• Robert Fripp & The League Of Crafty Guitarists: Las Manos Mágicas

    Teatro ND/Ateneo – Buenos Aires Domingo 10 de junio de 2007 – 21:00 hs. Fripp

    Cuando yo era apenas un infante había un momento televisivo que, sin excepción alguna, me subyugaba y encantaba. Se trataba de un pequeño segmento que llevaba por título “Las manos mágicas”. Lo exhibía el canal 13, al mediodía, instantes antes de la proyección de”El show de Los tres chiflados”. Pero también supo formar parte de “Los sábados de Calculín”, “Zapato roto” y “La hora de los pibes”, conducido por Canela y que fue donde por primera vez se emitió el mini programa. Manos MagicasSu debut, en tierras norteamericanas, fue en la década del ’50. Se realizaron 130 cortometrajes de unos tres minutos de duración (cada uno). Consistía en la demostración y posterior explicación de un truco de magia, preanunciado por un coro que canturreaba “Las Manos Mágicas le dirán la forma de aprender, bonitos trucos que de magia son... el resto depende de usted”. Y al final, una vez revelado el secreto, arremetían con “Las Manos Mágicas dieron ya su clara demostración, de un bonitos trucos que de magia son... el resto depende de usted". Por supuesto que se trataba de trucos muy sencillos, con cartas, pañuelos, pelotitas, etc., pero en esas ocasiones no me despegaban del televisor ni a baldazos. El tiempo pasó, la magia me sigue atrapando, pero no las fastuosidades de los Copperfields, sino la de esos granujas que al lado tuyo te engañan, se burlan, te encantan. Y la verdad... me encanta que me ganen, que me sorprendan, no entender cómo lo hacen.

    Luego de este ¿aleatorio? recuerdo, vayamos a lo que nos ocupa en esta nota: la nueva visita de Robert Fripp a la Argentina. Ya lo había hecho con el RF String Quintet, con King Crimson, con sus Soundscapes, con Los Gauchos Alemanes, con el G-3... y en esta ocasión se presentó junto con la League Of Crafty Guitarists, un combo de 11 guitarristas acústicos integrado por Hernán Núñez (Argentina/Alemania), Mariana Scaravilli (Argentina), Ignacio Furones (España), Claudio Lafalce (Argentina), Carolina Tonnelier (Argentina), Jorge Sevilla (Argentina), Leonard Requejo (México), Ignacio Gracián (Argentina), Fernando Kabusacki (Argentina), Martin Schwutke (Alemania) y Luciano Pietrafesa (Argentina).

    AteneoLuego de asistir a tantas de sus presentaciones sabíamos que, por las características del espectáculo, éste empezaría puntualmente y ni se te ocurra sacar una foto (y menos con flash), grabar o filmar el evento. Por las dudas, al entrar al recinto te entregaban un escrito que también fue leído instantes antes del comienzo del concierto y que decía: “Damas, caballeros, amigos y familia: Por favor, no tomen fotografías con cámaras, ni teléfonos móviles, con o sin flash. Esto perturba nuestro trabajo mucho más de lo que ustedes pudieran creer, si pudiéramos explicarlo. Por favor, tampoco filmen o graben. Así que relájense y entren en nuestro espacio de performance, con buena voluntad, necesitamos su apoyo”. Convengamos que uno puede estar más o menos de acuerdo con la cuestión; le puede parecer lógico, razonable, previsible o un ataque de quisquillosidad. Pero te avisan. De todas las maneras posibles, te avisan.

    Ya ocurrió en Buenos Aires hace algunos años que, flashazo mediante, Fripp decidió interrumpir el concierto sin más ni más. Si querías, te devolvían el importe de la entrada o te la canjeaban para otro día. Yo estuve en ese momento. Lo ocurrido en el hall da para varias páginas. The League Of Crafty GuitaristsPero estamos en el domingo 10 de junio de 2007. Al ingresar a la sala nos encontramos con loops pregrabados que aclimatan. A las 21:00 hs. en punto, sube al escenario Robert Fripp quien, luego de saludar al público respetuosa y alegremente, toma su eléctrica y se monta sobre los Soundscapes con notas graves. Los sonidos se entrelazan modificando texturas y lo que llama la atención es el sepulcral silencio, que permite escuchar nítidamente el toque de la púa sobre las cuerdas. Unos diez minutos después, la LCG ingresa desde el fondo de la sala, en fila india y ascienden al escenario. Se sientan en semicírculo con Núñez enfrentado a Fripp. Es quien recibe y traspasa las (imperceptibles) señales. No lo envidio. La LCG, sin Fripp, comienza a todo trapo con una trilogía compleja, atractiva y potente: All or Nothing, Intergalactic Boogie Express y Burning Siesta (las dos primeras, composiciones de RF; la tercera, autoría de Núñez). Fripp se suma a la LCG en Driving Force; no quiero ni imaginar lo complejo del proceso creativo. El acople es perfecto; casi una cópula, si se me permite. Núñez da inicio a Flying, tema de The Beatles incluido originalmente en Magical Mistery Tour. Como corresponde, la versión poco y nada tiene que ver con la original. El clima en el escenario se tensa. En plena furia instrumental, Fripp baja a la platea y le extrae a alguien del público una filmadora. Se la da a un asistente y vuelve a ocupar su lugar como si nada hubiera ocurrido. Como en el colegio, ¿se acuerdan? RF, el maestro; el portador de la filmadora, el alumno insurrecto; y el asistente, el preceptor. La LCG sigue haciendo lo suyo y Fripp se les suma en El Péndulo; primero, aportando sutilezas; luego, desatando una furia rabiosa; y de pronto, un pasaje ambiental para que todo vuelva a empezar.

