• João Paulo Esteves da Silva. Mário Franco, Samuel Rohrer: Brightbird

     

    BrightbirdThe Fireplace, Sun, Trusting Heart/Cosmos, Renewal, Winter, Bird, Noontide, Waking, Uncertain Steps, Oldness, There Were Shadows, Waves, So Much Water So Much Green

     

    Músicos:

    João Paulo Esteves da Silva: piano

    Mário Franco: contrabajo

    Samuel Rohrer: batería

     

    Sello y año: Arjunamusic Records, 2017

    Calificación: Dame dos

     

    El encanto de la belleza estriba en su misterio; si deshacemos la trama sutil que enlaza sus elementos, se evapora toda la esencia (Friedrich Schiller)

     

    La palabra sutil tiene su raíz etimológica en el latín subtilis (que significa fino o exquisito) y como adjetivo singular es utilizada, habitualmente, para describir todo aquello que se distingue por ser delicado, tenue, ligero. En un sentido figurado, la expresión sutil permite caracterizar a una persona como perspicaz, aguda e ingeniosa y que, por lo tanto, posee la facultad para comprender el sentido profundo u oculto de las cosas y para desarrollar las cualidades que le permiten expresar ideas con claridad y delicadeza.

    Lo sutil esta invariablemente asociado a características como evanescente, grácil o leve y, en ciertos casos, aparece emparentado con lo inmaterial, lo indeterminado o lo incorpóreo. Incluso algunos destacan que la sutileza es uno de los modos en que se manifiesta la inteligencia emocional de las personas, ya que en ella aparecen materializadas las habilidades cognitivas y emocionales que posibilitan comprender y ser comprendido, influir y agradar a los demás.

    En el campo del arte, tener el talento para actuar o trabajar de manera sutil puede resultar muy valioso, debido a que esa condición allana el camino para moverse en un plano artístico de mayor complejidad técnica y expresiva con ascetismo, economía de recursos y sin gestos ampulosos e innecesarios.

    El concepto de lo sutil puede ser uno de los atributos esenciales para definir el imaginario estético pergeñado por el trío que conforman el pianista João Paulo Esteves da Silva, el contrabajista Mário Franco y el baterista Samuel Rohrer en su exquisito álbum titulado Brightbird.

    El experimentado pianista portugués João Paulo Esteves da Silva acredita una extensa labor artística que, además de lo musical, incluye a la poesía, el teatro y proyectos multidisciplinarios. En su trayectoria como músico ha trabajado en propuestas instrumentales junto a Ricardo Rocha, Carlos Bica, Cláudio Puntin Jean-Luc Fillon, Peter Epstein, Ricardo Dias y Dennis González, colaboró con los cantantes Vitorino, Sérgio Godinho, Filipa Pais, Ana Brandão, Maria Ana Bobone, Cristina Branco, entre otros y compuso la música de la película Sem Nome dirigida por el cineasta Gonçalo Waddington. Su variada producción discográfica incluye desde el disco Serra Sem Fim de 1993 hasta No Project Trio – Volume II en 2016 pasando por sus álbumes en sociedad con Peter Epstein, trabajos en solo piano como Memórias De Quem de 2007 y el aclamado So Soft Yet -a dúo con el trompetista Dennis González- en 2011.

    En el multifacético tránsito artístico del portugués Mario Franco conviven sus reconocidas actividades en el campo del ballet clásico –que incluyen el rol de primer bailarín de la Companhia Nacional de Bailado de Portugal– y las tareas desempeñadas como contrabajista y compositor. La ecléctica labor musical de Franco abarca diferentes contextos estéticos y comprende colaboraciones con Pedro Caldeira Cabral, el ensamble de música antigua y contemporánea Sete Lágrimas, Bernardo Sassetti, Andy Sheppard, João Lencastre, Maria João, Myra Melford, Rita Maria, Jon Irabagon, José Manuel Barreto, David Binney, Paolo Fresu, André Fernandes, Ralph Towner y muchos más. Entre sus  álbumes más recientes se encuentran This Life en 2006 (acompañado por su quinteto), Our Door de 2013 (liderando el Mario Franco Trio), Cine Qua Non en 2013 (junto al cuarteto del mismo nombre) y Cantiga de 2014, aquí como miembro de la agrupación Sete Lágrimas.

