• Rodrigo Amado Motion Trio + Jeb Bishop: Burning Live At Jazz AO Centro

    Burning Live, Imaginary Caverns, Red Halo

     

    Músicos:

    Rodrigo Amado: saxo tenor

    Miguel Mira: cello

    Gabriel Ferrandini: batería

    Jeb Bishop: trombón

     

    Sello y año: JACC Records, 2012

    Calificación: Dame dos

     

    Movimiento es el paso de la potencia al acto (Aristóteles)

     

    La palabra movimiento, en su acepción más habitual, describe “la acción y efecto de mover”. No obstante, dicho vocablo puede referirse también a varios conceptos diferentes dependiendo de la disciplina en la que se aplique. En biología explica la motilidad (término que en ese campo define la habilidad de los organismos para moverse espontánea e independientemente); en demografía se usa para cuantificar los cambios poblacionales y migratorios; en su interpretación filosófica, el movimiento expresa la relación causa y efecto; en física describe un cambio de posición de algún tipo de materia en el espacio; en tanto que en historia se habla de “movimiento cultural” para hacer referencia a los cambios en la manera en que diferentes disciplinas enfocan su obra, del mismo modo que las ciencias políticas utilizan la expresión “movimiento social” para representar la agrupación no formal de individuos u organizaciones sociales.

    La representación artística del movimiento ha estado presente en la humanidad desde tiempos inmemoriales hasta nuestros días. El hombre –aun en épocas, geografías y contextos diferentes e incluso animados por distintas motivaciones- supo renovar permanentemente esa pretensión y ha mantenido de manera inalterable su interés en documentar a favor de las generaciones venideras su vocación por simbolizar el movimiento en formas artísticas. Los testimonios que dan prueba de ello se hallan sin interrupciones a lo largo de la historia, desde el paleolítico con la aparición del arte mural de las cuevas, las pinturas rupestres, el arte parietal y otras manifestaciones asociadas, hasta la avanzada de los sistemas de representación del movimiento utilizados en las artes visuales del siglo XXI.

     

    En la música libremente improvisada –por lo menos en sus acercamientos más sofisticados y en donde es reconocida como una fuerza creativa de incalculable poder-, el “movimiento” tiene un grado de representación fáctico y simbólico ya que la improvisación implica un abandono deliberado sobre, al menos, algo de la música y un cambio de eje (es decir, un movimiento) que va de la partitura a –como afirmaba Earle Brown- la “página en blanco” y de la dependencia  entre composición e interpretación a una exploración de las relaciones entre los ejecutantes. En ese sentido podemos convenir que el Rodrigo Amado Motion Trio, siendo un proyecto con epicentro en la libre improvisación, ha encontrado en la palabra “motion” (“movimiento”, en inglés) una denominación apropiada para definir su identidad estética.

    El saxofonista Rodrigo Amado se ha posicionado, por méritos propios, como una de las identidades musicales más promisorias y vitales de la avanzada del jazz europeo. La fecunda producción discográfica y escénica que lo caracteriza, manifiesta una inusual cualidad para expresar intereses multidimensionales pero que, en su conjunto, integran un cuerpo orgánico de trabajo signado por el desarrollo de una fértil imaginación musical y la invariable fidelidad con principios estéticos que privilegian la exploración de nuevos horizontes sonoros. Los heterogéneos fundamentos de sus aspiraciones artísticas están expuestos con meridiana claridad en los álbumes del Rodrigo Amado Motion Trio (Motion Trio de 2010 y ahora en Burning Live At Jazz AO Centro de 2012), en el proyecto compartido con Taylor Ho Bynum, John Hebert y Gerald Cleaver materializado en Searching for Adam de 2010, en los discos del trío que conformara con Paal Nilssen-Love y Kent Kessler (Teatro de 2006 y The Abstract Truth de 2010) y en su sociedad con Carlos Zingaro y Ken Filiano documentada en The Space Between de 2003 (trío que en Surface de 2007 devino en cuarteto al sumar a Tomas Ulrich). A todo esto debe agregarse la protagónica participación de Rodrigo Amado en el ensamble Lisbon Improvisation Players, las contribuciones realizadas a favor del Dennis González’ Yells at Eels y el Luis Lopes’ Humanization Quartet y sus nuevos proyectos en progreso, tales como el Rodrigo Amado Wire Quartet (con Manuel Motta, Gabriel Ferrandini y Hernani Faustino) y dos nuevos tríos –ambos con la participación del baterista Gabriel Ferrandini- uno, junto a Per Zanussi (cuyo álbum debut tiene fecha inminente de edición) y otro con el DJ Ride denominado Rodrigo Amado Hurricane.

