• Dan Weiss: Starebaby

     

    StarebabyA Puncher’s Chance, Depradation, Annica, Badalamenti, Cry Box, The Memory of My Memory, Veiled, Episode 8

     

    Músicos:

    Dan Weiss: batería

    Matt Mitchell: piano, Prophet-6, sintetizador modular

    Craig Taborn: piano, Fender Rhodes, sintetizadores

    Ben Monder: guitarras

    Trevor Dunn: bajo eléctrico

     

    Sello y año: Pi Recordings, 2018

    Calificación: A la marosca

     

    Los sueños verdaderamente importantes son los que tienes cuando estás despierto (David Lynch)

     

    El concepto de sueño debe ser descripto como la realidad virtual experimentada al dormir que da origen a un procedimiento de la mente, no programado ni dirigido, basado en la reelaboración de distintos datos almacenados en la memoria.

    Los sueños –entendidos como estructuras oníricas aleatorias– pueden resultar ilógicos, contradictorios, incoherentes e incomprensibles, pero siempre derivan y se componen de información alojada en el inconsciente del individuo que ha sido reprimida durante el estado de vigilia.

    En la interpretación y el análisis de los sueños desarrollados por el psicoanálisis, se reconocen dos tipos de contenidos: el componente manifiesto de cada sueño (integrado por los acontecimientos tal como aparecen descriptos o percibidos) y un contenido latente –el cual será interpretado por el analista- que expresa el verdadero significado del sueño.

    Sin embargo, el acceso al sueño no está únicamente delimitado por aquello que experimentamos al dormir, dado que también es posible desarrollar la facultad de soñar despierto. En ese estadio de la mente, los especialistas en la materia han detallado tres formas potenciales de soñar despiertos: un modo intrusivo de carácter poco elaborado y superficial que tiende a la distracción, un segundo perfil centrado en las pérdidas o fracasos vivenciales experimentados y que dará lugar a emociones negativas (ansiedad, culpa, miedo, etc.) y una tercera manera de soñar despierto de signo invariablemente positivo –que suele manifestarse en las personas más creativas– en donde se exploran nuevas ideas, se estimula la imaginación y la fantasía, se ensayan soluciones a problemas futuros y afloran las utopías.

    El monumental alegato estético pergeñado por Dan Weiss en el álbum Starebaby es, precisamente, la concreción de un sueño en el sentido más constructivo, valioso y profundo del término.

    Desde hace una década, Weiss ha venido soñando con la posibilidad de reunir a algunos de los músicos más destacados de la vanguardia jazzística en derredor de un proyecto que amalgame la naturaleza de la improvisación con el poderío del heavy-metal y la vocación exploratoria de la nueva música electrónica. En rigor, Starebaby es el resultado de ese ansiado anhelo.

    El notable baterista, compositor y líder de banda estadounidense Dan Weiss se ha constituido en uno de los músicos más requeridos y relevantes de la avanzada del jazz. En su prolífica trayectoria musical afloran las invaluables contribuciones realizadas a favor del pianista Matt Mitchell en los álbumes Vista Accumulation de 2015 y A Pouting Grimace en 2017, las participaciones en sendos proyectos encabezados por el saxofonista Rudresh Mahanthappa (con el trío Indo-Pak Coalition y en el cuarteto Gamak) y en el Michael Dessen Trio, sus dúos con el baterista Ari Hoenig y el guitarrista Miles Okazaki y una extensa lista de trabajos como sesionista que incluye a Lee Konitz, Miguel Zenón, Tim Berne, Jen Shyu, Chris Potter, John Zorn, Amir ElSaffar, Lana Is, Rez Abbasi, Quinsin Nachoff, Jozef Dumoulin, Florian Webber, Jon Irabagon, Linda May Han Oh, Fabian Almazan y David Binney, entre muchos otros.

    La médula del fructífero ideario musical desplegado por Dan Weiss en años recientes, estuvo centrada en el liderazgo del trío que completan Thomas Morgan en contrabajo y Jacob Sacks en piano (con quienes editó los discos Now, Yes When en 2006 y Timshell de 2010), los ensambles extendidos que alineó para los magníficos Fourteen de 2014 y Sixteen: Drummers Suite en 2016 y en el estelar quinteto que lo secunda en su nueva producción conformado por Matt Mitchell (Matt Mitchell Quartet, Tim Berne’s Snakeoil, John Hollenbeck Large Ensemble. Kate Gentile’s Mannequins) en piano y teclados, Craig Taborn (Craig Taborn Quartet, Kris Davis / Craig Taborn Duo, Chris Lightcap’s Bigmouth, Chris Potter’s Underground) en piano y teclados, Ben Monder (Ben Monder / Theo Bleckmann Duo, Ben Monder Trio, Maria Schneider Jazz Orchestra, Andrew Cyrille Quartet) en guitarras eléctrica y acústica y Trevor Dunn (Trio-Convulsant, Endangered Blood, MadLove, John Zorn’s Electric Masada) en bajo eléctrico.

    En Starebaby está presente la personal amalgama electroacústica de jazz, improvisación, doom-metal, música clásica contemporánea y el acervo cultural de India que distinguen los últimos trabajos solistas de Weiss; pero también se dan cita influencias provenientes de bandas enroladas en el heavy metal o en diferentes subgéneros del heavy metal como Black Sabbath, Meshuggah, Burning Witch, Sleep, Electric Wizard, High on Fire, Gorguts, Wormed, Confessor, Pallbearer, Terra Tenbrosa, Cryptopsy, Napal Death, Soffocation y Deicide, compositores esenciales de la música electroacústica contemporánea como Karlheinz Stockhausen, Bernard Parmegiani y Luc Ferrari e innumerables referencias al jazz que abarcan desde Sidney Bechet a Henry Threadgill.

    Para la realización de este nuevo proyecto, Dan Weiss también halló inspiración conceptual en los ominosos contornos surrealistas, la avalancha de ideas y el simbolismo abstracto que rodean a esa obra de arte en forma de serie de televisión que ha sido la tercera temporada de Twin Peaks estrenada en 2017.

    El enlace entre Starebaby y la serie concebida, escrita y dirigida por el incomparable David Lynch, aparece representado en los títulos y contenidos de algunas composiciones; pero, además, ambos trabajos se hermanan para expresar desde diferentes disciplinas del arte un brutal ejercicio de audacia creativa y libertad artística.

    La apertura del álbum llega con el arrollador dramatismo narrativo de A Puncher’s Chance. El tema evoluciona a partir de un breve preludio en guitarra acústica por parte de Ben Monder desde donde irán emergiendo las minuciosas progresiones armónicas, la deliberada sensación de pesantez implícitas en dinámicas y ornamentos y la voraz imaginación en el uso de los timbres que componen el andamiaje estructural de la pieza. Todo subrayado con singular acierto por las infinitas sonoridades que emanan desde los teclados de Matt Mitchell y Craig Taborn y la maciza base que edifican la batería de Dan Weiss y el bajo eléctrico de Trevor Dunn.

    Depradation nace a partir de una introducción de temperamento sepulcral encarnada por los teclados de Matt Mitchell y Craig Taborn y la batería de Dan Weiss para luego dar paso al vigoroso y asfixiante collage sonoro que se resolverá mediante un visceral solo de Ben Monder en guitarra plagado de efectos y distorsiones.

    En Annica (título que alude al concepto de transitoriedad e impermanencia, una de las tres características esenciales de la existencia para el budismo) confluyen un motivo de carácter hipnótico, los protagónicos aportes de Matt Mitchell (en piano y Prophet-6) y Craig Tabor (en Fender Rhodes y sintetizadores), la monolítica precisión de Trevor Dunn en bajo, el desarrollo de un crescendo que alcanza su clímax en el solo de batería a cargo de Dan Weiss y la recapitulación temática que da cierre a la composición.

    Las alusiones a Twin Peaks se manifiestan de manera indisimulable con Badalamenti, composición que remite al legendario compositor estadounidense Angelo Badalamenti, responsable de la música original de la serie y también de obras cinematográficas de David Lynch como Blue Velvet, Wild at Heart, Twin Peaks: Fire with Me, Lost Highway y Mulholland Drive. La pieza ideada por Weiss deja aflorar –desde una perspectiva muy personal– lánguidas líneas melódicas de inocultable lirismo, el uso de acordes suspendidos e inesperadas disonancias y las sensaciones de intrigante vulnerabilidad y desolación que caracterizan al trabajo composicional de Angelo Badalamenti.

    Luego se suceden el clima espectral y los asombrosos contrastes que dictaminan el enigmático curso de Cry Box –con una fenomenal aparición solista de Trevor Dunn en bajo eléctrico– y el episódico paisaje sonoro de The Memory of My Memory, tema en donde se yuxtaponen fortaleza interpretativa, exploraciones electrónicas, una melodía de belleza pastoral, distorsiones ominosas, oscuras tonalidades y un final de potencia descomunal que ubicará en el centro de la escena a la batería de Dan Weiss.

    Tras los elaborados contrastes e indiscutible vigor expresivo ofrecidos por Veiled, el álbum concluye con la exuberante y extática epifanía musical desplegada por Episode 8, composición que remite en forma directa al octavo capítulo de la tercera temporada de Twin Peaks, tal vez una de las expresiones de arte abstracto más sublimes que hayan entregado las series televisivas en toda su historia.

    Dan Weiss, con el imponente álbum Starebaby, ofrenda un trabajo sin precedentes, audaz, comprometido, de enorme libertad creativa y plagado de ideas tan novedosas como profundas.

     

    Las ideas son como peces. Si quieres atrapar peces pequeños, alcanza con permanecer en la superficie, Pero si quieres al pez grande, debes ir a lo más profundo (David Lynch)

     

    Sergio Piccirilli

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