• Adrián Iaies

    Adrián IaiesEl pianista Adrián Iaies fue el primer entrevistado que tuvo nuestro site hace ya más de dos años. En esa ocasión le propusimos (y aceptó) referirnos exclusivamente a su rol de productor ante la entonces inminente aparición del sello S’Jazz.
    Pero el tiempo pasa, nos vamos poniendo donde podemos y en esta oportunidad la excusa es la edición de su nuevo trabajo discográfico, una box set de tres CD’s titulada UnoDosTres –solo y bien acompañado-. El primero de los compactos es un solo piano, el segundo incluye duetos y el tercero tríos.
    Podemos decir, a modo de anticipo, que será una de las grandes ediciones del año. Y no sólo por tratarse de tres CD’s o de la cuidadísima presentación. Musicalmente contiene momentos extraordinarios. Y lo de bien acompañado no es palabrerío: Pepi Taveira, Mariano Otero, Arturo Puertas, Miguel Tarzia, Juan Cruz de Urquiza y Ricardo Cavalli han aportado lo suyo (talento, compromiso, riesgo, dedicación). Y créanme que no ha sido poco.
    Y será presentado oficialmente los jueves 2 y 9 de agosto en La Trastienda.
    No contento con esto, el pianista ya tiene pautada la edición de otra box para el año próximo, también con tres CD’s pero dedicados a cuartetos, quintetos y sextetos.

    Independientemente de los valores estéticos y artísticos de Iaies, debo confesar que es al músico argentino que, siempre, más me ha costado entrevistar. No ayuda mucho que digamos la buena relación personal que tenemos desde hace varios años, basada en primera instancia en un respeto profesional mutuo y, luego, en ciertas y no pocas coincidencias que exceden el ambiente laboral.
    Pero que se entienda bien: Iaies es alguien a quien entrevistar es decididamente fácil. Aunque habitualmente, una vez publicadas, se queje de las notas largas; pero no hay manera de callarlo micrófono en mano.
    O sea que el problema es mío. Por eso de que la objetividad no existe y la subjetividad sí.

    Adrian IaiesEn esta introducción no vamos a explayarnos acerca de su discografía, sus nominaciones, sus premios, su currículum y otras formalidades. No solamente porque ya ha sido hecho sino porque él mismo irá respondiendo a todos los interrogantes realizados; y a los que no, también.
    Simplemente un par de detalles acerca de la entrevista en sí. Nos recibió en su casa (el difícil reducto de la calle Aromo en Saavedra, Ciudad de Buenos Aires); y por supuesto que hubo mate en las más de tres horas que conversamos.
    Obsesivo hasta la médula, el mismo día por la tarde, me envió un mail agradeciendo la charla pero con la intención de explayarse más y mejor sobre algunas cosas puntuales..
    Por este tipo de cosas lo respetamos como lo respetamos.
    A Iaies le han pasado cosas extraordinarias en los últimos años. Pero también estuvo inmerso en situaciones personales harto dolorosas. De dónde ha sacado la energía para sobreponerse a tremendos mandobles es una incógnita.
    Lo cierto es que su visión acerca de algunas cuestiones se modificó sensiblemente.
    Y para bien.

    Iaies no solamente es un músico… perdón… un artista notable, sino que ha estado siempre atento a todo aquello que sirviera para mejorar; aunque ello implique rectificar sus propias afirmaciones. El grado de entrega ante la charla nos obligó a estar sumamente atentos, a corresponder de la mejor manera posible, a intentar estar a la altura del acontecimiento.
    Ojalá lo hayamos logrado aunque sea en parte.
    No sé si merecíamos tanta cortesía.
    Pero que lo van a disfrutar, no tengan dudas.
    Y, por supuesto, el pianista toma la palabra.

