• Anthony Braxton: Quartet (New Haven) 2014

     

    BraxtonQuartetDisco 1: Improvisation One (For guitarist/composer Jimi Hendrix)

    Disco 2: Improvisation Two (For vocalist/composer Janis Joplin)

    Disco 3: Improvisation Three (For vocalist/composer James Brown)

    Disco 4: Improvisation Four (For guitarist/composer Merle Haggard)

     

    Músicos:

    Anthony Braxton: saxos sopranino, soprano, alto, barítono, bajo y contrabajo

    Taylor Ho Bynum: corneta, flugelhorn, trompetas piccolo y baja, trumpbone

    Nels Cline: guitarra eléctrica

    Greg Saunier: batería

     

    Sello y año: Firehouse 12 Records, 2019

    Calificación: Dame dos

     

    Deconstruir es una forma de emancipación, un modo de empezar a transformar el mundo (Darío Sztajnszrajber)

     

    La idea de deconstrucción se emplea, en el campo de la filosofía, para describir al acto y el resultado de deconstruir; es decir, desmontar a través del análisis filosófico una cierta estructura conceptual con el fin de demostrar la existencia de múltiples lecturas posibles y lograr, al mismo tiempo, que sus diversos significados queden expuestos.

    El término deconstrucción fue utilizado por primera vez por Martin Heidegger en la introducción de su libro Ser y Tiempo, pero es en la obra del filósofo francés Jacques Derrida donde se ha sistematizado su uso y teorizado su práctica.

    Derrida, partiendo de ideas desarrolladas con anterioridad por Hegel, Heidegger, Nietzsche y Freud, pergeñará un pensamiento afincado en el análisis estructural del lenguaje que -además de aspirar a desentrañar el proceso histórico y cultural que subyace en un texto- percibe la invariable artificialidad de las estructuras, niega el concepto de totalidad y descree de las interpretaciones canónicas, únicas e inmodificables.

    En definitiva, la deconstrucción evidencia que el orden establecido no responde -como muchas veces pretenden dictaminar las instituciones rectoras del pensamiento- a un orden natural de las cosas sino que remite a lógicas e intereses que algunos pocos imponen al resto en forma de normas, reglas y construcción de sentido.

    Es por ello por lo que Derrida entiende que, cuando se procede a deconstruir, surgen nuevas interpretaciones de la realidad y pueden salir a la superficie las perspectivas que han sido descartadas por los sistemas dominantes.

    En la inconmensurable obra de Anthony Braxton, del mismo modo que en el pensamiento deconstructivista, hay una fuerte crítica al orden imperante, una solapada aspiración por interpelar a la dictadura del canon establecido, una permanente diseminación de significados y significantes, un inquebrantable intento por dejar que emerjan múltiples perspectivas y una búsqueda -mucho más realista y militante que utópica y declamatoria- por transformar el mundo.

    De hecho y como bien afirmaba el propio Derrida, “todo está dispuesto para que sea de una manera determinada y debemos aceptarlo para sobrevivir, pero una vez aceptado hay que hacer lo posible para escapar de esa trampa”.

     

    El deslumbrante e incomparable trayecto artístico recorrido por Anthony Braxton durante las últimas cinco décadas, lo erigen indiscutiblemente en ícono y figura emblemática de la música creativa contemporánea.

    En un tránsito signado por su originalidad, autonomía estética y la elaboración de nuevos modelos para el desarrollo de la creación musical, Braxton ha experimentado con música de fórmulas utilizando jugadas de ajedrez o iniciales de nombres, música de lenguajes que comprenden la aplicación de sintaxis y vocabularios vinculantes, el desarrollo de conceptos interpretativos de collage y sincronía, música ceremonial interdisciplinaria, la invención de sistemas que incorporan electrónica interactiva al proceso de la improvisación, el uso de partituras gráficas pintadas a mano por el compositor, un revolucionario acercamiento a la ópera (materializado en las obras Trillium E y Trillium J), la conexión con ritos ancestrales de los nativos americanos corporizada en la Ghost Trance Music y una prolongación de ese alegato, pero con epicentro en la voz humana, que dará lugar a la Syntactical Ghost Trance Music (SGTM).