     

    En la vitalidad contextual donde navega Rodrigo Amado, el Motion Trio emerge como uno de sus idearios estéticos más frecuentes y visitados. Este proyecto, tras su elogiado debut discográfico en 2010, ha expandido su propuesta fundacional con la sucesiva incorporación de músicos invitados. Esa mecánica quedará debidamente testimoniada en la participación del trombonista Jeb Bishop en el álbum que da origen a este comentario y también en representaciones escénicas junto al saxofonista Paul Dunmall (durante la presentación conjunta llevada a cabo en junio último) y, próximamente, con el trompetista Peter Evans (en actuaciones anunciadas para el año entrante).

    Burning Live At Jazz AO Centro fue grabado en directo el 28 de mayo de 2011 durante la realización del Coimbra Jazz Festival, ocasión en la que –como ya dijimos- el Rodrigo Amado Motion Trio compartió escenario con el experimentado trombonista Jeb Bishop (Jeb Bishop Trio, The Whammies, Exploding Star Orchestra, Peter Brotzmann Chicago Tentet, Lucky 7s, etc.).

     

    Desde la apertura, con Burning Live, la banda ofrece un visceral temperamento estético que, aun haciendo centro en los sinuosos caminos de la composición instantánea, parece desplegarse al conjuro de las proporciones sonoras y un cabal dominio interpretativo. En el transcurrir de la pieza se van sucediendo con naturalidad climas divergentes, variadas combinaciones tímbricas y notables intervenciones de los solistas. Un fenomenal contrapunto de trombón y saxo evoluciona en ascenso con los impulsos rítmicos que impone la batería de Gabriel Ferrandini hasta alcanzar su clímax en un magnífico soliloquio a cargo de Jeff Bishop; pronto ingresan en un cuidadoso diminuendo que deriva en sucesivos duetos –primero entre la batería y el trombón y luego entre el saxo de Rodrigo Amado y el cello de Miguel Mira- para finalmente concluir en un segundo pico dinámico que –tras una breve catarsis colectiva- se desvanece lentamente hasta desaparecer por completo.

    La extensa Imaginary Caverns asoma como la pieza central del álbum. En sus demoledores 25 minutos de duración aparecen yuxtapuestas la improvisación libre y una subliminal invocación al blues intercaladas con pasajes introspectivos, explosivas combinaciones de conjunto y notables arrestos instrumentales en donde tienen especial destaque las ardientes intervenciones de Rodrigo Amado en saxo tenor y el intenso solo de batería desplegado por Gabriel Ferrandini.

    El álbum cierra con el acrobático y colorido alegato de Red Halo, en cuyo desarrollo ocupan una preponderancia cardinal los ejemplares aportes solistas de Miguel Mira en cello y Jeb Bishop en trombón.

     

    En Burning Live At Jazz AO Centro el Rodrigo Amado Motion Trio + Jeb Bishop parece aspirar a que el “movimiento” aludido en su denominación no sea una mera representación del efecto de mover algo de un lugar a otro, sino una expresión simbólica del carácter transformador implícito en esa acción.

     

    De acuerdo con la ley universal, todo está en movimiento y constantemente está siendo transformado (George Gurdhueff)

     

    Sergio Piccirilli

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