• Jenny Scheinman

    Jenny Scheinman es considerada, y con justicia, una de las violinistas más destacadas de su generación. En poco tiempo se ha convertido en una de las sesionistas más requeridas de la actualidad. Tarea que alterna con una consistente carrera solista en la que sobresale tanto por sus cualidades interpretativas como por la calidad de sus composiciones.
    Scheinman creció en el seno de una familia de músicos en el agreste ámbito rural del norte californiano. A temprana edad concurrió a seminarios de música de cámara y participó del Interlochen Summer Arts Camps. En sus inicios alternó en el aprendizaje de piano y violín.
    Luego de ser aceptada en el Havana Conservatory, fue transferida al Oberlin Conservatory para finalmente concluir sus estudios en la U.C. Berkeley. En dicha institución se graduó con honores en Literatura Inglesa, titulo que utilizaría como trabajo diario para sustentar su carrera como músico.

    Durante ese tiempo, tocaba periódicamente en el Hot Club of San Francisco ofreciendo un repertorio integrado por composiciones de Django Reinhardt y Stéphane Grapelli.
    Poco después de esa etapa, tocó con el guitarrista John Schott y el clarinetista Ben Goldberg y también con el Rova Saxophone Quartet, con quienes grabó el álbum Electric Ascension.
    Mantuvo una sólida relación musical con la violinista y cantante de Tin Hat, Carla Kihlstedt, expresada en diversos ensambles y en la banda de avant-rock Charming Hostess, con quienes tiempo después grabaría el álbum Eat.
    Más tarde se integró al Giant Trio junto a Jon Evans en bajo, Scott Foster en guitarra, el baterista Dan Folz y Jim Peterson en saxo alto.

    Luego constituyó su propia banda, The Django Project, integrada por Scott Amendola, Todd Sickafoose, Adam Levy y Jon Evans.
    En 1999 se mudó a New York. Allí tocó con la Big Apple Circus, hizo música de los Balcanes con Jim Black y Chris Speed y tocó en dueto con la pianista Myra Melford, entre otros.
    Un providencial contacto con el productor Lee Townsend la llevó a participar como sesionista de numerosos proyectos incluyendo a Shweta Jhaveri con quien grabo Anahita y Viento rojo junto a Gabriela. Con Vinicius Cantuaria grabó Vinicius en el 2001 y Live: Skirball Cultural Center en el 2003. Estas experiencias la condujeron a Bill Frisell, con quien desde ese entonces ha desarrollado diversos proyectos, giras y grabaciones: The Intercontinentals en el 2003, Richter 858 en el 2004 y Unspeakable en el 2005.

    Scheinman también esta asociada a la Scott Amendola Band, habiendo participado en los tres álbumes del grupo, SAB en el 2002, Cry en el 2003 y Believe en el 2005.
    La diversidad estilística ha sido una constante en su carrera. Música folk en sendos duetos con Danny Barnes y Tony Scherr. Música de cámara con un cuarteto de cuerdas integrado por Eyvang Kang, Carla Kihlstedt y Marika Hughes. Jazz con el cuarteto de Aaron Goldberg; música orquestal con Butch Morris y música country alternativa con Carla Bozulich. También ha colaborado con Pablo Ablanedo en From Down There en el 2002 y Alegria en el 2003 y con John Zorn en Voices in the Wilderness en el 2003.

    Cantantes como Norah Jones y Madeleine Peyroux, contaron con los servicios de Scheinman. Con Jones participó del mega éxito Comes Away With Me y acompañó a Peyroux en una extensa gira mundial.
    Su carrera como solista se materializó en los álbumes Live at Yoshi’s de 1999, The Rabbi’s Lover en el 2001, Shalagaster editado en el 2003 y 12 Songs en el 2005. Actualmente se encuentra grabando lo que será su quinto álbum.

    Scheinman, durante lo que va de 2007, se ha presentado en concierto con diversas formaciones.: Dueto con Tony Scherr (en el que Scheinman además de tocar el violín, canta), tríos con Adam Levy y Doug Wieselman y con Jason Moran y Nasheet Waits, respectivamente. También en cuarteto con Todd Sickafoose, Jim Black y Nels Cline, además de participar en el septeto liderado por el guitarrista Bill Frisell.
    Sería aburrido y extenuante relatar todo lo que hicimos para entrevistarla. Lo mismo ocurriría si contáramos las causas de las sucesivas postergaciones que sufrió este encuentro. (Aquí podríamos agregar a aburrido y extenuante, el término desopilante).
    Finalmente, nos dedicó el tiempo que nuestro sacrificio merecía… bueno… parece que mucho no merecíamos.
    Nos encontramos con una mujer de hablar pausado, de sugestiva mirada, educada y sobre todo con un gran poder de síntesis…

    Provenís de una familia de músicos, ¿no?

    Sí. Mis padres tocan una gran variedad de instrumentos y mi papá es arreglista y director de The Mattole Orchestra.

    ¿Cómo impactó en vos ese contexto?

    Como imaginarás, tuvo un impacto enorme.

    Luego pasaste del entorno familiar a la rigurosidad académica del Oberlin Conservartory. ¿Te adaptaste fácilmente a esa transición?

    Cuanto estuve en el Oberlin me sentía miserable (con gesto de resignación). Estaba en plena transición del piano al violín y de la música clásica al jazz.

    Si bien en ese tiempo tomaste la decisión de ser violinista, ya hacía tiempo que tocabas el instrumento…

    Empecé con el violín cuando tenía 7 años y, como siempre fui adicta a la melodía, el violín terminó siendo para mí una elección natural.

    Aun cuando hallamos hoy en día excelentes violinistas como Regina Carter, Mark Feldman, Billy Bang, Jeff Gauthier, etc., convengamos que el violín no es el instrumento más prominente del jazz y la música improvisada. Tengo curiosidad por saber cuál es tu filosofía con respecto al instrumento.

    Siento al violín como si fuese un cantante, pero sin estar limitado por las palabras.

    ¿Cómo configurás el sonido de tu instrumento? ¿Preferís trabajar sobre un concepto puramente acústico o lo hacés pasar a través de un soporte electrónico?

    A menudo toco “puramente” acústico, pero también lo hago con un micrófono DPA. Sin embargo, cuando en la banda hay batería o una guitarra eléctrica, suelo reunir todo el sonido en un Bagg’s Bridge o a través de un Demeter Tube DI.

    En tu estilo y manera de tocar encuentro reflejos de Stéphane Grappelli. ¿Es algo que proviene de tu experiencia en el Hot Club of San Francisco tocando el repertorio del quinteto de Django Reihardt y Grappelli o surge naturalmente?

    No creo que suene “particularmente” como Stéphane Grappelli. Él tenía más encanto y era mucho más elegante que yo.

    ¿Y cuáles son los músicos que te influyeron, “particularmente”?

    Hay muchos. Nina Simone, John Coltrane, Otis Redding, Missisippi John Hurt (1892-1966, influyente cantante y guitarrista de blues), Pat Metheny, Stuff Smith (Hezekiah Leroy Smith 1909-1967, junto con Grappelli y Joe Venuti uno de los violinistas más importantes de la era del swing). No sé… millones de tipos…

    Notas Relacionadas o de Interés:
  • Siguiente: