• Gabriel Senanes

    Cuando le propusimos a Gabriel Senanes participar de esta querida sección, no imaginábamos que nos encontraríamos con alguien tan sanamente obsesivo. Porque no solamente contestó a nuestra requisitoria con una celeridad asombrosa (tardó apenas dos horas en enviarnos sus elecciones) sino porque, además, se empeñó en rectificar, ampliar y mejorar un par de veces su entrega inicial. Que, como verán, no ha sido algo económico, austero ni realizado de compromiso.
    Y sí está bien escrito, además, algo que no tienen idea de cómo se agradece desde este lugar.
    Gabriel Senanes fue convocado porque es un prestigioso Director de Orquesta. Pero también es compositor, arreglador, médico y periodista (y ahi vamos entendiendo "aquella" obsesión). Nació en Buenos Aires en 1956 y, desde ya, sepan disculpar lo imperfecto e incompleto que resultará este resumen de su carrera. Digamos algunas cosas: muchas de sus obras han sido ejecutadas, editadas y grabadas por calificados solistas, orquestas y conjuntos de cámara argentinos y de América Latina, Estados Unidos y Europa. Fue convocado como compositor, arreglador y director musical de numerosas producciones discográficas, presentaciones en concierto y en diversos medios de comunicación, además de haber compuesto y dirigido música para cine, teatro y TV. Dirigió varias de sus obras sinfónicas y el estreno y grabación de numerosas composiciones de autores argentinos de su generación. Dictó cursos de perfeccionamiento en composición y orquestación en su país y en el extranjero. Fue jurado de diversos concursos, actividades musicales y en la cobertura de cargos instrumentales en organismos sinfónicos. Como arreglador, trabajó con muchos de los artistas más populares de la Argentina. El listado, tanto de sus composiciones, colaboraciones y artistas (de todo estilo y extracción) que han interpretado sus obras, apunta del infinito hacia arriba. Mencionaremos solamente algunos: Camerata Bariloche, Fats Fernández, Paquito D'Rivera, Susana Kasakoff, Horacio Lavandera, Fernando Suárez Paz, Simón Blech, León Gieco, Liliana Vitale, Susanna Moncayo, Andrea Merenzon, Charly García, Enrique Cadícamo, Nito Mestre, Los Fabulosos Cadillacs, Leopoldo Federico, Julio Pane, Néstor Marconi, Aníbal Arias, Martha Argerich, Mercedes Sosa, Carlos Franzetti, Jorge de la Vega, Dimitri Manolov y las firmas, por supuesto, siguen.

    En el año 2001 fue designado Director de Música de la Ciudad de Buenos Aires; y en el período 2002 – 2004, fue el Director General y Artístico del Teatro Colón.
    La introducción a su generoso 1×5 podría bien ser la Biblia con explicaciones. O bien algo más acotado, como lo que usted está leyendo. En su(s) sitio(s) de internet hay muchísima data y también fragmentos sonoros, así que no hay excusas…
    Como periodista, Senanes integró la redacción del diario Clarín de Buenos Aires y otros medios. En 1980 se publicó su libro 4×4= Rock, diálogos con músicos de rock argentinos (Grupo Editor de Buenos Aires). Condujo Camarín de las Musas, su propio programa en Radio Municipal. En 2007, recibe el Premio Konex de periodismo y comunicación.
    Y sepan disculpar, pero no tenemos la suficiente información acerca de su accionar como médico (lástima… justo tengo un dolorcito "acá").

    Y Senanes no para: acaba de asistir en los Estados Unidos al estreno de Windborn(e), obra que le comisionara el Massachusetts Institute of Technology; tiene en carpeta una serie de presentaciones junto al notable pianista Horacio Lavandera, un nuevo libro, un documental sobre su vida y obra y el martes 12 de agosto a las 21:00 hs. se presentará en el Teatro Presidente Alvear (Av. Corrientes 1659, Buenos Aires) con Senanes3, donde lo acompañan Pablo Marcovsky en piano, saxo, percusión y voz y Diego Arnal en bajo, trompeta, percusión y voz. Gabriel Senanes interpretará, apenas, saxo, guitarra, teclados, voz, cavaquinho y percusión. El repertorio, en el cual confluyen la música de cámara contemporánea, el folclore, el tango y algún que otro etcétera, lleva su firma. Se encarga de aclarar que no es un trío sino varios configurando, aún en un mismo tema, distintas formaciones instrumentales y vocales.

    De apellido capicúa, Gabriel Senanes da la sensación de poder hacer de todo. Por eso nos animamos al pedido, aunque será un misterio de dónde sacó el tiempo para entregarnos su 1×5(+1) de manera tan generosa.
    Pero atenti, nuestros informantes le han encontrado el pelo al huevo: parece que Senanes, al menos, no baila.
    Menos mal… ya me estaba preocupando…
    Con singular placer y plural agradecimiento, aquí van las elecciones de un etceterista consumado.

    1 – Johann Sebastián Bach – La Pasión según San Mateo (Dirección: Nikolaus Harnoncourt)

    La cosa es así: me gustan Chaplin, Brahms, Los Beatles, hacer asado en general, Audrey Hepburn, Charlie Parker, las mollejas en particular, Jobim, Stravinski, Woody Allen, tocar piano y saxo, Piazzolla, Fellini, Magritte, las palm, Mozart, el mar, Coppola, Elis, juntarme a pelotudear con mis amigos, Debussy, dirigir, Chaicovski, Gardel, la política, Ellington, la palta, Villa-Lobos, el ping-pong, Bill Evans, Sabat, Freud, de Sica, el trío con Pablo Marcovsky y Diego Arnal, Alban Berg, Seinfeld, Gombrowicz, el helado, Chico Buarque, el periodismo, Fontanarrosa, Terry Gilliam, la medicina, Piazzolla y hasta algunas de mis composiciones, no porque me gusten a mí, sino porque le gustan a gente que me gusta y quiero. Pero elegir cinco discos es un problemón, teniendo en cuenta toooooooooooodos los discos que tengo ,y sobre todo, todos los que me gustan. Así que en principio, elegiré uno por género, como si cada uno de estos cinco discos fuera una especie de delegado gremial que representa a muchos otros. Entonces, si hay que elegir un solo disco clásico, no queda otro remedio que un buen Bach, que es lo mismo que decir cualquier cosa de Bach. La Pasión según San Mateo es una de las tres o cuatro cumbres musicales de la historia, así que no creo que haya alternativa. Y entonces, doy por representado en La Pasión según San Mateo mi amor por tantas obras de tantos compositores de música clásica. Ahora bien: esta obra es en sí misma un misterio. Cada vez que la escucho en concierto, siento que llega el final (¡y qué final!) sin haber podido registrar el paso del tiempo: jamás supe cuanto dura. Dicen -y si uno se fija en el librito del disco, puede constatarlo- que son unas tres horas de música. Sin embargo, jamás sentí esas tres horas, ni tres minutos, ni nada. La Pasión según San Mateo no tiene tiempo. Es algo que está mas allá. Y hay que escucharla en vivo y en directo, no importa quién la toque ni cante. Pensar que el día del estreno, Bach apenas habrá podido juntar algunos instrumentistas y cantantes amigos, o no tanto, bajo un árbol… Pero es como la Meca de la música: hay que haber estado allí al menos una vez en la vida. Y su belleza atraviesa a sus intérpretes, tengan el calibre que tengan. No es seguro que Dios exista, pero la música de Bach sí. Por algo Kagel compuso una Pasión según San… Bach.

    2 – The Quintet (Gillespie, Parker, Powell, Mingus y Roach) – Jazz at Massey Hall

    Con este disco, que me acompaña desde chico y que me sé de memoria, doy por representado mi costado jazzero. Pero me da cosa, porque lo reemplazaría por alguno de las decenas de discos de Ellington, que también me acompaña desde chico y cuyo retrato -que me regaló su autor, el gran pintor Anthony Di Benedetto (a) Tony Bennet- me acompaña de grande en mi estudio. Por culpa de tipos así, me compré un saxo cuando apenas podía sostenerlo… Y tengo otra larguísima lista de culpables de otros tantos beneficios, como Morton, Satchmo, Strayhorn, Bill Evans, Monk, Sarah Vaughan, Ella, Oscar, varios de los Brown, Wynton o Ethan, a muchos de los cuales escuché, conocí, soy amigote o amigo, y claro, todos y cada uno de los miembros de aquel quinteto de aquel disco de Parker, que grabó alguien por suerte, cuando tocó con un saxo prestado que, dice Paquito, no es el que me mostraron en el museo de Kansas; y que es por donde empezó este capítulo.

