• Madeleine Peyroux: Careless Love

    Madeleine Peyroux - Careless LoveDance Me To The End Of Love, Don’t Wait Too Long, Don’t Cry Baby, You’re Gonna Make Me Lonesome When You Go, Between The Bars, No More, Lonesome Road, J’ai Deux Amours, Weary Blues, I’ll Look Around, Careless love, This Is Heaven To Me.

    Músicos:
    Madeleine Peyroux: voz, guitarra acústica.
    Dean Parks: guitarras.
    Larry Goldings: piano, wurlitzer, estey, órgano Hammond, celeste.
    David Piltch: bajo.
    Jay Bellerose: batería y percusión.

    Invitados: Lee Thornburg (trompeta) y Scott Amendola (escobillas).

    Rounder, 2004.
    Calificación: Está muy pero muy bien.

    William Galison & Madeleine Peyroux
    Got You On My Mind

    Galison - PeyrouxBack Ib Your Own Back Yard, J’ai Deux Amours, Flambee Montalbanese, Got You On My Mind, Jealous Guy, The Way You Look Tonight, Rag For Madi, Playin’, Shoulda Known, Heaven To Me, Heaven Help Us All.

    Músicos:
    William Galison: armónica, voces, guitarras, dobro, percusión.
    Madeleine Peyroux: voces, guitarra rítmica.
    James Wormworth: batería y percusión.
    Conrad Korsch: bajo.

    Invitados: Jean Baptiste Bocle, Dan Reyser, Shawn Pelton, Tony Garnier, Brian Mitchell, etc.

    Waking Up Music, 2004.
    Calificación: Sinuoso.

    En el año 1996, Madeleine Peyroux sorprendió a (digámoslo como corresponde) no mucha gente con Dreamland, su álbum debut.
    Algunas virtudes debe haber demostrado como para que un contingente de notables músicos la acompañaran en la aventura: Kenny Wollesen, Greg Cohen, James Carter, Marc Ribot, Vernon Reid, Cyrus Chestnut, Regina Carter, Marcus Printup y la lista sigue.
    El resultado fue un disco bellísimo con puntos altísimos, ayudado por el virtuosismo de varios de los participantes, aunque siempre desde el relax, la calma.

    Salvo un tema aparecido en una caja de 4 cd’s con material en vivo del Festival de Montreux, nada se supo (o al menos nada supimos) de la Madeleine hasta bien entrado el 2004, donde decidió reaparecer con un disco propio y otro en colaboración con el armoniquista y cantante William Galison.

    Cantando, Peyroux remite indudablemente en registro a Billie Holiday y en estilo a Bessie Smith a quien reconoce claramente como sus principales influencias. Pero lejos está de copiarlas, de imitarlas. Su estilo es natural, cálido, donde todo parece costarle poco esfuerzo, tal la naturalidad que emana.

    En Waking Up Music, el liderazgo pertenece sin dudas a Galison; el disco, de relajado aire folk y “bluesy”, se apoya fundamentalmente en su armónica y en la voz de MP que suena por momentos más festiva que en sus propios discos (que después de todo son solamente dos, así que tampoco da para una gran comparación); pero hay un ejemplo clarísimo y es en el único tema que aparece en los dos discos J’ai Deux Amours, que la niña (of course) canta en francés y muy bien.

    El disco, a pesar de sus desniveles, tiene sus momentos, pero no pasará a la historia ni mucho menos. Un disco apacible, sin grandes atractivos por el lado de la instrumentación, con una fallida versión de The Way You Look Tonight, una instrumental de Jealous Guy que no entendí (ni la versión ni el para qué), pero también con Playin’ (tema compuesto por los protagonistas y donde parece faltar el grito “¡sírvame otra copa cantinero!”), Heaven To Me y el tema que titula al CD., temas casi irresistibles para un atardecer a la vera del fogón.

    Careless Love es decididamente otra cosa. La Peyroux conformó (a diferencia de Dreamland) una banda estable, lo que si bien prácticamente anuló virtuosismos instrumentales, compensa con un trabajo grupal más sólido y menos “oscilante”.

    Es hora de reflejar en este lugar lo que me he encargado de afirmar desde 1996. Señor, señora, joven, muchacha, mozalbete, púber, infante o anciano: “No os podéis morir sin escuchar a Madeleine Peyroux”.

    Listo, ya está, una espina menos.

    La Peyroux es una de las grandes voces de los últimos tiempos, dicho esto en medio de la afluencia de sosas e insulsas apariciones mediáticas como las de Diana Krall y Norah Jones (y ahora amenazan con Jane Monheit). Que son todas lindas, agradables y que sin dudas tienen lo suyo, pero que economizan a la hora de demostrarlo artísticamente (¿y si hablan con Lavagna?).

    Volvamos a Careless Love. Una belleza de disco, ideal para días de lluvia (y no importa si es al atardecer o si hay fogón). La Peyroux canta, hoy por hoy, como ninguna.Y tiene solamente dos discos y ni miras de que viaje a Medellín.

    Marcelo Morales.

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