• Los 10 Mejores Solos De Guitarra… Para Mí

    En un ataque de quinceañerismo al estilo de “los 10 mejores lo que sea de todos los tiempos según mi único e incuestionable criterio y porque se me canta”, a mí se me ocurrió tomarme esta inaceptable y autoindulgente licencia, la de hacer una breve reseña de los diez solos de guitarra que más me gustan y marcaron. Son aquellos que recuerdo casi nota por nota y que hacen que se me erice la piel. La mayoría se encuentran en discos que uno también considera impresionantes y, en su mayoría, de músicos cuya carrera y nombre son ampliamente respetados. Éstos son los que considero impecables de punta a punta, no les falta ni sobra nada, súper emotivos y que no necesariamente son de mis guitarristas, temas o discos favoritos. Es un listado no vinculante y cuyo orden (¿al igual que su contenido?) es irrelevante.

    1) Jimmy Page – Celebration Day, del disco The Song Remains the Same, de Led Zeppelin.

    El solo en cuestión es el segundo del tema. El primero es una versión del grabado en el disco III; en cambio, éste se trata de pura improvisación en el momento, ¡y qué momento!. La versión en vivo es una aplanadora que invita a tocarse todo y a Zeppelín le costaba tanto… Como buen solo de Page, es desprolijo; hasta podría entrar cruzado y fuera de tono, pero es un toro arremetiendo contra la capa roja del torero y se lo lleva puesto. Desborda intensidad y repentización, haciendo que la banda estalle.


    2) Steve Howe – Close to the Edge, del disco homónimo, de Yes.

    Seguramente muchos considerarán que se trata más de un arreglo que de un solo lo que toca Howe en la intro instrumental del tema; sin embargo, se trata de obligados a los que llega improvisando. Esto queda de manifiesto cuando uno escucha versiones en vivo del tema. La originalidad, tanto en la figuración como en las armonías, lo hacen para mí, único. Fue grabado en 1972 y creo que en parte marcaría a fuego el estilo del guitarrista en el resto de su carrera.

    3) Carlos Santana – La fuente del ritmo, del disco Caravanserai.

    Éste es por lejos el mejor disco de Santana, editado en 1973. Lo escuché por primera vez en un casete de mi padre y quedé prendado: ¡cuánta musicalidad e intensidad, hasta en los momentos más delicados! El tema es una bruta zapada sobre clave y tumbao con los percusionistas desbocados, todos nenes: Armando Peraza, Chepito Arias, James Mingo Lewis, Tom Coster, Neal Schon, etc.. Un tour de force sobre el cual Santana flota y vuela con impactante facilidad en claroscuro con el resto de la banda, aterrizando para sumar intensidad y luego volver a un lirismo etéreo. Todo el disco es mágico, misterioso y espiritual. Ojalá Carlos se volviera a acordar lo que era tocar así…

    4) Steve Hillage – Isle of Everywhere, del disco Live! Etc…, de Gong.

    Éste es el primer disco que tuve de Gong con Steve Hillage y me impactó de entrada su sonido, ataque, intensidad y originalidad. El solo en cuestión es largo, en un tema que tiene un groove hipnótico, psicodélico y espacial. Comienza planchando las notas casi sin ataque, apenas sobresaliendo, para ir creciendo de a poco en volumen e intensidad sin quiebres ni transiciones, llegando a un final a toda orquesta. Fraseos clásicos y potentes, bien de héroe de la guitarra de los ´70 con mucho de todo, reverb, overdrive, flanger, etc… El tema debe haber sido grabado en 1975 en vivo, cerca del final de la participación de Hillage con Gong.

    5) Van Manakas – Prisioners of the Knitting Factory Hallway, del disco Tunnels de Percy Jones with Tunnels.

    A principios de los ´90, el bajista inglés Percy Jones vuelve al ruedo con esta banda llamada Tunnels formada en NYC junto a otros dos europeos, el baterista Frank Katz y el vibrafonista electrónico Marc Wagnon y el guitarrista norteamericano Van Manakas; la selección es de su primer disco. Este buen hombre se despacha con un memorable solo en el segundo tema del álbum. Con un tono limpio, llena de sutileza y de elegancia toda la potencia desplegada por Jones y Katz. No falta ni fuerza ni destreza, sólo que están muy bien dosificadas aun cuando el entorno invita al descontrol. El trabajo de Manakas en su paso por esta agrupación tendrá estas características, pero este es para mí su trabajo más acabado.

    6) Allan Holdsworth – Dangerous Profile, del disco Bundles, de Soft Machine.