    Además su producción abarca una relectura muy personal del repertorio tradicional del jazz, aspecto que aparece documentado en los álbumes In The Tradition de 1974 (donde abreva en clásicos de John Coltrane, Warne Marsh, Charles Mingus, Billy Strayhorn, etc.), In the Tradition Volume 2 en 1976 (recreando a Charlie Parker, Miles Davis, Richard Rodgers y Johnny Green), Seven Standards Vols.1 & 2 de 1985 (sobre temas de Clifford Brown, Thelonious Monk, Horace Silver, Clifford Jordan, Charlie Parker, Miles Davis, etc.), Six Monk’s Compositions de 1987, 9 Standards (Quartet) 1993 (en el cual versiona piezas de John Coltrane, Bronislaw Kaper, Jerome Kern, John Frederik Coots, Victor Schertzinger y Bob Haggart) y también en las propuestas discográficas del Anthony Braxton’s Charlie Parker Project, entre muchos otros ejemplos.

    Al monumental cuerpo de trabajo elaborado por Anthony Braxton se agrega ahora la reciente edición del extraordinario box set que lleva por título Quartet (New Haven) 2014.

    Esta nueva producción, que incluye cuatro discos, documenta la reunión cumbre llevada a cabo los días 2 y 3 de junio de 2014 en el prestigioso Firehouse 12 de la ciudad de New Haven (Connecticut), que congregó en un proyecto multiestelar y sin precedentes a Anthony Braxton en saxos sopranino, soprano, alto, barítono, bajo y contrabajo, con el guitarrista Nels Cline (The Nels Cline 4, The Nels Cline Singers, Wilco), el cornetista y trompetista Taylor Ho Bynum (Taylor Ho Bynum’s Sextet, 7-tette, Plustet & 9-Tette, Taylor Ho Bynum & Tomas Fujiwara Duo) y el baterista Greg Saunier (Deerhoof, Nervous Cop y Cover Band).

    El box set comprende cuatro extensas piezas -una por cada disco- que han sido dedicadas a otras tantas leyendas de la música popular estadounidense: el guitarrista, cantante y compositor de rock Jimi Hendrix (1942-1970), la cantautora de rock, jazz y blues Janis Joplin (1943-1970), el vocalista y compositor de soul, funk y rock James Brown (1933-2006) y el guitarrista y cantautor de música country Merle Haggard (1937-2016).

    En un vano intento por deconstruir el complejo y fascinante ideario estético de Anthony Braxton -es decir, algo similar a la búsqueda de aquello a lo que Derrida en su libro Carta a un amigo japonés llama “la estructura debajo de la estructura”- encontraríamos, además de su enfático amor por la música, una síntesis transformadora de la música creativa transeuropea y afroamericana e influencias -aceptadas y reconocidas- que van desde Hildegard von Bingen a Sun Ra, de Jelly Roll Morton a Karlheinz Stockhausen y de Alban Berg a Dave Brubeck.

    Sin embargo, muy pocos saben o imaginan -como afirma Taylor Ho Bynum en el liner notes del álbum que motiva esta reseña- que los intereses estéticos de Braxton también abrevan en la música popular estadounidense “desde Johnny Mathis y Frank Sinatra hasta The Flamingos y de Bill Haley, Bob Dylan y Captain Beefheart a los cuatro músicos a quienes va dedicada esta grabación”.

