• Harris Eisenstadt: Canada Day IV & Golden State II

     

    canada day IVHarris Eisenstadt: Canada Day IV

    After Several Snowstorms, Sometimes It’s Hard to Get Dressed in the Morning, Let’s Say it Comes in Waves, Life’s Hurtling Passage Onward, What Can Be Set to the Slide, What’s Equal to What, Melo Melo

     

    Músicos:

    Harris Eisenstadt: batería

    Nate Wooley: trompeta

    Matt Bauder: saxo tenor

    Chris Dingman: vibráfono

    Pascal Niggenkemper: contrabajo

     

    Sello y año: Songlines, 2015

    Calificación: Dame dos

     

     

    golden state IIHarris Eisenstadt: Golden State II

    The Arrangement of Unequal Things, Seven in Six / A Particularity with a Universal Resonance, A Kind of Resigned Indignation, Agency, Gleaning

     

    Músicos:

    Harris Eisenstadt: batería

    Michael Moore: clarinete

    Sara Schoenbeck: fagot

    Mark Dresser: contrabajo

     

    Sello y año: Songlines, 2015

    Calificación: Dame dos

     

    La continuidad implica necesariamente la alteración (Ferdinand de Saussure)

     

    La idea de continuidad describe tanto la circunstancia de hacer algo sin interrupción como la unión entre las partes que forman un todo e implica, también, la insistencia en las intenciones o el seguimiento de algo ya comenzado o que existía. La contraparte del concepto de continuidad se hace visible en la intermitencia o la interrupción en las acciones que –al amparo de un irrefrenable impulso de cambio – nos hacen dejar una cosa o abandonar una idea en pleno desarrollo para reemplazarla por otra.

    Hay que decir que las nociones de continuidad y de cambio están llenas de ambigüedad e inclusive parecen, hasta cierto punto, devaluadas. Por una parte, la continuidad de una idea en el tiempo ha sido desacreditada por la vigente imposición de que todo debe ser nuevo, urgente, inmediato y, por ende, descartable, carente de profundidad y perecedero. Pero también porque una vez alcanzado un objetivo se pretende otorgarle continuidad mediante la engañosa mecánica de la copia o la repetición indefinida (pensemos, a modo de ejemplo, en el cine de Hollywood y sus interminables secuelas de cuanto éxito taquillero aparece) mediante la cual se transforma a la acción original en una estatua.

    La idea de cambio, por cierto, no ha corrido mejor suerte ya que la (supuesta) obligatoriedad de cambio constante conduce a la ausencia de la reflexión y el goce más profundo o puede derivar en la falacia de cambiar rótulos o etiquetas para seguir haciendo exactamente lo mismo. Tal vez deberíamos empezar a creer que el cambio o la continuidad en las ideas no son más o menos meritorios per se y que lo que cuenta realmente es su calidad, la honestidad creativa que las impulsan y, sobre todo, un cabal entendimiento de que el verdadero cambio no nace con las acciones sino en las personas que las llevan a cabo.

    En el campo del arte, la continuidad de una obra y la profundización de una idea estética también pueden significar un cambio cuando añaden un aumento de la complejidad devenido de la adquisición de nuevos conocimientos y, muy especialmente, cuando expresan lo que el artista quiere sin perjuicio de que la gente lo consuma o no y cuando es el producto de lo que el artista siente que no puede dejar de hacer.

    En un lugar donde se interceptan la noción de continuidad –entendida como medio para profundizar ideas, conceptos y conocimientos adquiridos- y la permanencia creativa, asoman los dos trabajos más recientes del compositor y baterista canadiense Harris Eisenstadt: Canada Day IV y Golden State II.

     

    El proyecto Canada Day empezó a cobrar forma en ocasión de un concierto realizado por esta agrupación el 1º. de julio de 2007 –su denominación se debe a que el primer día de julio de cada año se festeja el Día de Canadá- y que desde ese entonces supo mantenerse vigente. La médula creativa de este ensamble liderado por Harris Eisenstadt ofrece una mixtura de diversas estructuras composicionales y estrategias de improvisación en donde confluyen el jazz moderno, la vanguardia e influencias de la música afrocubana, entre otros.

    La producción discográfica de la banda incluye a los álbumes Canada Day de 2009, Canada Day II en 2011 (ambos con Eisenstadt en batería, Matt Bauder en saxo, Chris Dingman en vibráfono, Nate Wooley en trompeta y Eivind Opsvik en contrabajo), Canada Day III (con Garth Stevenson reemplazando a Opsvik) y ahora mediante Canada Day IV presentando una formación similar que incluye al notable contrabajista germano-francés Pascal Niggenkemper.

    La propuesta pergeñada por Eisenstadt para Canada Day IV exhibe un nivel de exquisitez que deriva de la proverbial habilidad del autor para ir socavando el material innecesario de la composición, hasta dejar sólo las ideas musicales más importantes pero adosándole también elementos rítmicos provenientes de la diáspora africana y una mayor amplitud en los espacios asignados al desarrollo de alineaciones tímbricas a dúo, trío, cuarteto o con un solo instrumento.

    Los sutiles trazos de After Several Snowstorms –tema con el que abre el álbum- giran en derredor de una hipnótica línea de bajo desplegada por Pascal Niggenkemper sobre la que se deslizan las superlativas intervenciones solistas del saxo tenor de Matt Bauder y la trompeta de Nate Wooley.

    La encantadora Sometimes It’s Hard to Get Dressed in the Morning (cuyo simpático título refiere a Owen, el pequeño hijo de Eisenstadt) va edificando un clima vaporoso -acentuado por la particular sonoridad del vibráfono de Chris Dingman– para luego desembocar en un final de delicado ascetismo.

    Los sugerentes polirritmos de Let’s Say it Comes in Waves alcanzan su clímax en una brillante exposición solista de Nate Wooley en trompeta, que deriva en una coda de aletargada austeridad.

    Canadá es una aclamada novela de Richard Ford publicada en 2014 cuya narrativa oficia como crónica del desarraigo de un joven llamado Dell Parsons que se ve obligado a emigrar de Canadá a Estados Unidos después de que sus padres roban un banco y son detenidos. De un párrafo de dicha novela, justamente, proviene el título elegido para la siguiente composición de Eisenstadt: Life’s Hurtling Passage Onward (lo mismo sucederá luego con los títulos What’s Equal to What en este álbum y The Arrangement of Unequal Things de Golden State II). El carácter episódico de la pieza tiene su epicentro en las sonoridades del vibráfono de Chris Dingman y la trompeta de Nate Wooley, primero a través de sendas exposiciones solistas y luego mediante un enigmático pasaje a dúo.

    La festiva What Can Be Set to the Slide es una marcha de temperamento lúdico en la que sobresale, muy especialmente, la batería de Harris Eisenstadt sin necesidad de recurrir al solo.

    En el extenso What’s Equal to What se suceden un melancólico preludio a dúo entre el contrabajo de Pascal Niggenkemper y el vibráfono de Chris Dingman, una parte central de carácter camerístico con el quinteto a pleno y un segmento conclusivo con aires de réquiem.

    El cierre del álbum llega con la innegable elegancia melódica de Melo Melo (el título alude al nombre en francés de una popular golosina conocida en Norteamérica como Bits and Bites). Tras una aquilatada introducción a cargo de Chris Dingman en vibráfono y Matt Bauder en saxo tenor, la pieza va convergiendo en un clima embriagador -que oscila entre la melancolía y lo onírico- para, posteriormente, confluir en un pico narrativo resuelto a contrapunto entre el saxo de Bauder y la trompeta de Nate Wooley.

    Un final inmejorable para un álbum de excelente factura.

     

    Golden State es un emprendimiento musical –que en origen integró, además de a su líder, a Sara Schoenbeck en fagot, Nicole Mitchell en flauta y Mark Dresser en contrabajo- cuya denominación hace referencia al estado de California (también conocido como “Golden State” o el “Estado Dorado”) ya que, justamente, en ese lugar del suroeste estadounidense la banda se constituyó, grabó su primer álbum e hizo su debut escénico en 2013.

    En el alegato estético de este proyecto se dan cita los nutrientes musicales que alientan toda la labor composicional de Harris Eisenstadt pero con un mayor énfasis en aspectos asociados a la música de cámara, el blues y la improvisación e incorporando influencias provenientes de Eric Dolphy, Yusef Lateef, Henry Threadgill y, muy especialmente, de Wadada Leo Smith.

    Golden State II es un álbum que registra un concierto llevado a cabo por el cuarteto –con el experimentado clarinetista Michael Moore en reemplazo de Mitchell-  durante la última edición del Vancouver International Jazz Festival.

    La apertura de esta nueva producción nos ofrece, mediante The Arrangement of Unequal Things, una auténtica sinopsis de la propuesta estética del proyecto. La solidez de la partitura –de visible temperamento camerístico- sirve aquí como una plataforma que contrasta con las libertades improvisadoras representadas en los solos de Sara Schoenbeck en fagot y Michael Moore en clarinete.

    El juego de abstracciones desplegado en Seven in Six empalma –tras una colorida y precisa intervención solista de Harris Eisenstadt en batería- con el elegíaco carácter enunciado por A Particularity with a Universal Resonance. La pieza evoluciona mediante la sucesión de pasajes meditativos que terminan confluyendo en un clima sobrecogedor resuelto en blues del que se desprende la exquisita aportación solista de Michael Moore en clarinete.

    Un monumental preludio a cargo de Mark Dresser en contrabajo –primero mediante el uso del arco y luego en pizzicato- da inicio a A Kind of Resigned Indignation (tema, cuyo título, extracta una frase del obituario para la cineasta Nora  Ephrom publicado en el New York Times). La pieza sobresale por una dinámica espaciosa, el hechizo de su línea melódica y los brillantes solos de Sara Schoenbeck en fagot y Michael Moore en clarinete.

    En el cierre del disco sobrevienen los juegos improvisadores de Agency y las encantadoras cadencias e indiscutible exquisitez melódica reflejadas en Gleaning.

     

    En síntesis: Canada Day IV y Golden State II, además de coronar exitosamente la continuidad de dos proyectos encabezados por Harris Eisenstadt, sirven para mostrarnos a un músico talentoso, en plena madurez artística y con la suficiente voluntad para seguir su marcha creativa.

     

    Madurar es continuar en la recreación de uno mismo, infinitamente (Henri Bergson)

     

    Sergio Piccirilli

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