    El bueno de Allan Holdsworth siempre se tocó todo, desde el comienzo. Sus fraseos saxofonísticos siempre presentes junto a su destreza y originalidad, que tantos elogios ha recibido. Una influencia reconocible en las generaciones de guitarristas de fusión de los últimos veinte años. A pesar de lo dicho, como alguna vez comentara en estas mismas páginas cibernéticas, Holdsworth me gusta más en discos de otros músicos. A partir de 1972, Soft Machine se empieza a convertir de a poco en Nucleus, con la separación de sus principales referentes y la incorporación permanente de músicos provenientes de  la banda mencionada. A tal punto que el único miembro original de Soft Machine en este disco sería Mike Ratledge, líder hasta entonces; el resto son ex – Nucleus. La frutilla de la torta de esta invasión inter-bandas sería Holdsworth. Éste es el único registro en estudio que realizaría con Soft Machine. El solo elegido es extenso y rockero, tiene todos los elementos distintivos del guitarrista más un lado rocker pocas veces escuchado. Se toca todo y le dan un lugar más que preponderante a su actuación, en el primer tema. Mucho vértigo y sangre, conjunción no habitual en AH.

    7) Stevie Ray Vaughan – Tightrope, del DVD Live from Austin, Texas

    Se trata de una de las últimas actuaciones de Stevie Ray Vaughan; corría el año 1989 y ésta es una presentación en su Texas natal, más precisamente en Austin. La letra del tema hace referencia a su paso y recuperación de sus adicciones con franqueza y profundo dolor. SRV se caracterizaba por ser inflamable en vivo; a pesar de tener su acto bien estudiado y ensayado, lograba siempre prenderse fuego. Una intensidad imparable, siempre tocaba sin detenerse haciendo lead y rítmica simultáneamente, soleando sin respiro, sin huecos, su cabeza estaba segundos adelantada a sus manos eligiendo qué tocar. Aquí el solo es terriblemente sentido, se le nota en la cara, en la actitud, que esta vez no son recursos para llegar sino una verdadera respuesta física y emocional. Pega un grito fuera de micrófono para después dar un par de notas de ésas que erizan la piel. Un estilista único cuya principal complejidad radica en cómo tocaba y no en las notas o la velocidad a que lo hacía. Cada nota tiene un truco y este solo no es la excepción, sino todo lo contrario.

    8) Alex Lifeson – Turn the Page, del disco A Show of Hands, de Rush.

    Tal vez el guitarrista menos apreciado del progresivo y el miembro menos reconocido del trío canadiense; Alex Lifeson se las ha arreglado durante más de tres décadas como para  no dejar un hueco vacío en el sonido de la banda, de hacer fácil lo difícil, posible lo imposible. Dueño de una originalidad constante y un sonido siempre increíble, ha sido de gran influencia en el instrumento. Si bien esta versión en vivo es un calco de la del disco en estudio, en concierto los Rush suelen ser más potentes y en ciertos casos se dan algunas libertades. Lifeson sabe muy bien que un solo, para ser bueno, tiene que tener una gran entrada, buen desarrollo y un excelente final; y éste es el caso en Turn the Page. Pasa de un arpegio cristalino para entrar en un torbellino de efectos, estridencias, trémolos, todo sin feedback y con una calidad de sonido única. La guitarra está súper distorsionada a punto de que tira armónicos por doquier y se entiende perfectamente todo lo que toca. Presten atención que, a lo largo del solo, mete dos armónicos memorables.

    9) Frank Zappa – Willie the Pimp, del disco Hot Rats.

    Corría 1969 y Zappa ya era Zappa. Acompañado por Ian Underwood, Captain Beefheart, Don Ssugarcane” Harris y los mejores sesionistas de la costa oeste, grabaría este blues sencillo, con un riff repetitivo para que Beefheart gruña una breve letra y el tema se dispare en una interminable improvisación de Zappa con Sugarcane, donde Frank hace de las suyas, con ese estilo podrido, temperamental e increíblemente personal. Es una de las mejores jams del rock, recurso olvidado y menos preciado desde hace mucho tiempo.

    10) Steve Hackett – Everydays del disco Time Lapse.

    El álbum muestra dos momentos en vivo de Steve Hackett: principios de los ochenta y una grabación para televisión de 1990. Este tema corresponde a esta última. La versión es particularmente emotiva, a pesar de no ser precisamente la banda más expresiva que acompañara al guitarrista en su carrera. Hackett se vale de una preciosa melodía para armar el solo, casi una marca registrada del ex Genesis. Desde allí hace que tanto él como la banda vuelen, con un manejo impresionante de los recursos expresivos del instrumento. La meticulosidad con la que toca cada nota es impresionante; y maneja el vibrato, el sustain y el ataque como pocos. Yo escuché este tema en vivo allá por 1993 ó 1994 con otra banda y lograron una ovación de pie.

    Federico Larroca

    Notas Relacionadas o de Interés:
  • Siguiente: