• Wadada Leo Smith: Najwa

     

    NajwaOrnette Coleman´s Harmolodic Sonic Hierographic Forms: A Resonance Change in the Millennium, Ohnedaruth John Coltrane: The Master of Kosmic Music and His Spirituality in a Love Supreme, Najwa, Ronald Shannon Jackson: The Master of Symphonic Drumming and Multi-Sonic Rhythms, Inscriptions of a Rare Beauty, The Empress, Lady Day: In a Rainbow Garden, with Yellow-Gold Hot Springs, Surrounded by Exotic Plants and Flowers

     

    Músicos:

    Wadada Leo Smith: trompeta
    Michael Gregory Jackson: guitarras
    Henry Kaiser: guitarras
    Brandon Ross: guitarras
    Lamar Smith: guitarras
    Bill Laswell: bajo eléctrico
    Pheeroan akLaff: batería
    Adam Rudolph: percusión

     

    Sello y año: TUM Records, 2017

    Calificación: A la marosca

     

    A veces las palabras no alcanzan para describir al amor, la vida o los sentimientos… Para eso está el arte (Ornette Coleman)

     

    La noción de arte tiene múltiples significados que suelen entremezclarse a punto tal de impedir la constitución de una interpretación conceptual unívoca. En líneas generales, denominamos arte al conjunto de disciplinas del ser humano materializadas con fines estéticos o expresivos que tienen como destino despertar ideas, emociones o sentimientos. También se puede colegir que el arte –en términos de experiencia estética– es una de las formas que permiten vincular al ser humano con la realidad. Sin embargo, aunque ese nexo produzca una afectación de tipo emocional, el arte no parece poseer un fin útil en sí mismo, dado que el valor primordial que genera una experiencia estética es la entronización del concepto de belleza. En cierto modo, esa perspectiva redirige el análisis en otras direcciones y da origen a más preguntas que respuestas, ya que tampoco existe consenso sobre los criterios de belleza.

    Las arcaicas definiciones del arte como una mímesis -es decir, la imitación y representación de la realidad-, puede implicar que la belleza en el arte sólo aparece cuando se copia la belleza existente en la naturaleza. Ante eso resulta imposible dejar de preguntarse si lo mimético imita la realidad tal como es o lo real en su expresión ideal o el imaginario de cómo debería ser la realidad. Incluso, institucionalizar el carácter de mímesis en el arte, obligaría a dejar afuera a –por ejemplo- los provocativos postulados de las corrientes vanguardistas o las subjetividades formales implícitas en el arte abstracto.

    En un contexto como el actual -en donde la distinción entre la forma y su contenido se ha difuminado y en el que la imagen dejó de ser algo aparente para convertirse en lo real– tal vez debamos pensar, aunque parezca una verdad de perogrullo, que arte es lo que hacen los artistas y un artista es el que hace al arte. Ergo, siguiendo ese lineamiento, el arte seria la expresión de las emociones e ideas del sujeto extrapoladas a su obra; de allí el carácter subjetivo que contienen, sus variadas interpretaciones y la dificultad –en consonancia con la frase de Ornette Coleman que encabeza este comentario– para poner en palabras aquello que sólo el arte puede expresar.

    La inconmensurable obra desarrollada por el compositor y trompetista estadounidense Wadada Leo Smith –además de sus indiscutibles cualidades estéticas– parece amalgamar todas las definiciones posibles de arte. En su música subyace la constante interpelación a los valores fundantes de la condición humana, un profundo sentido de espiritualidad, el confeso respeto hacia su identidad cultural y una comprometida e irrenunciable vocación social.

    Esa sempiterna vinculación expresiva entre la interioridad del artista y el mundo circundante, asoma de manera sublimada en las obras más recientes de Wadada Leo Smith; en ocasiones cristalizada mediante un alegato de índole social y política (las luchas por los derechos civiles en el monumental Ten Freedom Summers de 2012 o la protesta contra la avaricia corporativa y la desigualdad social en Occupy The World en 2013) y otras veces haciendo referencia explícita al valor y defensa de la naturaleza como en los álbumes The Great Lakes Suites de 2014 y America’s National Parks en 2016.

    En Najwa y Solo: Reflections and Meditations on Monk, sus dos nuevas propuestas discográficas, Smith configura obras claramente diferentes en términos estéticos e instrumentales pero que aparecen unificadas por el hecho de que ambas aluden en forma clara a la fuerza creativa legada por auténticos íconos de la historia del jazz como Ornette Coleman, John Coltrane, Ronald Shannon Jackson y Billie Holiday (en el caso de Najwa) y Thelonious Monk en el magnífico Solo: Reflections and Meditations on Monk, trabajo basado en interpretaciones para solo de trompeta, en donde alterna composiciones propias con versiones de algunos clásicos de Monk (Ruby, My Dear, Reflections, Crepuscule with Nellie y Round Midnight).

    Wadada Leo Smith, no obstante, elude los –hoy trillados y abusivos– caminos del homenaje a figuras consagradas para dar lugar a un ejercicio de interioridad (en donde testimonia la importancia que esos músicos tuvieron en su formación artística) y propiciar una reflexión sobre el auténtico patrimonio cultural de un país como Estados Unidos que –a pesar de que sus principales dirigentes se vanaglorian del poder económico, financiero, político y armamentístico– debería estar mucho más orgulloso de la enorme riqueza musical testimoniada a través del jazz.

