• Tassos Spiliotopoulos: Archipelagos
    Asaf Sirkis Trio: Letting Go

    Tassos Spiliotopoulos: Archipelagos
    Archipelagos, The Quest, Red Veil, Secret View, Cosmic Motion, Prayer, Out and About, Stepping Stones

    Músicos:
    Tassos Spiliotopoulos: guitarra
    Yaron Stavi: bajo
    Asaf Sirkis: batería
    Músicos Invitados:
    Kenny Wheeler: trompeta
    John Parricelli: guitarra

    F-IRE, 2010
    Calificación: Está más que bien

     

    Asaf Sirkis Trio: Letting Go
    Chennai Dream, Letting Go, Other Stars and Planets, Lady Lake, Full Moon, Ima, Waltz for Rehovot

    Músicos:
    Asaf Sirkis: batería
    Tassos Spiliotopoulos: guitarra
    Yaron Stavi: bajo
    Músico Invitado:
    Patrick Bettison: armónica

    Stonebird, 2010
    Calificación: Está muy bien

    La vida de cada hombre es un camino hacia sí mismo (Hermann Hesse)

    La vida suele presentarse como un viaje con múltiples caminos que se van bifurcando a nuestro paso. Muchas veces, al afrontar ese sinuoso tránsito, sólo estamos provistos de voluntad, deseos y un precario mapa, generalmente diseñado por otros, que ofrece más dudas que certezas. La estrategia de todo viajero debe contemplar que cada itinerario es único e irrepetible, que sólo el tiempo puede determinar si se ha elegido el camino correcto o no y que su supervivencia dependerá de las decisiones que vaya adoptando ante cada encrucijada, imprevisto o bifurcación.
    El concepto de viaje como interpretación del destino y de la vida misma, ha interesado al hombre desde épocas pretéritas. Así lo atestiguan las indagaciones y referencias históricas encontradas en el campo de la filosofía, la mitología, la psicología y la literatura universal. Tal vez el modelo ideal de viaje en relación al destino, esté representado por la figura del Ulises homérico de La Odisea. Ese auténtico paradigma de la existencia humana es un arquetipo de los peligros que implica el tener que enfrentar los “hogares provisionales” que aguardan a cada viajero y de cómo, a través del viaje, el hombre puede transformarse sin por ello perder su identidad. Para Homero el destino final del viaje es el retorno al hogar, a la propia esencia. Ergo, todo viaje tiene como finalidad poner a prueba lo que somos y, por eso, Homero imaginó el naufragio del barco de Ulises cuando éste se olvida de su misión y de su propia identidad después del hechizo de Circe que lo obliga a comer la “flor del olvido”.

    En ocasiones, los caminos que se bifurcan son sólo trampas que nos ponen a prueba, tal como lo expone la mitología a través del Hechizo del Caminante de Nexos. En ese relato, un viajero debe buscar a ciegas su destino a través de un camino sin referencias. El mito dice que si el caminante elige la bifurcación correcta, podrá continuar su marcha; pero en caso de equivocarse, se diluirá en el vacío total de la nada. Sin embargo, a pesar de la cadena de trampas y la imposibilidad de retroceder o enmendar errores, el éxito del Caminante de Nexos depende siempre de su disposición para seguir viajando y de las decisiones que el mismo vaya adoptando.
    Estas reflexiones vienen a cuento de los nuevos álbumes del guitarrista griego Tassos Spiliotopoulos y el baterista Israelí Asaf Sirkis. No sería descabellado intuir que ambos, en sus respectivos viajes, deben haber superado las múltiples bifurcaciones del destino no sólo para terminar confluyendo en la escena de jazz londinense sino también para entrecruzar sus intereses musicales en colaboraciones recíprocas.
    De hecho, tanto el álbum Archipelagos de Tassos Spiliotopoulos como Letting Go del Asaf Sirkis Trio (ambos de reciente edición), recalan en el formato de trío y repiten integraciones sin por ello perder sus respectivas identidades de origen.

