• Fire! Orchestra: Arrival

     

    Arrival(I Am A) Horizon; Weekends (The Soil Is Calling); Blue Crystal Fire; Silver Trees; Dressed In Smoke, Blown Away; (Beneath) The Edge Of Life; At Last I Am Free

     

    Músicos:

    Mariam Wallentin: voz

    Sofia Jernberg: voz

    Anna Lindal: violín

    Josefin Runsteen: violín

    Katt Hernandez: violín

    Leo Svensson: cello

    Susana Santos Silva: trompeta

    Per Texas Johansson: oboe, clarinete bajo, clarinete contrabajo

    Christer Bothén: clarinete bajo, clarinete contrabajo

    Isak Hedtjärn: clarinete bb, saxo alto

    Mats Gustafsson: saxo barítono

    Tomas Hallonsten: teclados

    Johan Berthling: contrabajo, bajo eléctrico

    Andreas Werliin: batería

     

    Sello y año: Rune Grammofon, 2019

    Calificación: Dame dos

     

    El pensamiento creativo inspira ideas. Las ideas inspiran el cambio (Barbara Januszkiewicz)

     

    El concepto de cambio describe la acción o transición de un estado inicial a otro diferente y puede estar referido a una persona, objeto o situación.

    En el concierto de lo humano los procesos de cambio surgen cuando se llega a un punto en el que comienza a experimentarse la sensación, o se adquiere el convencimiento, de que no es posible seguir avanzando en la misma dirección.

    Es en ese estadio de la vida cuando, precisamente, emerge la necesidad imperiosa de hacer cambios que permitan obtener nuevos resultados o propicien la exploración de experiencias diferentes e innovadoras.

    En un mundo en constante movimiento y donde nada es estático, hay que asumir que los cambios -sean forzosos, estén mediados por situaciones externas o íntegramente planificados- son inevitables e imperativos.

    Sin embargo, no hay cambio posible sin la acabada comprensión de los hechos que lo suscitan, no existe cambio verdadero cuando sólo se trata de un eslogan vacío de contenido, ni tampoco es viable cambiar sin un movimiento interno de aceptación porque -como afirmaba el psicólogo suizo Carl Jung- “no podemos cambiar nada hasta que nos aceptamos. La condena no libera, oprime”.

    Los cambios siempre encierran un proceso de aprendizaje, representan oportunidades de crecimiento, implican un desplazamiento de energía nueva, alejan el temor a asumir riesgos, refuerzan las propias fortalezas y alientan el desarrollo exponencial de talentos, habilidades e ideas novedosas.

    En el campo del arte, cuando esas ideas que inspiran el cambio -conforme señala la frase de Barbara Januszkiewicz que encabeza este comentario- son consecuencia del pensamiento creativo, esos procesos de cambio y transición estética pueden arribar a su lugar de destino triunfantes y en absoluta plenitud.

    Y eso es lo que sucede con los cambios en el ideario musical introducidos por la formidable Fire! Orchestra en su nueva propuesta discográfica, apropiadamente titulada Arrival.

    El trío Fire!, conformado por el saxofonista Mats Gustafsson, el bajista Johan Berthling y el baterista Andreas Werliin, comenzó en 2011 a pergeñar la idea de expandir su alegato estético –fundamentado en una amalgama de free jazz, rock psicodélico, música improvisada, noise y postpunk- hacia un formato de proporciones orquestales donde confluyeran algunas de las figuras más representativas de la vanguardia musical escandinava. El resultado de esa búsqueda toma forma definitiva en 2013 con la edición del monumental y consagratorio Exit!, trabajo en el que participan los miembros del trío, las vocalistas Mariam Wallentin y Sofia Jernberg (quienes terminarán siendo los únicos cinco músicos presentes en toda la discografía del ensamble que conduce Gustafsson), Emil Svanängen en voz, Niklas Barnö, Emil Strandberg y Magnus Broo en trompetas, Mats Aleklint en trombón, Per Ake Holmlander en tuba, Anna Högberg en saxo alto, Elin Larsson en saxo tenor, Fredrik Ljungkvist en saxo barítono y clarinete, Christer Bothén en clarinete bajo y gimbri, Jonas Kullhammar en saxo bajo, Andreas Söderström, Sören Runolf y David Stackenäs en guitarras, Sten Sandell en piano y electrónicos, Joachim Nordwall en electrónicos, Tomas Hallonsten en órgano, Joel Grip, Joe Williamson y Dan Berglund en contrabajos y Thomas Mera Gartz, Johan Holmegard y Raymond Strid en baterías.

    Tras el posterior lanzamiento en vinilo de Second Exit! –un registro en vivo del material comprendido en su álbum debut- el ensamble presentará en 2014 una nueva producción en estudio, titulada Enter, que incluirá a la mayoría de los miembros de la formación original, pero incorporando a Simon Ohlsson en voz, Horan Kajfes en trompeta, Martin Küchen en saxo barítono y Martin Hederos en Fender Rhodes y órgano.

    En 2016 llega Ritual, disco donde la Fire! Orchestra alineara con Mats Gustafsson en saxos barítono y slide y dirección musical, Johan Berthling en bajo eléctrico, Andreas Werliin y Mads Forsby en baterías, Mariam Wallentin y Sofia Jernberg en voces, Anna Högberg y Mette Rasmussen en saxo alto, Jonas Kullhammar en saxo bajo, Niklas Barnö y Susana Santos Silva en trompeta, Mats Äleklint en trombón, Per Åke Holmlander en tuba, Hild Sofie Tafjord en trompa, Lotte Anker en saxos tenor y soprano, Per Texas Johansson en clarinetes y saxo barítono, Julien Desprez y Finn Loxbo en guitarras, Martin Hederos en teclados y violín y Edvin Nahlin en teclados.