    Wadada Leo Smith, en Najwa, elabora un notable alegato musical distribuido en cuatro extensas composiciones originales electroacústicas –cada una de ellas inspiradas en otros tantos músicos– y una pieza breve que oficia a modo de interludio. En la orientación estética de la obra aflorarán referencias a la sonoridad del jazz eléctrico manifestado por Smith con el proyecto -en sociedad con Henry Kaiser- Yo Miles! (Yo Miles! de 1998, Sky Garden en 2003 y Upriver de 2005) y una singular disposición instrumental que incluye cuatro guitarristas, al igual que en la agrupación Wadada Leo Smith’s Organic (plasmada en el álbum Heart’s Reflections de  2011).

    Sin embargo, Najwa se distancia de los mencionados trabajos sustancialmente, ya que conjuga la fluidez de la sesión que dio origen al álbum con una detallada labor de posproducción a cargo de Bill Laswell, a la manera de lo realizado en Panthalassa: The Music of Miles Davis 1969-1974 (álbum de 1998 en el que Laswell deconstruyó y volvió a mezclar temas de Davis extractados de los discos In a Silent Way, On the Corner y Get Up With it).

    Las dos primeras piezas que comprende Najwa están estructuradas de forma similar a una suite en miniatura y ambas incluyen sendas secciones contrastantes. El poderoso y vibrante andamiaje estructural de Ornette Coleman´s Harmolodic Sonic Hierographic Forms: A Resonance Change in the Millennium se fundamenta en un motivo melódico principal que gira en derredor de la intrincada propulsión rítmica –con vestigios del inolvidable Ornette Coleman & Prime Time- que imparte Pheeroan akLaff desde la batería, para luego desembocar en un segundo segmento de temperamento más etéreo y grácil sobre el que se deslizará el luminoso solo de Wadada Leo Smith en trompeta. Ese paisaje sonoro aparece subrayado por la decisiva presencia del bajo eléctrico de Bill Laswell, los ubicuos acentos percusivos que provee Adam Rudolph y las sucesivas intervenciones de Henry Kaiser, Brandon Ross, Michael Gregory Jackson y Lamar Smith en guitarras.

    Ohnedaruth John Coltrane: The Master of Kosmic Music and His Spirituality in a Love Supreme transita una senda similar al tema de apertura, ya que comprende dos secciones claramente diferenciadas. La primera confronta su intensidad dinámica con una melodía de tonos aletargados y la segunda se aposenta sobre un groove de trazos hipnóticos y con aires de free-funk.
    El reposado y evanescente relato de Najwa –pieza que da título al álbum– transmite sensaciones de recogimiento y alabanza en tributo a los ausentes.
    El nombre del baterista y compositor Ronald Shannon Jackson (1940-2013) no siempre aparece en las grandes marquesinas del jazz, pese a que durante su extensa trayectoria llegó a integrar la banda de Ornette Coleman, fue miembro de Last Exit, tocó con Cecil Taylor y Albert Ayler, fundó el inolvidable The Decoding Society y, mucho más cerca en el tiempo, colaboró con Wadada Leo Smith’s Golden Quartet en el álbum Tabligh de 2008 y el DVD Eclipse en 2007.
    A su memoria, justamente, está dedicada la composición que lleva por título Ronald Shannon Jackson: The Master of Symphonic Drumming and Multi-Sonic Rhythms, Inscriptions of a Rare Beauty. La pieza pergeñada por Smith establece una virtual conexión entre algunos de sus proyectos eléctricos, el Ornette Coleman de Prime Time y la The Decoding Society, dado que todas esas propuestas exploran el lenguaje de la improvisación basado en la guitarra eléctrica. El desarrollo evolutivo del tema estará dictaminado por la sobresaliente labor del tándem que integran la batería de Pheeroan akLaff, el bajo de Bill Laswell y la percusión de Adam Rudolph, el omnipresente protagonismo de la trompeta de Wadada Leo Smith y las centrales intervenciones que encarnan las guitarras de Brandon Ross, Lamar Smith, Michael Gregory Jackson y Henry Kaiser.

    El cierre del álbum, con The Empress, Lady Day: In a Rainbow Garden, with Yellow-Gold Hot Springs, Surrounded by Exotic Plants and Flowers, ofrece un poético, etéreo y contemplativo tributo a la incomparable Billie Holiday en donde convergen refinados acentos percusivos, efímeros fragmentos en guitarra acústica y el elocuente lirismo de la trompeta de Wadada Leo Smith.

    Wadada Leo Smith, en Najwa, vuelve a regalarnos una obra de excepcional calidad e innegables méritos creativos en la que –solapadamente– interpela, reflexiona y pregunta sobre los principios esenciales de la condición humana.

     

    La pregunta más urgente y persistente en la vida es: ¿Qué estás haciendo por los demás? (Martin Luther King)

     

    Sergio Piccirilli 

     

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