    Adrián IaiesPara un músico de jazz, desde el punto de vista económico, no hay ninguna posibilidad de rentabilidad en la Argentina. A ver… lo de S’Jazz fue rentable mientras estuvimos en la EMI porque hay una plata que entra por otro lado (pongamos… el diezmo de lo que producen Los Nocheros o Floricienta) y que hace que un loco como (Alejandro) Varela (en ese entonces presidente de la compañía) lo invierta en desarrollar un sello de jazz. Pero ya sabíamos que afuera de la EMI, siendo independientes, la cosa iba a cambiar porque los márgenes se achican, se tiene que grabar con dos monedas… porque no hay plata… y además el disco está dejando de ser negocio; hasta que desaparezca definitivamente el disco es una herramienta de trabajo y nada más. Un disco hoy día te genera “algo” pero en términos artísticos, ya sea porque usan un tema tuyo para una película o un programa de televisión o que, gracias al CD te escuche un japonés y te lleve a tocar allá donde sí hay plata. Pero mientras tanto….  lo mejor que podés hacer cuando tenés la posibilidad de grabar es cuidar tu proyecto artístico. Y también tenés que cuidar a los músicos. Porque no hay tantos acá. Y si querés llevar adelante un proyecto serio tenés que tener en cuenta esas cosas porque si no, empezás a naufragar en el intento. A veces uno piensa que está en Hollywood…

    ¿Vos pensás que estás en Hollywood?

    (Sonríe) No… partamos de la base de que todo lo que se hace acá es milagroso. Para la situación en que estamos, que pase lo que pasa acá, en la Argentina, es prácticamente un milagro. Yo lo veo afuera. Acá se hace lo mismo (o más) que en España, donde hay guita y subsidios y cosas que, para nosotros, es ficción pura.

    ¿Solamente en el jazz pensás que es milagroso?

    Lo otro está muy sostenido por la televisión.

    ¿Y por qué creés que el jazz no tiene su espacio?

    Me estás jodiendo Morales… vos no podés hacerme esa pregunta… ¿en la televisión?

    En la televisión, en la radio, en los medios gráficos….

    Pero tampoco hay un medio gráfico dedicado a otros estilos; no hay una revista dedicada al tango o al folclore. Me parece que los medios están cada vez más asociados; y… ¿un medio gráfico sin apoyo de la TV? Eso pasa con el rock…

    Adrián Iaies¿Y por qué a la televisión y a la radio no le interesa el jazz?

    Ehhh… (piensa). La primera respuesta que tengo me surge de una charla que una vez tuve con (el periodista) Martín Liut para una nota en (el diario) La Nación. Liut me decía que el primer error es pensar que hay un plan contra alguien. Porque el problema es que no hay plan alguno. O sea… no les interesa… las cosas funcionan como funcionan, cada vez hay más chatura… ¿vos ves cómo se escribe en los diarios? No hay editores, correctores… es una vergüenza…

    En este momento suena el teléfono, Iaies arregla un encuentro y pensamos que hay que retomar la charla vaya uno a saber desde dónde, pero se despide de su interlocutor y sin preámbulos, agrega:

    Cada vez hay más chatura… entonces cualquier expresión que implique un espacio de sutilezas es un problema.

    ¿Pero por qué es un problema?

    En principio porque cada vez hay menos personal idóneo en los medios. Me baso en el existente y no estoy muy metido en el tema, pero me parece que el jazz no es un negocio como no lo es en ningún lado. Donde lo es, en Europa, es porque hay mucha actividad subsidiada. En España, por ejemplo. Pero en New York los músicos tocan por 50 dólares la noche y eso es más cercano a nuestra realidad. Y matándose por un espacio y no porque paguen bien sino porque es la posibilidad de que alguien te vea… no es negocio, Morales…

    ¿Y dónde está el negocio para un músico de jazz, cómo sobrevive?

    No… es que ése no es el razonamiento. Un músico hace esto porque no puede dejar de hacerlo. Porque le gusta esto. Se sobrevive dando clases, consiguiendo giras… los europeos tienen otra realidad, como te dije. Pero acá… das clases, yo estoy haciendo música para películas, algo que cada vez me gusta más y que además es como un sueño… porque es un laburo bárbaro… trabajás en tu casa, cuando es necesario vas a un estudio, grabás y te volvés. Pero no es negocio el jazz. A ver… la diferencia entre vender mil discos y vender cinco mil no te alcanza para cambiar el auto ni para nada. Entonces… hacé la música que querés hacer porque no vas a vender menos de mil ni más de cinco mil, ¿entendés? Ahora… todo eso lo ves después de haber pasado por muchas etapas. No es que uno está borrando con el codo lo que escribió con la mano; vas corrigiendo el rumbo en base a tu experiencia.

