• Nos Vamos De Vacaciones

    Repuestos de los excesos findeañeros, con todo lo que ello implica, nos subimos al avión y nos vamos a… a… a Francia; más precisamente, a París a ver un show del interesantísimo Hadouk Trio. Nuestro amigo Didier Malherbe nos invita a un concierto de su banda para la radio.

    Live á FIP – Hadouk Trio (2004)
    CD 1: Vol de Nuit, Alma Celesta, Poemme du Shamanimal, Shamanimal, Nacarat, Salsa Movar, Barca Solaris, Dragon de Lune.
    CD 2: Gupi, Bille en Téte, Loukoumotive, O´Shehan Drum, Moussa, Dame des Sables, Peau de Banane.
    Músicos: Didier Malherbe – vientos; Loy Ehrlich – Hajouj, teclados; Steve Shehan – percusión. Invitados: Jean-Philippe Rykiel – percusión; Wasis Diop – voz; Peter Herbért – contrabajo.

    Hadouk es un trío muy audaz formado por dos multi-instrumentistas franceses y un percusionista americano, quienes fusionan la world music (con preferencias por el oriente medio y norte de África) con el jazz y el sonido francés. En este caso es una demostración que todos esos sonidos extraños de sus discos en estudio son posibles en vivo, donde además la improvisación está a la orden del día. Ocarinas, el dudouk armenio, el bajo africano Hajouj, pianos, sintetizadores, todo cabe en este compacto y moderno trío. Mucha musicalidad y nada de verso; ah… cuando swinguean… agarrate. Tampoco falta algún blues.

    Ya un poco cansados de la world music mezclada con jazz (cosa tan europea, ¿viste?), decidimos rumbear para Italia, para más datos a Orvieto. Allí, en el festival de jazz de Umbria toca nada menos que Roy Hargrove, que ha decidido meterse a lo grande con el latin-jazz y, para tal efecto, ha conformado un impresionante seleccionado.

     

    Habana – Roy Hargrove’s Crisol (1997)
    O My Seh Yeh, Una Más, Dream Traveler, Nusia´s Poem, Mr. Bruce, Ballad for the Children, The Mountaings, Afrodisia, Mambo for Roy, O My Seh Yeh.
    Músicos: Roy Hargrove – trompeta, fliscornio; Chucho Valdés – piano; John Benítez – contrabajo; Horacio Hernández – batería; Miguel Díaz – congas; José Luis Quintana – timbales; Russel Malone – guitarra; Gary Bartz – saxos alto y soprano; David Sánchez – saxos tenor y soprano; Frank Lacy – trombón.

    Esta es, realmente, una excelente grabación, un gran disco. El hecho de estar registrado en vivo le da un plus de vértigo y espontaneidad. Se trata de un seleccionado de músicos norteamericanos y caribeños. Chucho Valdés está contenido; no obstante, se toca todo. La base con El Negro Hernández, John Benítez y los percusionistas es un festival del ritmo, una clase maestra. Todos sobresalen, el trombonista Frank Lacy tiene una gran personalidad y se ajusta perfectamente a la propuesta. Latin-jazz con mayúsculas, toda la diversión y explosión del género sin excesos, ni demostraciones de virtuosismo sin sentido. Mucha música y grandes intérpretes, con composiciones y arreglos a la altura del caso. Todos temas de miembros de la banda más dos covers de Kenny Dorham. Un lujo.

    Buenísimo… contrarrestar el invierno europeo con latin-jazz en llamas es fantástico, pero decido que una buena cerveza en Londres con Jeff Beck es el mejor final para mis vacaciones.

     

    Jeff Beck’s Guitar Shop – Jeff Beck (1989)
    Guitar Shop, Savoy, Behind the Veil, Big Block, Where Were You, Stand On It, A Day in the House, Two Rivers, Sling Shot.
    Músicos: Jeff Beck – guitarras, Terry Bozzio – batería, percusión y voces; Tony Hymas – teclados y sintetizadores.

    Los 80’s no habrán sido una gran década para la música ni para la moda, pero este álbum la rompe en cualquier época. Además, lo podrían haber grabado ayer, un verdadero chiche. Co-producido por el legendario Leif Mases (Led Zeppelin), este disco tiene una calidad de grabación impresionante. No soy un fan de Jeff Beck, pero debo reconocer que siempre estuvo un paso adelantado y ha sido un gran innovador, a pesar de tratarse de un músico básicamente de blues-rock. Guitar Shop no es la excepción, le da una vuelta de tuerca impresionante al estilo para seguir sonando moderno aún hoy. Es un disco claramente de estudio y calculo que las interpretaciones en vivo de estos temas deberían haber sido bastante distintas, pero seguramente sin perder la esencia. Suenan inteligentes, precisos y contundentes. Behind the Veil, el único reggae, es una obra maestra de buen gusto y de cómo hacer una canción instrumental; casi lo mismo que sucede con la balada Where Were You. La otra balada, Two Rivers, es medio flojita; y el resto… pura potencia.

    Federico Larroca

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