    La Liga abandona el escenario y queda nuevamente solo Fripp con otro pasaje de Soundscapes; busco los violines pero no los encuentro. No los hay. Es el Robert quien, a continuación, pone a prueba el sistema de audio con unos graves gravísimos de toda gravedad. Sobre esto, un solo impecable del guitarrista. Magia. Retorna la LCG y Piazzolla se hace presente con Tango Apasionado. Se van “pasando” las notas unos a otros. Se dividen en grupos. Hay una verdadera comunión entre los músicos. Se suceden Study For the Left Hand, Circulation Am y el ya clásico The Eye of the Needle. A pesar de que algunos no transmiten emoción, lo que se escucha es superlativo. Y no hay partituras. ¿Cómo hacen?

    Inmiscuido en el interrogante y ya con Fripp nuevamente sumado a las huestes de la Liga, arremeten con una breve, contundente e increíble versión de Thrak, de King Crimson. Y a continuación, uno de los momentos más emotivos de la noche. Núñez, Schuwtke y Kabusacki, es decir, Los Gauchos Alemanes, interpretan la exquisita Voices of Ancient Children, que originalmente apareciera en Hot Fat Fish. Y pegan otro tema del mismo álbum, The Whip, pero ya con el equipo “ligueño” completo. Es heavy metal, ¿me explico?

    FrippOtro pasaje de Soundscapes nos conduce a la poderosa Vitriti. Luego del abrupto final, otro notable momento llega con Yamanashi Blues, en versión similar a la registrada por el Robert Fripp String Quintet pero con mayor contundencia. Sin dar respiro rockean con Space Zombies From Outer Space. The Beatles se apersonan nuevamente con Hey Bulldog en versión apenas correcta pero muy festejada. El último tema es un clasicazo del California Guitar Trio, Blockhead, con un gran solo de Fripp.

    Pero hay bises, por supuesto. El primero fue otro tema crimsoniano: Vrooom, que tal vez requería un poco más de potencia. Muy buena coda y, con los Soundscapes de fondo, vuelven a retirarse. Pero regresan. Sin Fripp se mandan con Askesis Gamelan ( de Tony Gabelle) y Are You Abel? (de Ralph Gorga), donde vuelve a aflorar un gran espíritu rocker. RF aporta sus Soundscapes en Asturias, del belga Bert Lams. Y se van. Pero no. El final propiamente dicho es con Calliope, con todos los músicos (sí, Fripp también) al borde del escenario y tocando sus acústicas sin amplificación. Final ideal. Pero al irnos, en el hall del teatro nos esperaría una sorpresa. La LCG tocando a manera de despedida y todos a afrontar la gélida noche porteña con una sonrisa.

    FrippFueron unos cien minutos en los que el público se vio, más que obligado, inducido a formar realmente parte de un evento artístico. Ése que en más de una ocasión Fripp se encargó de aclarar que constaba de tres patas fundamentales: los músicos, la música y la audiencia. Tanto el magnetismo como la personalidad de Fripp siguen siendo potentísimos. Y si bien por momentos sus Soundscapes toman por asalto la exclusividad en las presentaciones, cierto es que deja un espacio enorme para los integrantes de la LCG. Cuando se produce la comunión, las bondades se potencian. Nadie habla durante el concierto, nadie presenta tema alguno ni aclara qué se hace o cómo. Lo importante es lo que se transmite que, por si no quedó claro, no es poco.

    The League Of Crafty Guitarists funciona como un delicadísimo mecanismo relojeril. Como buen equipo de 11, cuenta con un DT por afuera (Fripp) y otro adentro (Núñez). No hay roles menores ni actividades primarias o secundarias. Se producen, eso sí, diversas alianzas de a tres, de a cuatro y por momentos no alcanzan los ojos para registrar tanto detalle y sutileza.

    Y recuerdo entonces nuevamente aquellos momentos de mi infancia frente al televisor, observando maravillado esos pequeños milagros. Esta gente hace algo parecido. Pero a diferencia de “Las manos mágicas”, no te explican cuál es el truco. Afortunadamente.

    Marcelo Morales

     

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