    Flavio Nardini¿Cómo te metiste o metieron en el cine?

    Me llamaron; yo no me metí. Porque generalmente se dedican a eso los músicos que en principio vienen del ambiente publicitario. Usualmente en publicidad hay muchos directores de cine y ahí ya están contactados. A mí primero me llamó Flavio Nardini que me llamó por mis discos. No es que yo haya hecho una publicidad de mayonesa.

    Pero estamos hablando de una película que aún no se estrenó y participaste en otra que acaba de estrenarse.

    Exacto. La de Nardini, Regresados, todavía está en proceso. La que se estrenó es la de (Sergio) Renán, Tres de corazones. Renán tenía mis discos. Un día me dijo que había escrito un guión basado en un cuento de Saer y que lo hizo escuchando música mía. Y que podía perfectamente musicalizar la película con temas míos, pero que le gustaría que hiciera música nueva exclusivamente para la película. O sea… es gente que te honra llamándote a partir de tu trabajo como músico. Por lo que hacés. Filipelli también. Me pidió algún tema, le mandé varias cosas y eligió “No hay dos sin tres”. Ya la dieron en el Bafici, no sé cuándo se estrenará, se llama Música nocturna.
    Lo de Renán me tiene tan entusiasmado como la edición del disco nuevo. Hacía tiempo que no disfrutaba tanto y con tantas ganas un laburo. Porque cuando Renán me llamó y nos juntamos para charlar de la cuestión, se vino con el guión y ya tenía decidido en qué lugar quería la música. O sea.. trabajé con un tipo que sabía perfectamente lo que quería. Y gocé como loco. Y me dio un lugar súper importante. Grabamos a lo grande y además formamos un seleccionado: Pepi Taveira, Otero, Cavalli, Juan Cruz de Urquiza y yo… De paso me obligó a aprender el uso de un montón de programas que no usaba. Y además me encanta la música de películas… bueno, vos sabés bien que me gusta mucho Morricone, Michel Legrand… es como un sueño…

    Y además te persiguen los hinchas de Racing (risas)

    Tres De CorazonesTotalmente… son tremendos… vos sabés que estaba el montajista de Renán, Luis César D’Angiolillo; y en la primera proyección privada de la película sobre las maquetas que había hecho yo estaba él, Renán y un par de personas más. Cuando acordaron la fecha para verla yo les dije que no podía porque jugaba Estudiantes (de La Plata). Y el día de la exhibición el tipo me confiesa que estaban muy preocupados porque creían que yo era de Independiente (risas). Y le pregunté que por qué pensaron eso, a lo que contestó “la verdad que no sé, pero lo cierto es que nos das una gran tranquilidad” (más risas).
    Es más: Renán hizo una película sobre Estudiantes cuando salió campeón, pero confesó que es un equipo al que ha odiado… son tipos muy pero muy divertidos… Renán, Nardini… Renán tiene además ese don de hacerte sentir cómodo, que te llama para decirte lo que le pareció lo que hiciste, te mima, te acaricia y eso está buenísimo…

    ¿Y es toda música original?

    Absolutamente.

    O sea que podría llegar a haber un disco de eso…

    Puede ser, pero no ahora. Creo que hay un momento para cada cosa. Con más tiempo tal vez lo hubiéramos hecho. Pero yo fui a tocar a Ecuador, a Miami, estoy con la caja… muchas cosas que en este momento no podían resolverse. Pero probablemente salga de una u otra manera. Y el tema de los títulos finales, que me tiene encantado, no parece que fuera música mía. Fue pensado de ese modo. Incluso la orquestación tiene cosas distintas. Cavalli por ejemplo tocó básicamente clarinete y flauta. Hay mucha orquestación por ese lado. Hay un tema en el que toco órgano y Otero en bajo eléctrico…

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