• Sélébéyone: Xaybu: The Unseen

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    Time is The First Track; Djibril; Lamina; Gas Akap; Liminal; Gagaku; Poesie I; Poesie II; Go In; Navigation; Dual Ndoxol; Dual HP; Zeraora; Souba; Time is The First Track

     

    Músicos:

    Steve Lehman: saxo alto, secuenciación 

    Maciek Lasserre: saxo soprano, secuenciación 

    Hprizm/High Priest: voz (inglés)

    Gaston Bandimic: voz (wolof)

    Damion Reid: batería

     

    Sello y año: Pi Recordings, 2022

    Calificación: Excelente

     

    El arte es un paso de lo que es obvio y conocido hacia lo que es misterioso y oculto (Khalil Gibran)

     

    El sufismo es la doctrina mística profesada por algunos musulmanes en la que se congregan los aspectos espirituales del islam. La propia naturaleza de los postulados sufíes está ubicada en las antípodas de cualquier forma de rigidez, fanatismo o imposición, ya que sus principios fundantes aparecen claramente direccionados al desarrollo espiritual y el perfeccionamiento de la condición humana.

    Desde los profundos pliegues del sufismo emerge el concepto de al-Ghaib, expresión árabe que para el misticismo islámico abarca a secretos trascendentales y divinos, pero que también sirve para representar todo aquello que no es visible o permanece oculto.

    Los elementos mencionados se amalgaman y yuxtaponen en Xaybu: The Unseen, el nuevo álbum del extraordinario colectivo internacional de avant-rap Sélébéyone que conforman los notables saxofonistas Steve Lehman (Steve Lehman Trio & Octet) y Maciek Lasserre (MCK Projekt), la leyenda del hip-hop neoyorquino y miembro fundador de Antipop Consortium Hprizm (alias High Priest), la estrella del rap senegalés Gaston Bandimic y el experimentado baterista estadounidense Damion Reid (Steve Lehman Trio, John Escreet Trio).

    El título del disco no solo unifica la palabra xaybu (término que en lengua wolof refiere a la noción de al-Ghaib implícita en el misticismo islámico) con la frase “the unseen” (en inglés, lo invisible o lo oculto) sino que además deja entrever los contornos del fascinante imaginario estético propuesto por Sélébéyone en Xaybu: The Unseen.

    De hecho, como afirma el propio Steve Lehman, el principio rector de al-Ghaib expresa “esa fascinación por lo invisible, lo imperceptible y los elementos ocultos de la espiritualidad y la creatividad que nos unen a todos” del mismo modo que el álbum aspira a representar “una continua búsqueda de música que no hemos escuchado antes y que no suena como otra cosa”.

    Esas ideas exploratorias manifestadas por Lehman también residen en el nombre de la agrupación, toda vez que Sélébéyone en idioma wolof (la lengua más hablada en Senegal) describe “la intersección o terreno liminar, en donde dos entidades confluyen para transformarse en algo hasta ahora desconocido”

    El origen de este proyecto colectivo se remonta a dos experiencias desarrolladas otrora por el saxofonista francés Maciek Lasserre: la fusión de hip hop y música experimental presentada por el MCK Projekt en el disco Ekisse de 2011 y el dúo de rap senegalés DABRAINS. Dichos trabajos -en los que también participó Steve Lehman como invitado- terminarían sentando las bases sobre las que se constituye Sélébéyone y su álbum homónimo de 2016.

    Xaybu: The Unseen conserva los elementos obrantes en el debut discográfico de la agrupación, es decir: el jazz de vanguardia, el rap senegalés, la música electrónica, el hip hop y la alternancia idiomática de wolof e inglés. 

    Sin embargo, aquí Sélébéyone expande su alegato estético con la incorporación de un diseño sonoro de última generación, la asignación a cada compositor de múltiples roles (incluyendo secuenciación, programación, electrónica, producción, etc.) y una búsqueda deliberada por explorar desde la perspectiva de la música experimental la relación existente entre espiritualidad y creatividad.

    La apertura, con el breve Time is The First Track -tema compuesto y secuenciado por Steve Lehman-, sumerge al oyente en un océano de enigmáticos efectos sonoros mientras la voz de Hprizm alega: “Estoy haciendo tiempo, pero quiero moverme libremente. Todo y nada es real”.

    La envolvente atmósfera que describe Djibril aparece atravesada por un texto pregrabado perteneciente al cineasta senegalés Djibril Diop Mambéty que, además de ilustrar la composición, refleja el espíritu artístico de Sélébéyone:

    “Es muy simple. Debes cerrar los ojos.

