• Acorazado Potemkin: Mugre

    Algo, Desert, Desayuno, La Carbonera, La mitad, Lengua materna, Smiley Ghost, Gloria, Puma Thurman, Caracol, Quiero, Los muertos, Perrito, Unos versos

     

    Músicos:

     

    Luciano Esaín: batería, voz

    Federico Ghazarossian: bajo

    Juan Pablo Fernández: guitarra, voz

     

    Invitados:

     

    Juan Ravioli, Flopa Lestani: voces

     

    Sello y año: Independiente, 2011

    Calificación: Está muy bien

     

    El 23 de enero de 1898 nació, en Letonia, Сергей Михайлович Эйзенштейн. Aunque tal vez usted lo conozca como Sergejs Eizenšteins. Ahora… si usted resulta un ilustre iletrado, no nos queda otra que avisparlo diciéndole que estamos refiriéndonos a un tal Serguéi Eisenstein.

    No me venga ahora con que no conoce a Eisenstein… no me acierte tan directo al cuore… por lo menos arriesgue, anímese, eso… vamos que usted puede… métale… ¡no! No se trata de un centrodelantero de la selección de fútbol de la U.R.S.S. Tampoco era arquero. Ni siquiera de los de arco y flecha. No… tampoco flechero… déjese ayudar…

     

    Serguéi Eisenstein fue el responsable, en 1925, del que es considerado uno de los mejores films de la historia: El Acorazado Potemkin. Y esto, no sólo por sus innegables valores artísticos. La película se basa en un hecho real acontecido en Ucrania en 1905; los marineros del mencionado acorazado, un poquito molestos por ser tratados como la mismísima mona (maltratada), deciden sublevarse cuando les dan para alimentarse (literalmente) carne podrida. Por supuesto que no voy a contarle aquí el argumento pero créame, si no la ha visto, que todavía está a tiempo de reparar ese yerro, ya que la edición en DVD cuenta con el film completo (que no hace falta ser muy ducho como para entender que ha sido censurado en no pocos países) y también con la introducción que realizara León Trotsky.

    Todos sabemos o deberíamos saber lo que es un acorazado (shhh… un enorme buque de guerra blindado), pero… ¿qué demonios es el Potemkin? Así se llamaba el Príncipe de Táurida. Es decir: el acorazado llevaba el nombre completo de Acorazado Príncipe Potemkin de Táurida. Listo.

     

    Apenas 106 años después del hecho en sí y a 86 del estreno de la película, nos llega el álbum Mugre, de la banda argentina de rock Acorazado Potemkin, un trío integrado por Luciano Esaín (Valle de Muñecas, Motorama, Flopa Manza Minimal) en batería y voz, Federico Ghazarossian (Los Visitantes, Don Cornelio y La Zona, Me Darás Mil Hijos) en bajo y Juan Pablo Fernández (Pequeña Orquesta Reincidentes) en guitarra, voz y composición.

    El álbum contiene 13 piezas originales y un cover de Unos versos, tema de la brasileña Adriana Calcanhotto, traducido al castellano por Juan Pablo Fernández. Es un disco de rock. Pero no de ésos a los que estamos (lamentablemente) acostumbrados. Acorazado Potemkin tiene una propuesta simple, directa, sin alardes instrumentales rayanos en el onanismo pero con un sonido grupal cuyo resultado final supera a la sumatoria de las partes, con elementos que remiten al rock vernáculo y también con cierto aire ciudadano que no le sienta para nada mal a la propuesta del trío.

     

    El sonido maduro y compacto de Acorazado Potemkin se vislumbra desde el inicio mismo con Algo, donde ya aparece cierto espíritu que lo emparenta con la rebeldía del acorazado: “En algo vos y yo nos parecemos, andar buscando revancha”. Porque, además, las letras de Fernández son buenas de verdad. Acorazado Potemkin maneja de buena manera los tiempos gracias a un ajustado trabajo instrumental, a una buena voz líder y a coros que no espantan. Dentro de un nivel sumamente parejo a lo largo de todo el disco, permítame mencionarle el espíritu sonoro épico (¿redondo?) de Desayuno, esa especie de mix rockabilly/stone de La Carbonera, esa rara y atractiva historia de (des)amor reflejada en La mitad (con el aporte de Juan Ravioli y Flopa Lestani), cuyo final reza: “Y si es cierto que lo nuestro se termina, y si es cierto que hay que hacerle un final, entonces quiero que te lleves mi hombro izquierdo, que sin tu pelo no lo voy a usar jamás; sólo una mitad, mía, la que va a olvidarlo todo; y la otra, que te diga adónde voy”.

     

    O si no, ahí tiene a un Tom Waits pseudo tanguero sobrevolando en Smiley Ghost, el “desborde de género” de Puma Thurman, la sucia violencia sonora de Caracol, el power trío de la elemental Quiero (con letra de Federico Ghazarossian), el dolor naif reflejado en Perrito: “El gigante que no sabe secretear te da el arroz que vos querés, el arroz que vos querés son besos de mujer de labios rayados”, para finalizar con una más que interesante relectura de Unos versos (de Adriana Calcanhotto): “Si vos vas a salir, soy el asfalto; si vos vas a salir, lluevo. Sobre tu cabello sigo por tu itinerario, seré yo tu paradero en los versos que te escribo. Y después, los arranco”. Final.

     

    Acorazado Potemkin, el trío conformado por Luciano Esaín, Federico Ghazarossian y Juan Pablo Fernández, ha debutado discográficamente con Mugre, un álbum que sorprende por su homogeneidad y seriedad; donde no se recurre a los consabidos clichês del género (el rock) y en el cual los músicos no se inmolan por alcanzar un protagonismo que los lleve más allá de lo estrictamente necesario en pos del bienestar grupal.

    Usted puede descargar el álbum, en forma gratuita, desde www.acorazadopotemkin.com.ar y comprobar (o no) que Mugre suena honesto y comprometido.

    También perfectible.

    Y esta última, tal vez sea la mejor noticia.

     

    Marcelo Morales