    El notable guitarrista Tassos Spiliotopoulos, desde su arribo a Inglaterra en 2000 proveniente de su Grecia natal, ha logrado convertirse en una de las figuras más prometedoras de la nueva escena del jazz europeo. Así lo testimonian sus colaboraciones, giras y grabaciones junto a Kenny Wheeler, Gary Husband, Tim Garland, John Etheridge, Elleen Hunter, Dimitri Vassilakis, John Parricelli y Asaf Sirkis y también su elogiado debut discográfico producido en 2006 con el álbum Wait for Dusk. La sólida formación académica de Spiliotopoulos incluye estudios en el Guildhall School of Music & Drama, el Trinity College of Music y participaciones en seminarios realizados en el Improvisational Music de New York, en donde estudió y tocó con músicos de la talla de Ralph Alessi, Brad Shepik, Jim Black, Ravi Coltrane y Drew Gress.

    En cambio, el sobresaliente baterista y compositor Asaf Sirkis, nacido en Israel, ya tenía una sólida trayectoria musical desarrollada en su país natal cuando fijó residencia en la ciudad de Londres en 1999. En su temprana trayectoria como músico profesional, participó en múltiples proyectos grupales abarcando un amplio rango de géneros y estilos que iban desde el jazz-rock al free-jazz pasando por la música klezmer y la world music. Por aquel entonces supo acompañar a luminarias de la música israelí como Alber Beger, Harold Rubin, Eyal Sela y Yair Dlal y fundó el cuarteto de jazz gótico Inner Noise, con el cual ha seguido trabajando hasta la fecha. Una vez integrado a la escena londinense de jazz, la carrera de Sirkis daría un salto en cuantitativo y cualitativo, participando simultáneamente en varios ensambles y liderando sus propios proyectos. Fue miembro de la Gilad Atzmon’s Orient House Ensamble, participó en el Tim Garland’s Lifehouse Project y el Larry Coryell’s Power Trio, integró el Nicolas Meier Group y el Tassos Spiliotopoulos Quartet, siguió adelante con Inner Noise, constituyó el Asaf Sirkis & Eyal Maoz Duo y conformó el Asaf Sirkis Trio.

    Los álbumes Letting Go y Archipelagos, además de representar las distintas sensibilidades compositivas de sus autores, no sólo corporizan la sociedad musical existente entre Asaf Sirkis y Tassos Spiliotopoulos sino que también, en ambos casos, recurren a los servicios del experimentado bajista Yaron Stavi.

    Archipelagos muestra a Tassos Spiliotopoulos con suficiente madurez musical para constituir un universo sonoro que integra una amplia variedad de influencias (de Allan Holdsworth a Jim Hall, de Pat Metheny a John Scofield, etc.), sin por ello dejar de crear una voz distintiva y un lenguaje musical propio. Este trabajo representa una ecléctica recorrida por distintos humores y climas divergentes en donde conviven con naturalidad el jazz moderno, la balada folk, la improvisación y el rock fusión, entre otros rasgos estilísticos identificables. En todo momento se manifiesta con una reposada expresividad que elude los gestos ampulosos y privilegia el contenido melódico de la partitura y la riqueza cromática. La apertura, con Archipelagos, yuxtapone principios dispares pero guiados por una narrativa sencilla, pulcra y de atractiva luminosidad que reposa en la distinguida sobriedad de la guitarra de Tassos Spiliotopoulos y los delicados matices que aportan el bajo de Yaron Stavi y la batería de Asaf Sirkis. En The Quest se destacan el sólido dominio en los procesos de relajación y tensión y el mesurado lirismo de su construcción armónica. Red Veil orbita inicialmente los contornos del jazz-fusión para luego dejar aflorar una elegante melodía, rematada por solos de excelente factura a cargo de Spiliotopoulos y Sirkis. Las referencias a Holdsworth se hacen ostensibles en el climático y espacioso enfoque orquestal de Secret View y en el potente legato en guitarra que gobierna Cosmic Motion, pieza en donde participa como invitado el trompetista Kenny Wheeler. Prayer es una balada cuasi pastoral llena de matices y sutilezas, realzada por las impecables intervenciones de Spiliotopoulos y Stavi. En tanto que la contenida tensión de Out and About evoluciona hasta alcanzar su clímax con un vigoroso solo de Sirkis en batería. El cierre, con Stepping Stones, abreva en la dinámica del swing para aposentarse, convincentemente, en los márgenes del jazz tradicional.
    En síntesis: Tassos Spiliotopoulos, en Archipelagos, ofrece un producto de axiomático equilibrio, que aun en las hibridaciones de estilo que abarca, logra configurar un mensaje personal, claro y plenamente disfrutable.