    3 – Antonio Carlos Jobim & Elis Regina – Elis & Tom

    Como delegado de mi amor y admiración por tanta música entrañable nacida en Brasil. Siguen las firmas, claro. Además, estoy seguro que en la época en que se grabó este disco, y por mucho tiempo después, el "formolizado" estilo de producción discográfica no hubiese dejado grabado ni permitido jamás, que salieran en el disco esos momentos en que Elis y Tom se tientan, ella suspira, gime, solloza, en fin, canta. El respectivo productor de la compañía la hubiese parado y dicho: “va de nuevo, nena; y dejate de joder, dale”. Además de Elis y Tom, el tercero en concordia en este álbum histórico es César Camargo Mariano, su arreglador. Y así fuera sólo por este disco, ya alcanzaría para consagrarlo como uno de los mejores. En este renglón arreglístico, hay otro brasilero que me gusta y mucho, el también gran compositor Francis Hime, el de Trocando en Miúdos y otras maravillas.

    4 The Beatles – Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band

    Otro(s) más que está(n) conmigo desde siempre. Delegado de todos los discos de Los Beatles, y de Pet Sounds de The Beach Boys, que les mojó la oreja para el mejor sargento que conocí después de Cabral. Y Elvis, Zappa, Yes, Zeppelin, Jeff Beck, Pink Floyd, Emerson & cía, Sting, etceterock. Hum, faltarían los argentos: queda para la próxima.

    5 – Carlos Gardel – Gardel interpreta a Cadícamo

    Al menos dos pájaros de un tiro. Y pájaros de alto vuelo: Gardel y mi tan querido amigo Enrique (que en una de nuestras tantas jornadas de módica parranda y gran producción me dijo: “¿y yo qué sabía que Gardel iba a ser Gardel?”). De paso, representan tantos otros discos de Gardel en particular y de tango en general. Aguante Piazzolla si te cuelo aquí. Y más allá del tango: Yupanqui, el Cuchi, el Waldo del mítico Los Waldos (nuestro Dr. Jekyll and Mr. Hyde), Movimiento, Zitarrosa, Refusilo, Mercedes, qué se yo… Pero lo que sí yo sé es que Gardel, cantante, compositor, pintón y mito, es una de las pocas loterías que nos sacamos. Con Cadícamo hicimos y grabamos luego otras cosas, pero ésa es otra historia.

    El + 1
    Paquito D’Rivera & Cuarteto de Cuerdas Buenos Aires – Riberas

    Elegir uno de mis propios discos me resulta difícil. Ahí están; y quien quiera oírlos que los oiga y ponga o saque conclusiones, comienzos y todo lo que queda en el medio de unas y otros. Prefiero elegir alguno de los que hice junto a otros músicos. En este caso, Riberas, el segundo proyecto concretado con mi amigo Paquito D’Rivera, que además fue grabado en Buenos Aires. Y a pesar de haber ganado en 2005 el primer y hasta ahora único Latin Grammy para un disco clásico argentino, creo que es un buen disco. Un discazo, bah. Es el resultado de la reunión de un grupo de amigos que trabajamos muy duro en él, empezando por Paquito, los miembros del Cuarteto, la productora Andrea Merenzon, los técnicos (el portugués Da Silva y Sergio Morales), el estelar traductor Sir James Botana, las diseñadoras, el sello y yo mismo, que lo bauticé, escribí los textos, dirigí la grabación, edición y mezcla, y escribí la mitad de la música que contiene. Lo estrenamos en el Colón y, al día siguiente, lo grabamos.

    http://pagina.de/senanes
    http://www.myspace.com/senanes3

    Notas Relacionadas o de Interés:
  • Siguiente: