• Dylan Ryan SAND: Sky Bleached

     

    dylan ryan sandWhite Nights, Barocco, Psychic Journey, Mayan Sun, White Magic, Soft Rain On a Dead Sea, Time Stalkers, Traslucent Spheres, Dreaspell, Sky Bleached

     

    Músicos:

    Dylan Ryan: batería

    Devin Hoff: bajo

    Timothy Young: guitarra

     

    Sello y año: Cuneiform Records, 2013

    Calificación: Está muy bien

     

    Dylan Ryan es uno de los bateristas de su generación con mayor proyección de la actual escena jazzista. Este joven músico nacido en Chicago y radicado en Los Angeles, ha venido adquiriendo un justificado prestigio a través de su participación en bandas como Cursive, Icy Demons, Rainbow Arabia y Harmonize Most High, aunque quizás es mejor conocido como el fundador y líder de Herculaneum, grupo que tiene, entre sus trabajos más significativos, los álbumes Herculaneum en 2005, Orange Blossom de 2006, Olive & Orchids de 2010, Herculaneum III en 2011 y Uchū de 2012.

    En el nuevo proyecto discográfico que lo tiene como protagonista (el primero que edita bajo su nombre) titulado Sky Bleached, se muestra liderando Dylan Ryan SAND, trío que completan el guitarrista Timothy Young y el bajista Devin Hoff. Las aceptadas influencias de Dylan Ryan siempre han conjugado un amplio rango de estilos que en su mayoría provienen del jazz de vanguardia, el heavy metal británico y la música clásica contemporánea; pero en SAND la fuente se circunscribe a la idea base de elaborar composiciones para una banda de jazz que –como señalara su autor- pueda conjuntar influencias de Black Sabbath, The Cure, el free-jazz y la etapa más jazzística de Joni Mitchell.

    A los ojos de quien esto escribe, cada vez se observa con más frecuencia en la escena actual la intención de trasplantar canciones de rock a un ámbito expresivo asociado al formato de una banda de jazz. En ocasiones, adaptando clásicos del rock; y otras veces, como en este caso, mediante originales especialmente concebidos bajo esa premisa creativa.

    Desde el vamos, salta a la vista que esa idea se manifiesta en Dylan Ryan SAND como una forma de representar un proyecto que está encarnado por jóvenes músicos de jazz formados y desarrollados en un contexto artístico y cultural que excede largamente el encorsetamiento de la tradición jazzista.

     

    La denominación SAND (“arena”, en inglés) no asoma aquí como algo meramente circunstancial ni de ocasión. Sabido es que no existen dos granos de arena iguales;  por tanto, esa analogía nos ayuda a entender que estamos ante un trío que no se funda en la unidad sino en la diversidad y que no se atiene a la autoridad de un líder excluyente sino en la integración de las distintas personalidades de sus miembros. En el resultado final de la idea concebida por Dylan Ryan contribuye, muy especialmente, la posibilidad de contar con músicos experimentados y talentosos. Timothy Young, acreditando participaciones junto a Wayne Horvitz en Zony Mash y Sweeter than the Day y con prestaciones en las bandas de Fiona Apple, John Zorn, Beck y David Sylvian, entre otras. Devin Hoff, por su parte, habiendo integrado The Nels Cline Singers, Xiu Xiu y Plays Monk o formando parte de Ken Vandermark’s Resonance Ensemble, Made to Break y Good for Cows.

     

    El álbum atraviesa diferentes climas y temperamentos pero sin abandonar una expresividad en todo momento caracterizada por su poderío, frescura, alto nivel interpretativo y una democrática distribución en el lucimiento individual de sus miembros.

    En White Nights, el amable groove que elabora el bajo de Devin Hoff  propicia un atinado vuelo sonoro de la guitarra de Timothy Young; en tanto que los pulsos en 7/8, las sutiles texturas y los lejanos aires caribeños hacen de los coloridos contrastes de Barocco un tema apto para el muestreo de la variedad de recursos que ostenta la batería de Dylan Ryan.

    Las variadas influencias que fundamentan los intereses estéticos del trío permiten que el exploratorio Mayan Sun parezca nacer de algún riff extraviado por Black Sabbath o que las distorsiones en guitarra del atrapante White Magic asemejen la personalidad sonora de The Nels Cline Singers. Mientras que las lúgubres sonoridades del bajo con arco a cargo de Devin Hoff y los climáticos efectos de la guitarra de Timothy Young, dotan a Soft Rain On a Dead Sea de una encantadora atmósfera fantasmal.

    La banda se cuida en todo momento de observar las fuentes en las que se nutre su propuesta desde distintas perspectivas sin aspavientos ni gestos ampulosos. Así es como van asomando con naturalidad atisbos de jazz-fusión en Time Stalkers, una aproximación al country-rock en Traslucent Spheres, elementos psicodélicos insertos en un formato de jam-session como en el caso de Dreaspell o permitiendo que la improvisación que gobierna al tema que da título al álbum se impregne de una sonoridad próxima al afro-rock.

    La oferta de Dylan Ryan SAND transcurre en derredor de un programa de indiscutible actualidad y por ende familiarizado con la idea, tan en boga, de liberarse de las ataduras dogmáticas de los géneros musicales.

    Intuyo que en esa decisión estética subyace una búsqueda por comunicar una historia íntima y personal a través de un lenguaje universal, claro, comprensible e incluyente.

    Si ésa fue la intención, queda claro que los objetivos han sido alcanzados exitosamente.

     

    Esteban Arizpe Castañeda

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