• Peter Hammill: Veracious

    A Better Time, Gone Ahead, Driven, Nothing Comes, Amnesiac, Nightman, Like Veronica, Bubble, Easy to Slip Away, Primo on the Parapet, Shingle Song, A Way Out.

    Músicos:
    Peter Hammill: piano, guitarra, voz
    Stuart Gordon: violín

    Fie!, 2006

    Calificación: A la marosca

    La mexicana Emiliana Cerezo Contreras fundó, junto con su hermano Francisco, el Comité Cerezo en el año 2001 cuando sus tres hermanos (Alejandro, Héctor y Antonio) fueron detenidos junto con otras dos personas, el 13 de agosto de 2001 en relación con unas explosiones en un banco. Según se informó, fueron torturados bajo custodia y, luego, declarados culpables de delitos relacionados con el crimen organizado.
    Intervino Amnistía Internacional y los detenidos corrieron suerte dispar. Uno fue liberado por falta de pruebas, otro abandonó la prisión luego de cumplir su condena y los demás siguen detenidos.
    Emiliana Cerezo se convirtió en una ferviente defensora de los derechos humanos (nos suena bastante esto a los argentinos, particularmente por “culpa” de unas tenaces señoras que reclaman justicia usando como arma inapelable un pañuelo sobre sus cabezas).
    Ustedes se preguntarán qué tendrá que ver esto que acabo de escribir (más detalles en el site de Amnistía Internacional) con un disco de Peter Hammill
    La verdad… buena pregunta.
    A finales del año 2003, Hammill estaba reposando tranquilamente al borde de su piscina hasta que sintió un dolorcito. La descomposición fue un ataque al corazón que casi finaliza con su vida.

    En ese momento, el querido Pedro tenía 55 años y había sido el responsable de los textos más gloriosos que cantautor alguno pudo realizar en el siglo XX.
    Quienes no conocen o no comulgan con PH estarán pensando que exagero.
    Hay otros que en momentos de dificultades extremas (pero extremas de verdad), entendemos lo necesario que puede resultar una simple canción de Hammill para aferrarnos… a algo.
    Y (estoy medio cansado de estar explicando eso de las subjetividades y objetividades, así que pues ná…) no ha habido mejor intérprete o cantante que haya ora acariciado, ora desgarrado mis tímpanos.
    Un ser hammilliano es alguien creíble hasta la médula.
    Un casi certero ataque al corazón (porque si es certero… se acabó el cuento), o la cercanía de la muerte, provoca en la víctima reacciones absolutamente inesperadas.
    Hammill debe haber sentido pánico. Por él, por su esposa, por sus hijas, por sus amigos.
    ¿Y cómo reaccionaría Pedro ante esta situación límite?

    No… no se paralizó ni mucho menos.

    Tomó decisiones. Algunas de ellas, absolutamente contradictorias con lo que siempre ha defendido. Rearmó Van der Graaf Generator (VdGG), por ejemplo, cuando siempre había mostrado una resistencia infinita. Sacaron un disco, Present, han hecho giras… parece que Hammill necesitaba darse ese gusto en vida con músicos que, antes que todo, son sus amigos.
    Y trabajó más que nunca. Se encargó de la reedición de todos los discos del grupo, con bonus en estudio, tomas alternativas o material en vivo, salieron un par de DVD’s (incluso uno, Godbluff, se editó en la Argentina), comenzó con la remasterización y re-edición de su material solista, editó Incoherence en el 2004, se presentó como solista, acaba de salir un libro, The Book, sobre la historia de VdGG y en este 2006 tiene listo un nuevo disco de estudio próximo a aparecer (su nombre sería Singularity).

    Sin dudas que Hammill sintió temor; y si bien desestimamos que haya tenido contacto con Emiliana Cerezo (aunque uno nunca sabe..) podemos decir, sin embargo, que hubo coincidencia plena en un punto. Cerezo lo sugirió en el 2005: “es necesario que el temor dé paso a una actividad creadora y creativa que impida el fomento de la paranoia y el temor paralizante”.
    Hammill ya lo había hecho.
    Esa actividad creadora lo llevó a editar Veracious, que contiene material en vivo interpretado junto al violinista Stuart “Hooly” Gordon.
    Durante muchos años, dos bootlegs de Pedro funcionaron como documentos inalterables para los hammillianos. Uno era a dúo con el violinista (y ex integrante de VdGG) Graham Smith; el otro, de 1978, fue solito y solo: Skeletons Of Songs.
    Con Room Temperature Live (1990), el “oficialismo” se puso a tono pero sólo en parte: era en trío (con Nic Potter en bajo y Gordon en violín) y lo que se “necesitaba” era un “solo PH”.
    Vino entonces el notable The Peel Sessions (1995), pero la cumbre llegó con el insuperable Typical (1999).

    Veracious contiene doce temas. Todos le pertenecen al cantante. Lo más llamativo es que hay solamente cuatro de los históricos “tour de force” del británico: Easy To Slip Away, Shingle Song, Primo On the Parapet y A Way Out..
    Las demás composiciones pertenecen a la última década: A Better Time y Amnesiac (X My Heart, 1996), Nothing Comes y Bubble (Everyone You Hold, 1997), Nightman (This, 1998), Like Veronica (None Of the Above, 2000), Driven (Clutch, 2002) y Gone Ahead (Incoherence, 2004).
    Quienes hemos presenciado alguno de los conciertos que Hammill ha brindado, especialmente en soledad, sabemos que contamos con algunas verdades y emociones más para transitar por la vida.
    Y los que no… seguramente no es lo mismo, pero tenemos discos como los apuntados… y también éste.
    El aporte de Gordon es medido, exacto, ideal.
    El apasionamiento de Hammill (con sus sanguíneos, ineludibles y hasta esperables pifies, fundamentalmente al piano) no ha decaído un ápice.
    Su garganta privilegiada sigue riéndose del paso de los años.
    Destacar un tema por sobre otro sería de una injusticia magna.
    Señoras y señores… Pedro está como para que breguemos por, al menos, una visita más a Buenos Aires.
    Yo pongo el tequila.

    El temor le pone alas a los pies
    Virgilio

    Marcelo Morales.

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