• Jeff Davis: Leaf House

    Leaf House, Faded, Overath, Catbird, Saint Albert, William Jacob, Transitional Whales, Lion Mouth

     

    Músicos:

    Jeff Davis: batería

    Eivind Opsvik: contrabajo

    Russ Lossing: piano

     

    Sello y año: Fresh Sound New Talent, 2012

    Calificación: Está muy bien

     

    La formación en trío de piano, contrabajo y batería ha sido recorrida y transitada en la historia del jazz hasta el infinito. En muchas ocasiones ese formato ha resultado la herramienta idónea para bellas expresiones musicales que ya son parte del legado de la tradición jazzística, a veces (para mi gusto demasiadas) manifestándose a través del confort y la comodidad que permite la emulación de lo que otros ya hicieron y, en contadas oportunidades, revitalizando la validez de esa alineación instrumental mediante el seguimiento de la sinuosa ruta que conduce a la exploración y la innovación.

    Los tríos de piano, contrabajo y batería en el jazz que integran el lote de los que aspiran a explorar nuevos horizontes no florecen en las proporciones deseadas (son una clara minoría) pero eso no impide que periódicamente aparezcan algunos tríos que asumen riesgos sin morir en el intento. Durante estos dos últimos años hubo algunos trabajos que, por varios motivos, parecen haber resuelto exitosamente la ecuación exploracion + riesgo = innovación. A mi memoria (penosamente débil) vienen ahorita álbumes recientes en donde los miembros de esos respectivos tríos comparten responsabilidades como en el caso de Hexentrio de Paul Plimley, Barry Guy y Lucas Niggli o En Corps con Eve Risser, Benjamin Duboc y Edward Perraud o Plays Braxton con Marilyn Crispell, Mark Dresser y Gerry Hemingway y Out of this World’s Distorsions de los magníficos Farmers by Nature (Craig Taborn en piano, William Parker en bajo y Gerald Cleaver en batería); también los hay liderados por contrabajistas como en Upcoming Hurricane de Pascal Niggenkemper (con Simon Nabatov en piano y Gerald Cleaver en batería) o encabezados por pianistas como en Veivyr de Achim Kaufmann (junto a Valdi Kolli en bajo y Jim Black en batería) y Games and Improvisation de Katherine Webber (con Barry Guy en contrabajo y Balts Nill en batería) y algunos otros, igualmente recomendables, que tienen a bateristas por líderes como en los casos de Somatic del Jim Black Trio (con Elias Stemesender en piano y Thomas Morgan en contrabajo) y Saturnismo del Carlo Costa’s Minerva (Carlo Costa batería, JP Schlegelmilch piano y Pascal Niggenkemper contrabajo). A este selecto grupo que integran los álbumes liderados por bateristas más sobresalientes debe sumarse ahora a Leaf House del Jeff Davis Trio, banda que cuenta detrás de los parches con el experimentado Jeff Davis en compañía de los fenomenales Eivind Opsvik en contrabajo y Russ Lossing en piano.

     

    Jeff Davis no es un recién llegado a la escena y, pese a que su nombre aún no figura en las marquesinas con letras de neón, ya acredita una enorme experiencia en la avanzada del jazz. A este nuevo álbum debe agregarse su exquisito predecesor We Sleep Outside (allí con Tony Barba en saxos y clarinete, Kirk Knuffke en trompeta, Jonathan Goldberger en guitarra eléctrica, Eivind Opsvik en contrabajo y Kris Davis en piano), sus participaciones en The RIDD Quartet, Pascal Niggenkemper’s New Field, Kirk Knuffke Quartet, Jon Irabagon’s Outright!, Rocket Engine y el Samuel Blaser Quartet y las contribuciones realizadas en los álbumes de Michael Bates, Kris Davis,  Pedro Giraudo, Amanda Monaco, Jesse Stacken y otros.

     

    En Leaf House no hay apego a los convencionalismos del formato de piano, contrabajo y batería pero tampoco un desembarco suicida de tropas en busca de las tierras de lo incomprensible. En su lugar hallamos a tres músicos conocedores de sus respectivos instrumentos, desbordando virtuosismo y que, sin la pretensión de ocupar demasiados capítulos en la historia del jazz, encuentran en esa confluencia una ética común que les permite sonar como un conjunto sólido y sin fisuras.

    El álbum muestra a un Russ Lossing exuberante a la par que armónicamente denso y activo en todo momento en ambas manos y a un Eivind Opsvik que hace de la discreción su principal arma, ofreciendo el pulso exacto que el trío requiere en cada momento, a la vez que Jeff Davis despliega una asombrosa variedad de matices y recursos que explican las razones por las cuales se ha constituido en uno de los bateristas más requeridos de la actualidad.

    Es posible que una buena porción de lo escuchado en Leaf House provenga de la improvisación colectiva pero, aun así, todo tiende por lo general a una mayor contención y un intento más o menos melódico y atonal.

    La escucha del disco no nos llevará a creer en ningún momento que estamos parados ante la octava maravilla del mundo; pero es justo decir que cada uno de los ocho cortes del CD reclama su merecida parcela de reconocimiento. Desde la diabólica complejidad, los continuos cambios y la asombrosa sincronía alcanzada en el tema que da nombre a la placa, hasta las espaciosas armonías y el pulso de trance del contenido Faded pasando por los sombríos climas de Overath, el tono camerístico de Catbbird, el magnífico solo de batería de Jeff Davis que ocupa toda la extensión de Saint Albert, la perturbadora balada de William Jacobs, la íntima nocturnidad de Transitional Whales y el lejano abrazo a la tradición en Lion Mouth, se van haciendo merecedores de la atención más profunda del oyente.

    Leaf House es un álbum convincente, serio y estimulante.

    Su atenta audición es por demás sugerida; pero el seguimiento de la trayectoria -por venir de los tres músicos aquí involucrados (Jeff Davis, Eivind Opsvik y Russ Lossing)- es poco menos que imprescindible.

     

    Esteban Arizpe Castañeda

    (Columnista Invitado)

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