    Los cambios de paradigmas propuestos ahora por la Fire! Orchestra en Arrival, abarcan al desarrollo de nuevos conceptos y enfoques sonoros y composicionales, una drástica reducción en su formato instrumental (que fue desde los veintiocho miembros originales a los catorce actuales), la revitalizadora incorporación de un cuarteto de cuerdas (conformado por Josefin Runsteen, Anna Lindal y Katt Hernandez en violines y Leo Svensson en cello), la preponderancia asignada a los clarinetes de Per Texas Johansson, Christer Bothén e Isak Hedtjärn y la emotiva centralidad que ocupan aquí las extraordinarias voces de Mariam Wallentin y Sofia Jernberg.

    No obstante, el factor de cambio más notorio es la deliberada intención de que el proceso creativo del álbum fuera parte de un esfuerzo colectivo, incluyente e integrador, en lugar de la suma de un conjunto de individualidades.

    Ese empeño cooperativo se expresa en los resultados musicales con inusitada fortaleza estética, pero también subyace en su constitución estructural. De hecho, la mayoría de las composiciones incluidas en Arrival tienen autoría compartida entre Mats Gustafsson, Andreas Werliin, Johan Berthling y Mariam Wallentin; esta última tuvo a su cargo los arreglos vocales, las partes asignadas a los instrumentos de viento fueron elaboradas por Per Texas Johnasson, Sofia Jernberg aportó la letra en uno de los temas y los arreglos de las cuerdas correspondieron a Josefin Runsteen y Leo Svensson.

    El álbum abre con la encantadora delicadeza esbozada por (I Am A) Horizon. La pieza nace al conjuro del sugestivo preludio que configuran las cuerdas para luego seguir una impronta donde parecen fundirse el formato balada con la sonoridad de la música de cámara. A partir de ese marco fundacional –y tras sumarse el resto de los instrumentos- discurrirán los atinados aportes de Tomas Hallonsten en teclados, las protagónicas apariciones vocales de Sofia Jernberg y Mariam Wallentin y el liberador vuelo de la trompeta de Susana Santos Silva hasta converger, finalmente, en una explosiva coda hegemonizada por el saxo barítono de Mats Gustafsson y los clarinetes de Christer Bothén y Per Texas Johansson.

    El efervescente Weekends (The Soil Is Calling) –tema con música y letra de Mariam Wallentin– alternará episodios de un gran vigor dinámico sustentados en la sólida labor del bajo de Johan Berthling y la batería de Andreas Werliin, un interludio en voces de temperamento ritual, pasajes arrebatadores en donde sobresale el saxo barítono de Mats Gustafsson y una introspectiva resolución a cargo de Isak Hedtjärn en clarinete bb y Tomas Hallonsten en teclados.

    A continuación ofrendan una emotiva relectura de Blue Crystal Fire, la recordada canción del cantautor y guitarrista estadounidense Robbie Basho que formara parte de su disco de 1978 Visions of the Country. La versión entregada aquí aparece envuelta por una atmósfera etérea y evanescente sobre la que se desliza el logrado juego de contrastes entre la cristalina interpretación vocal de Sofia Jernberg y los sombríos tonos que imparten desde los clarinetes contrabajo de Per Texas Johansson y Christer Bothén.

    Silver Trees –otro de los originales con música de Gustafsson, Werliin, Berthling y Wallentin y letra de esta última- sigue un oscilante curso evolutivo donde se suceden una introducción dominada por la lóbrega sonoridad del clarinete contrabajo, el brumoso diálogo entre el saxo barítono de Mats Gustafsson y el contrabajo de Johan Berthling, la incorporación de climas camerísticos subrayados por el cello de Leo Svensson y un crescendo próximo al ritualismo africano que alcanza su clímax definitivo en el solo de trompeta a cargo de Susana Santos Silva. Todo coronado mediante el amplio y exuberante arco narrativo que protagonizan las voces de Mariam Wallentin y Sofia Jernberg -que abarcará desde el formato canción al rap- y un cierre catártico representado por Josefin Runsteen, Anna Lindal y Katt Hernandez en violines y Leo Svensson en cello.

    La gloriosa marcha de Dressed In Smoke, Blown Away inicia con un enérgico entramado sonoro donde se amalgaman la precisión rítmica que propulsan el bajo eléctrico de Johan Berthling y la batería de Andreas Werliin, los perturbadores ornamentos que provee el teclado de Tomas Hallonsten y una gutural y salvaje intervención solista de Mats Gustafsson en saxo barítono. Luego, la pieza ubicará en el centro de la escena al insuperable duelo vocal postulado por Mariam Wallentin y Sofia Jernberg hasta disolverse -tras una elocuente aparición del violín de Katt Hernandez- mediante la reformulación del motivo germinal de la composición.

    Desde el breve y espacioso intimismo de (Beneath) The Edge Of Life brotarán inocultables rasgos de la tradición folclórica nórdica, estratégicamente decorados por los instrumentos de cuerda y con especial destaque del violín de Anna Lindal, el pulso firme del contrabajo de Johan Berthling y la contenida vivacidad que destilan las voces de Sofia Jernberg y Mariam Wallentin.

    El álbum concluye con una conmovedora e inesperada recreación de At Last I Am Free -tema escrito por Nile Rodgers para la agrupación Chic extractado del disco C’est Chic de 1978- que encuentra en la expresiva y sobrecogedora voz de Mariam Wallentin a su intérprete ideal.

    Fire! Orchestra, en Arrival, cambió la dirección de su propuesta para llevarnos a un nuevo lugar en el que abundan la belleza, la originalidad y las sorpresas.

     

    Si no cambias la dirección, podrías terminar donde has empezado (Lao Tzu)

     

    Sergio Piccirilli

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