• 2005: ¡¡¡Tomando Vino En Balde!!!

    Una de las características que ha asomado en el año 2005 de esta era occidental en el ámbito musical mainstream, ha sido la constante sensación de que nada pasa, de que lo poco que pasa es… poco. Hemos dejado de lado la sutileza para poner por delante un poco de… nada. Los medios que se ocupan de editar para mostrar lo que sucede musicalmente en la Argentina actual, nos muestran a solistas renacidos y lastimados, a Calamaros y Garcías.

    Calamaro-CharlyEl primero, en recuperación y dañado, visible y sonoramente dañado, tratando de recuperar sus espacios después de su diarrea compositiva llamada El Salmón, de a poco, como  puede y con ayuda. El otro, más dañado aún, que hace años no saca un disco medianamente bueno, que verlo en vivo es un dolor, que te termina cansando, y del que uno espera el aviso en cualquier momento. Mientras tanto, se bambolea, sin paz, rodeado de gente que le dice todo el tiempo lo maravilloso, lo grande, lo magistral y necesario que es para el mundo todo. ¡Es ése que se tiró por vos! (¿¿vos le pediste que se tirara??… ¡¡yo tampoco!!); dijo Spinetta que “está en estado Van Gogh pero con las dos orejas todavía …”, habría que chequear el dato, visto los últimos eventos en los que participó. García, rodeado de actores, empresarios, políticos, pegándole a alguien que justifica crucificarte con una fotografía en todos los medios porque “es su trabajo…”; García, tan lejos de la realidad, tan ido, tan cansador.

    Spinetta
    Si la realidad, por otro lado es Bersuit (“o vas a misa, o vas a mi salamín”, poesía pura), es Los Piojos, es La Renga, bueno, siamo fuori; el mencionado Spinetta dio un concierto de puta digo en el festival de Pepsi, sus últimos discos son comparables a Don Lucero (de 1989, un disco que pasó rápido, a los gomazos y en silencio, como los actuales); dentro de los establecidos tenemos a los Babasónicos, cada disco nuevo que aparece me interesan un poco menos (por otro lado, ¿por qué no dicen cuántos discos vendieron del último?), tenemos a Carlos Solari y Skay Beilinson, cada uno por su lado, cada uno con su disco, con su banda, cada uno en su tema, y sin terminar de conformar en sus trabajos por separado.

    Indio-Skay
    Catupecu, Divididos, Las Pelotas, Cerati, Árbol, los clones calamarescos con Piti a la cabeza (¿¿o de la cabeza??), ¿¿¿¡¡¡cómo puede ser que los únicos que hagan algo diferente sean los Miranda!!!??? ¿Quién… Adicta?

    ¡¡ME ABURRRRRRROOOOO!!

    La sensación de tomar vino en balde me persiguió todo el año, me está cansando mucho, es la última vez que escribo sobre esto…

    Chau.

    Horacio Poyo Magnacco.

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