• Francisco Lo Vuolo: Kuchiku

    I Didn’t Know What Time It Was, Kuchiku, Bemsha Swing, Para Ernesto Jodos, La Mesha, Boo Boo’s Birthday, Toti y Chichi, What Is This Thing Called Love, Toti y Chichi (reprise – solopiano).

    Lo VuoloMúsicos:
    Francisco Lo Vuolo (piano).
    Oscar Giunta (batería).
    Horacio Fumero y Mariano Otero (contrabajo).
    Enrique Norris (corneta).

    S’Jazz – EMI, 2005.
    Calificación: Está bien.

     

    Cuando se realizó la presentación oficial del sello S’Jazz (en ocasión del lanzamiento de la primera tanda de cuatro discos), en un momento Lo Vuolo se sentó al piano y acompañado por Mariano Otero al contrabajo, acometieron con Monk.

    Y ocurrieron dos cosas muy interesantes: en un momento, con el pianista absolutamente poseído, Otero apoya su contrabajo y se va del escenario dejándolo solo. El gesto le valió una ovación (merecida). El pianista, que pareció no darse por enterado de la cuestión, siguió en lo suyo. Fue ahí cuando el también pianista y coordinador de la serie S’Jazz Adrián Iaies (me) comentó: “no se puede tocar así el piano…”

    Francisco Lo Vuolo es un músico muy joven al que uno ha visto sobre los escenarios muchas veces, ya sea como líder o bien como integrante de diversas agrupaciones. Siempre, indefectiblemente, aparecía el “M.L.V. (Momento Lo Vuolo)” que te sobresaltaba. Para algunos, el pianista argentino del futuro; para otros, el del momento.

    Su disco debut lo muestra acompañado por Oscar Giunta en todo el disco; en 4 temas (todos standards) el contrabajista es Horacio Fumero. En los otros 4, sus (más) conocidos Mariano Otero y Enrique Norris completan lo que en este caso es un cuarteto.

    Quiero ser claro desde un principio: confío plenamente en el potencial de Lo Vuolo. Es muy joven y tiene un largo camino por recorrer; pero no parece ser éste el disco que refleje lo que habitualmente muestra en concierto.

    Resulta extraño, para los que lo conocemos, la abundancia de clásicos del jazz (al menos “estos” clásicos) y la decisión de tocar con Giunta y Fumero, algo que probablemente lo situó en un terreno pocas veces transitado por él.

    Lo Vuolo es más Lo Vuolo con Otero y Norris.
    Lo Vuolo es más Lo Vuolo en Para Ernesto Jodos.
    Lo Vuolo es más Lo Vuolo sin, tal vez, tantas presiones y expectativas.

    Voy a intentar ser claro nuevamente: si no lo hubiese escuchado nunca, seguramente estaría afirmando que es un muy buen disco debut de un pianista con un futuro enorme.

    Pero lo escuché; y es por eso que estoy convencido de que no parece un disco suyo.

    El crédito está abierto.

    Yo sigo pensando que es una de las figuras más interesantes que surgió en los últimos años.
    Y que, por ahora, su verdadero potencial sigue estando arriba de un escenario.

    Marcelo Morales.

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