oscar Giunta en batería y Hernán Jacinto en órgano brindaron una media hora a toda potencia y velocidad demostrando que los tres dominan a la perfección sus instrumentos, que el ensamble del grupo no tiene fisuras, que cada uno tuvo sus espacios para lucirse y que entre tanta potencia y velocidad se extrañó alguna calma, alguna pausa.

    A las 22:15 hs. aparecen las tres S; el saludo de rigor, miradas que se cruzan y el comienzo con It Is Written. Bueno, nada de calentar motores, de ir entrando en clima. El Pelado salió rápidamente a mostrar su primer solo de la noche, sin regular; Swallow lo imitó y Stewart no fue menos.
    A continuación y sin que termináramos de acomodarnos, Stewart marca para un blues con silencios interrumpidos por notables golpes secos al aro del tambor; el solo de Swallow, melodioso y sobrio, indica que estamos en pleno Toogs y de pronto Scofield que ataca y se menea y gesticula como si las notas le salieran de las tripas. Ya estamos a pleno, con un líder en estado de (casi) demencia, poseído, un Stewart increíble en los contrapuntos y Swallow que no deja de mirarlo al líder con cara de “me salió bueno el chaval”, mientras largaba contenidas risotadas ante los movimientos pseudo epilépticos de Scofield. Gran momento.

    Bill StewartEl guitarrista nos había comentado que este trío no se acaba con En Route; aparecieron entonces un par de temas nuevos, Trio Blues (gran dueto de JS y BS) y un sin título (¿New Tune?) en un estilo similar a la época del What We Do o Time On My Hands.
    Hubo algunos standards como Everything I Love de Cole Porter (con gran trabajo de escobillas), You Don’t Know Me, de Arnold, pero que forma parte de un tributo a Ray Charles que acaba de editarse con, probablemente, el mejor solo de la noche de Scofield y Alfie de Burt Bacharach, que incluyó una hermosa intro de JS solito y solo, otro buen trabajo de Stewart en escobillas y otro solo medido y pagador del veterano Swallow.

    El trío es sólido, potente, dúctil y si bien el liderazgo del guitarrista es notorio, hay espacio para todos; espacios que se resuelven con notas precisas y golpes justos.
    El tema más festejado (y conocido) de la noche fue Green Tea del disco A Go Go, aquel trabajo en el que JS uniera fuerzas con Medeski Martín and Wood. No extrañamos al órgano y el musical solo de Stewart acompañando y acompañándose con la melodía fue de una sutileza y riqueza poco habituales.
    A diferencia de la anterior visita, Stewart ahora se mueve, se contorsiona como acompañando con su cuerpo cada golpe. El uso de la mano izquierda es determinante y él se encarga de acelerar y frenar no sólo cuando corresponde, sino también cuando se le antoja. Sus recursos técnicos le hacen sin duda la tarea más fácil… a sus compañeros. Tiene 28 años. La que nos espera…

    Lo de Swallow… se sabe que desde hace muchos, pero muchos años, es el referente obligado a la hora de mencionar a un bajista eléctrico de jazz. Sin una pizca de divismo, sabiendo y aceptando de buen grado que en este caso no es el front-man aporta, sin intentos circenses, una gruesa y firme columna vertebral sobre la que descansa el sonido y la música del trío. Se lo nota feliz además y no hace nada por disimularlo.
    El show ya está, otra vez JS dio cátedra. Y encima la organización y el sonido fueron impecables.

    Steve SwallowPero faltaba algo. El último tema del concierto (oficial) fue justamente el que cierra En Route, Over the Big Top, que es una suerte de variación de Bigtop, tema que apareciera originalmente en Groove Elation (1995), cuando JS andaba muy cerca del Hammond de Medeski o de Larry Goldings.
    Solamente voy a decirles que si el show hubiese sido únicamente este tema, todos nos hubiéramos ido más que conformes y satisfechos. Y es que el Pelado las hizo todas, pero absolutamente todas y cada nota estuvo donde tenía que estar. Aquí sí que las risas y los comentarios que se intercambiaban Swallow y Stewart eran indisimulables. Y mientras tanto ellos también la descosían, cada uno en su rol, SW marcando el riff-núcleo del tema, BS guerrilleando con, nuevamente, esa izquierda… y el Pelado ausente, ensimismado, abstraído, siempre concentrado, gritándose cada nota, sorprendiendo en cada acorde, poseído, una fiera, un demonio.
    Hubo tiempo para un bis, el Do You Know What It Means To Miss New Orleans de Louis Armstrong, un poco de calma… pero no mucha. Hacia el final vuelven a hacer de las suyas y, literalmente, terminan a las risas.
    Ellos; y nosotros también.
    A esta altura y después de su tercera visita, hay que afirmarlo sin vueltas.
    Scofield ha brindado uno de los mejores conciertos de jazz que he tenido la suerte de presenciar.
    Y la sentencia me salta solita.
    Se convirtió, verdaderamente, en El P.N.P.
    El Pelado Nunca Perdona.

    Marcelo Morales.

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