    El sobresaliente baterista suizo Samuel Rohrer, por su parte, ha tocado con figuras del calibre de Laurie Anderson, Sidsel Endresen, Nils Petter Molvaer, Skuli Sverrisson, Ricardo Villalobos, Eivind Aarset, Frank Möbus, Jan Bang, Vincent Courtois, Mark Feldman, Charles Gayle, Michel Portal y Arild Andersen.  En años recientes estuvo involucrado en el liderazgo del cuarteto Noreia (secundado por Claudio Puntin en clarinete bajo, Skuli Sverrisson en bajo barítono y Peter Herbert en contrabajo), participa en el trío Ambiq (con Max Loderbauer y Claudio Puntin), integra el Samuel Rohrer – Harmen Fraanje Duo, comparte créditos con Daniel Erdmann, Vincent Courtois y Frank Möbus en los álbumes How to Catch a Cloud de 2011 y Ten Songs About Real Utopia en 2015 y se presenta en solitario con el proyecto Range of Regularity de 2017.

    En Brightbird, el trío conformado por João Paulo Esteves da Silva, Mário Franco y Samuel Rohrer amalgama la música de cámara y el jazz para construir un alegato estético signado por el pensamiento colectivo y de introspectivo lirismo en donde convergen balance y equilibrio, la transparente fluidez en el intercambio instrumental de sus miembros, un delicado ejercicio improvisador que en ocasiones parece apegarse al formato canción, concisas secuencias solistas (mucho más próximas a la ilustración del núcleo sonoro que a la búsqueda del lucimiento individual), construcciones melódicas de inocultable belleza, climas de temperamento onírico y una narrativa grupal que rehúye deliberadamente los trillados caminos del piano trío de jazz.

    Desde la apertura del álbum con The Fireplace, el grupo sienta las bases para la edificación de una arquitectura sonora colectiva en donde sobresalen su relajado lirismo melódico, el sutil despliegue de texturas y cadencias, las dinámicas espaciosas y una sorprendente capacidad para que el tema fluya con naturalidad. En ese contexto, resultan cardinales el cristalino vocabulario pianístico que esgrime João Paulo Esteves da Silva, los ilustrativos acentos que imparte Samuel Rohrer desde la batería y la concisa precisión del contrabajo de Mário Franco.

    El inicio de Sun transita una senda similar a la pieza que la precede, para luego seguir un curso evolutivo ascendente en el que los patrones rítmicos –sin desbordes ni altisonancias– irán cobrando mayor protagonismo hasta desembocar en un cierre de etéreo temperamento, sutilmente subrayado por tonos aletargados y profundos silencios.

    Trusting Heart/Cosmos se sumerge en un mundo de ensueño al que acuden –con espontáneo refinamiento- una narrativa llena de plasticidad, exquisitos detalles ornamentales, el agudo dramatismo que imprime el piano de João Paulo Esteves da Silva y los aquilatados aportes de Mário Franco en contrabajo y Samuel Rohrer en batería y percusión.

    Renewal oferta un ejercicio grupal de improvisación melódica que plasma la convergencia de delicadas variaciones y un acabado sonoro de orfebrería.

    El encantador diseño instrumental de Winter gira en derredor de un pertinaz ostinato en piano por parte de João Paulo Esteves da Silva, desde donde emergerán las ascéticas y aquilatadas intervenciones de Samuel Rohrer en batería y Mário Franco en contrabajo.

    Bird transmite una sensación de reflexivo optimismo, mientras deja aflorar palpables influencias de música clásica y ubica en el centro de la escena al luminoso fraseo de João Paulo Esteves da Silva en piano. En tanto que los espaciosos contornos que dibuja Noontide tendrán como protagonistas principales al contrabajo de Mário Franco y la batería de Samuel Rohrer.

    El efervescente Waking recorre una veta más intensa y con mayor libertad en las dinámicas. La pieza acumulará tensión mediante un sostenido crescendo grupal que se disipa -antes de alcanzar el clímax– con natural fluidez.

    Luego sobreviene el intricado relato de Uncertain Steps –el cual estará precedido por un solo en batería a cargo de Samuel Rohrer lleno de matices y colores– y los incorpóreos trazos sonoros que dibuja Oldness.

    El encantador There Were Shadows evoluciona a partir de un diáfano preludio a solo piano por parte de João Paulo Esteves da Silva para luego –ya con el trío a pleno– coronarse en un clima colectivo de sobrecogedora belleza.

    En el final se suceden la agitada complejidad de Waves y la yuxtaposición de transparente elegancia y controlado dramatismo que dictamina el vivaz testimonio de So Much Water So Much Green.

    João Paulo Esteves da Silva. Mário Franco, Samuel Rohrer, con el álbum Brightbird, han entregado un alegato musical de belleza atemporal en donde  se entroniza y privilegia el valor de la delicadeza, la reflexión y lo sutil.

     

    Para poder avanzar en la vida tenemos que aminorar nuestro ritmo frenético y prestar atención no sólo a lo evidente sino también a lo sutil (Peter Senge)

     

    Sergio Piccirilli

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