    ¿Has cerrado los ojos?

    Ves puntos de luz. Ciérralos herméticamente.

    Cada vez que quieras ver la luz, debes cerrar los ojos”.

    En el curso de la pieza se sumarán los ritmos intrincados que imparten desde la batería de Damion Reid, sonidos ambientales, los aportes vocales de Gaston Bandimic en wolof (“Estás en camino, pero aún no estás allí”) y Hprizm en inglés (“Tendrás la chance de tener razón dos veces. Una ahora, otra en el más allá”) y un sobresaliente desempeño de Steve Lehman en saxo alto.

    Lamina transita un infrecuente paisaje sonoro desde el cual se yerguen la protagónica labor de Macie Lasserre -tanto en saxo soprano como en sus roles de compositor y programador- y el abrasador lirismo de Hprizm y Gaston Bandimic, en cuyas rimas parecen integrarse nociones contemporáneas de misticismo islámico con explícitas alusiones a la conexión entre la espiritualidad y las prácticas artísticas.

    En los efervescentes trazos que dibuja Gas Akap se destacan las explosivas interacciones improvisadas entre la batería de Damion Reid y el saxo soprano de Maciek Lasserre; mientras que Liminal despliega un elaborado ejercicio de polirritmia y cambios dinámicos sobre los que se aposentan las proféticas frases de Gaston Bandimic (“La noche no es eterna, el amanecer se acerca”) en wolof y Hprizm (La victoria está llegando, la gloria está cerca”) en inglés.

    La hipnótica Gagaku nace y cierra con una grabación del inolvidable baterista Billy Higgins -convertido al islam en las postrimerías de su vida- hablando de su compleja relación entre sus prácticas espirituales y creativas. En tanto que la parte central del tema otorgará especial preeminencia a la notable intervención de Damion Reid en batería y el brillante alegato enunciado por el saxo alto de Steve Lehman.

    Poesie I y Poesie II -ambas con la firma de Maciek Lasserre– construyen una atmósfera de temperamento experimental subrayada por las abstracciones textuales entregadas por Hprizm en inglés y Gaston Bandimic en wolof, respectivamente.

    En Go In se amalgaman una autorreferencial frase del recordado saxofonista y compositor Jackie McLean -quien también profesara la fe islámica- con los textos complementarios de Hprizm, múltiples texturas electrónicas y las expresivas acotaciones en saxo alto a cargo de Steve Lehman.

    Navigation traza en sugestivo mapa sonoro –estratégicamente acentuado por los inquietantes fraseos del saxo alto de Steve Lehman– mientras la voz de Gaston Bandimic señala: “El verdadero significado de navegar es buscarse a sí mismo. Ve a caminar. Ve a buscarte, navega de verdad”.

    Luego sobrevienen los temas de Maciek Lasserre Dual Ndoxol y Dual HP, el primero sigue una impronta enigmática donde sobresale la batería de Damion Reid (alternando escobillas y baquetas) mientras que el sucinto carácter del segundo ubica en el centro de la escena a los arrestos vocales de Hprizm y una aquilatada aparición de Maciek Lasserre en saxo soprano.

    El vibrante relato esbozado por Zeraora confronta la experimentación electrónica, un sinuoso entramado rítmico y la protagónica contribución del saxo alto de Steve Lehman con el descarnado relato contra la violencia, el racismo y la discriminación que propalan las rimas de Hprizm (“Vivir en un país que construí, pero que nunca nos amó”) en inglés y de Gaston Bandimic (“Nadie nos detendrá. Nuestra luz tendrá que aparecer y brillar”) en wolof.

    Souba -tema compuesto, producido y secuenciado por Steve Lehman– naturaliza un impensado contraste entre los lejanos vestigios de música clásica contemporánea incluidos en su orquestación, con el incendiario rap protagonizado por Gaston Bandimic (“No acepta estar atrás, todos somos iguales. Si quieres superar esto, tienes que creer en ti mismo, hermano”),

    El álbum cierra con una embriagante repetición de Time is The First Track, pero en este caso orquestada por Maciek Lasserre y más extensa que la versión de apertura.

    Sélébéyone, en Xaybu: The Unseen, entrega un álbum innovador, desafiante, original y capaz de hacer visible aquello que para muchos aún permanece oculto.

     

    Trabaja en el mundo invisible tan duro como lo haces en el visible (Rumi) 

     

    Sergio Piccirilli

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