• Bob Dylan: No Direction Home: The Soundtrack – The Bootleg Series Vol. 7

    When I Got Troubles, Rambler Gambler, This Land Is Your Land, Song to Woody, Dink’s Song, I Was Young When I Left Home, Sally Gal, Don’t’ Think Twice-It’s All Right, Man Of Constant Sorrow, Blowin’ In the Wind, Masters Of War, A Hard Rain’s A-Gonna Fall, When the Ship Comes In, Mr. Tambourine Man, Chimes Of Freedom, It’s All Over Now Baby Blue, She Belongs to Me, Maggie’s Farm, It Takes a Lot to Laugh It Takes a Train to Cry, Tombstone Blues, Just Like Tom Thumb’s Blues, Desolation Row, Highway 61 Revisited, Leopard-Skin Pill-Box Hat, Stuck Inside Of Mobile With the Memphis Blues Again, Visions Of Johanna, Ballad Of a Thin Man, Like a Rolling Stone.
    Bob Dylan

    Músicos:
    Bob Dylan: guitarras, armónica, piano, voz.
    Músicos en cantidad.

    Sony, 2005.

    Calificación: Dáme dos.

    Hace cinco años, para mí Dylan era… poco más que un músico, alguien que generacional, estilísitca y hasta musicalmente, no me interesaba. Le reconocía la carrera, el trabajo, el hecho de haber logrado la unión de varias aristas que hasta su aparición no se tocaban, pero no me llegaba, como se decía antes. Nada anormal, hasta para un periodista de rock, desconfíen de los que conocen todo y todo es bueno. Hace tres años entró a mi discoteca un vinilo original de Blonde on Blonde (1966) y me partió al medio como un rayo.
    A partir de ese momento y hasta hoy, disfruto cada uno de los discos de Bob Dylan con un encanto especial, hasta sus discos más mediocres (que los tiene y son varios). Se trata de otro tipo que estuvo en el lugar justo en el momento exacto. Y este documento, la aparición del documental y la banda de sonido correspondiente, retrata ese momento preciso en el que Dylan se convirtió en Dylan.
    A la espera de ver la película que hizo Martin Scorsese sobre el gran Bob, nos quedamos con la escucha de esta maravilla en dos capítulos, en total 28 temas, con sólo dos de ellos ya editados antes.
    El disco 1 arranca con dos grabaciones de la prehistoria dylaniana, When I Got Troubles (1959) y Rambler Gambler, con un sonido precario precario en la grabación pero reconocible en estilo, espiritu blusero y voz adolescente. Muchas de las grabaciones que contiene se trata de versiones alternativas de estudio, como es el caso de It´s All Over Now, Baby Blue (una belleza) y Mr. Toumborine Man, con otros arreglos de voces.

    Este disco se completa con varias versiones de clásicos en versiones en vivo, como Chimes Of Freedom, When the Ship Comes In (“llegará el día en que los vientos cesarán y la brisa dejará de soplar/ como la quietud del viento/ antes de que irrumpa el huracán/ la hora en que llegue el barco”), A Hard Rain Is A-gonna Fall (“¿qué viste, hijo mío de ojos azules? /…/ vi a un recién nacido rodeado de lobos salvajes / vi una autopista de diamantes que nadie cruzaba/ vi una rama negra de la que goteaba sangre/ vi una habitación llena de hombres con martillos ensangrentados…” ), Blowin' In the Wind (en vivo y con papeo en el micrófono), Dont' Think Twice, It´s All Right (versión demo con un par de pifies en la guitarra en el arranque, pero a quien le importa, ¿no?) y algunas grabaciones caseras más.
    She Belongs To Me abre el disco 2, ¿podría ser mejor? Delicada versión alternativa de la original aparecida en Bringing It All Back Home (1965) seguida, como en el original, por Maggie´s Farm, aquí en vivo y con una energía que te encargo.
    Este disco abunda en versiones de conciertos y versiones diferentes en arreglos de las originales, como es el caso de, Stuck Inside In A Mobile…, Just Like Tom Thumbs Blues, Highway 61 Revisited y algunas más.

    Aquí paro para marcar dos versiones de dos temas impresionantes, como son Desolation Row (“están vendiendo postales de los ahorcados/ están pintando los pasaportes de marrón/ el salón de belleza se llenó de marineros/ el circo llegó a la ciudad/…/mientras la dama y yo observamos la noche desde la calle de la desolación/ …/ y todo el mundo grita/ ¿de parte de quién estás?/ Y Ezra Pound y T.S. Elliot/ luchan en la torre del Capitán/mientras los cantores de calipsos se ríen de ellos/ y los pescadores tienen flores/ entre las ventanas del mar/ donde flotan sirenas amorosas/ y nadie tiene que pensar en la calle de la desolación”) y Visions Of Johanna (“¿hay algo como la noche para hacer trampas/ cuando intentás justamente estar tan quieto?”). Dos versiones de dos temas imprescindibles de la discografía de Bob Dylan puestos 4 y 21 en la votación de las mejores 100 canciones del quía según la revista Mojo y cantidad de músicos/fans.  
    Si algo falta es la versión de Like A Rolling Stone, que no por ser conocida y reconocida le quita mérito, una de las mejores letras de este señor, en arrastrada versión en vivo.

    ¿Cabe decir que este disco doble es una de las mejores cosas que pasó en el  2005? 
    Si no te gusta Dylan, dáte la oportunidad. A mí, mal no me fue.

    Horacio Poyo Magnacco.

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