    La génesis del álbum Quartet (New Haven) 2014 se remonta a agosto de 2013 cuando Anthony Braxton, Taylor Ho Bynum, Greg Saunier y Nels Cline coincidieron en el cronograma del célebre Willisau Jazz Festival de Suiza (los dos primeros presentándose en aquel evento como trío junto al baterista Gerry Hemingway y los dos últimos para una actuación en formato de dúo). A partir de ese momento, Braxton comienza a trabajar en el material que daría vida al proyecto acordado por ese singular e inédito cuarteto. No obstante, poco antes del inicio de las sesiones en estudio, el compositor optará por un sustancial y sorpresivo cambio de enfoque que el guitarrista Nels Cline describe de la siguiente forma: “Él trajo la artillería pesada -incluyendo al saxofón contrabajo- y tenía unas partituras gráficas que parecían haber sido creadas de manera meticulosa, pero a último momento propuso que básicamente las ignoráramos e improvisemos”.

    En Quartet (New Haven) 2014 se amalgaman -desde una óptica creativa de libertad extrema- la síntesis idiomática, el espíritu de colaboración y el sincero reconocimiento por parte de Anthony Braxton a favor de algunos de sus héroes en el campo de la música popular de su país.

    El álbum no establece ni postula una inmediata conexión con los homenajeados en cada uno de los discos -aunque durante ciertos pasajes remita a algunas de las construcciones rítmicas y tímbricas que los caracterizaran- y, pese a mantener la sempiterna vocación de Braxton por prescindir de cualquier imitación o limitación estructural basada en géneros musicales, el resultado final terminará siendo cercano a una emocionante, asombrosa e inédita exploración de múltiples posibilidades creativas.

    Improvisation One (For guitarist/composer Jimi Hendrix) propone una inclasificable excursión sonora plena de matices, contrastes e ideas disruptivas. En su episódico transcurso se sucederán explosivas manifestaciones instrumentales, climas espaciosos, subyugantes asimetrías dinámicas y el feroz crescendo colectivo que desembocará, finalmente, en un cierre dictaminado por la introspección y el ascetismo. Todo eso subrayado de manera superlativa por los impetuosos arrestos de Greg Saunier en batería, la infinita sonoridad de la guitarra de Nels Cline, las incomparables intervenciones de Anthony Braxton -alternando diferentes saxofones- y el expresivo e impactante alegato ofrecido por Taylor Ho Bynum, principalmente, en corneta.

    El cuarteto, en Improvisation Two (For vocalist/composer Janis Joplin), parte de un vórtice sónico de difusos contornos -en el que sobresale muy especialmente el aporte de la corneta de Taylor Ho Bynum- para luego evolucionar a través del desarrollo de atmósferas sombrías (estratégicamente acentuadas por la profundidad del saxo contrabajo), exposiciones en distintos formatos instrumentales plagadas de disparidades cromáticas -donde resultarán cruciales las fulgurantes apariciones de la guitarra de Nels Cline, la batería de Greg Saunier y los saxos alto, barítono y soprano de Anthony Braxton- y una etérea resolución caracterizada por su contemplativa espaciosidad.

    En la visceral energía que destila Improvisation Three (For vocalist/composer James Brown) parecen fundirse la expansiva sensación rítmica del funk, la atonalidad del free, los efusivos pulsos del rock, la controlada aleatoriedad de la música estocástica y las estrategias improvisadoras más radicales de la actualidad.

    El box set cerrará con la arrolladora catarsis estética que ofrenda Improvisation Four (For guitarist/composer Merle Haggard) y en cuya enunciación serán determinantes las camaleónicas sonoridades de la guitarra de Nels Cline, la desbordante vitalidad que emerge de la batería de Greg Saunier, el imaginativo desempeño de Taylor Ho Bynum en corneta, trompetas y trumpbone y las epifánícas intervenciones de Anthony Braxton en saxos.

    Anthony Braxton, en Quartet (New Haven) 2014, ofrece una apoteósica polisemia creativa donde deconstruye las nociones de canon, tradición y géneros para demostrarnos que es posible hacer las cosas de otra manera.

    Una manera que también haga de este mundo un mejor lugar para vivir.

     

    Aspiro a crear una música con la que pueda abordar los desafíos del tercer milenio. Busco la vibración que refleje los valores espirituales del individuo y modificar sus comportamientos. Quiero cambiar el mundo (Anthony Braxton)

     

    Sergio Piccirilli

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