    Por su parte Letting Go, el nuevo trabajo del Asaf Sirkis Trio, dibuja un consolidado universo musical que, aun admitiendo reminiscencias de la Allan Holdsworth I.O.U Band y la Mahavishnu Orchestra y haciendo evocaciones más o menos explicitas al rock progresivo y el jazz-rock de los setenta, parece integrado a un lenguaje propio de gran cohesión estilística y meritoria sobriedad expresiva. Letting Go, además de preservar los postulados centrales de la identidad musical que caracteriza a este proyecto, manifiesta con nitidez el grado de maduración alcanzado por el trío en relación a su discografía previa: One Step Closer de 1998 y The Monk de 2008.
    Chennai Dream se distingue por el etéreo dibujo de su melodía, sus logradas texturas y por la explícita variedad de recursos que revelan los miembros del trío. El bajo de Yaron Stavi acentuando con precisión e incluso asumiendo en ciertos pasajes la responsabilidad melódica, Tassos Spiliotopoulos ofreciendo un solo en guitarra deliberadamente contenido y ascético y Asaf Sirkis generando una tracción percusiva de acabado montaje e impecable resolución.
    Los vaporosos contornos iniciales del climático Letting Go evolucionan dramáticamente hasta arribar a un segmento dominado por las intensidades del rock fusión. Other Stars and Planets ratifica influencias pero formulándolas a través de un sutil diseño melódico signado por las envolventes atmósferas que construye la guitarra y el recatado solo en armónica que aporta el aquí invitado Patrick Bettison.
    Lady Lakese recuesta en las mansas aguas de la balada jazz, mientras que el poderoso alegato de Full Moon parece rendir pleitesía a Allan Holdsworth con encomiable autoridad expositiva de conjunto y una sobresaliente intervención de Tassos Spiliotopoulos en guitarra.
    Un elaborado solo de batería a cargo de Asaf Sirkis abre paso a la espaciosa calidez de Ima, pieza que también incluye armónica en su alineación tímbrica. El álbum culmina en los aires de vals del candoroso Waltz for Rehovot con un casi excluyente protagonismo del bajo eléctrico de Yaron Stavi.
    Letting Go es un álbum que, a pesar de transitar géneros musicales que resultan proclives a distintos tipos de excesos y reiteraciones, logra construir un alegato de innegable riqueza formal, juiciosa expresividad, notoria solidez en su contenido armónico y envidiable honestidad estética.

    Como decíamos al principio de este comentario, el viaje de la vida está lleno de cruces de caminos y bifurcaciones que nos obligan a tomar decisiones que al final del trayecto habrán llenando nuestro mapa de aciertos y errores, de advertencias y señales.
    El presente indica que los caminos de Asaf Sirkis y Tassos Spiliotopoulos, aun partiendo desde diferentes lugares, se han entrecruzado en un seguro punto de equilibrio. De una correcta lectura del mapa y de las futuras decisiones que adopte cada uno dependerá el tránsito hacia sus respectivos destinos.

    Puedes llegar a cualquier parte siempre que andes lo suficiente (Lewis Carroll) 

    Sergio Piccirilli

    Notas Relacionadas o de Interés: