• Mary Halvorson

    ¿Y te molesta que tu audiencia con frecuencia esté restringida a un círculo limitado?

    La gente que sabe un montón sobre este tipo de música probablemente la encontrará más interesante, estarán más apasionados por ella y, por consiguiente, concurrirán a más actuaciones. Pero no tener ese conocimiento no es un impedimento para participar, aunque haya diferencias entre ambos. Sería algo así como confrontar la idea de leer un libro en un idioma que comprendés pero que no es el tuyo, lo cual podría ser divertido e interesante, versus leer uno en tu idioma natal en donde se pueden captar todas las complejidades. Sin embargo, jugando de abogado del Diablo, siempre aprecio y disfruto la perspectiva de la gente que viene a escucharme tocar sin saber nada acerca del tipo de música que estoy haciendo. Con frecuencia tienen una visión más fresca y su forma de escuchar es más intuitiva y está menos empantanada por la teoría y su bagaje.

    ¿Qué hizo que te involucraras en la música creativa improvisada y qué factores hacen que te mantengas allí?

    Bueno, eso tiene relación con lo que hablábamos anteriormente. No amé la música creativa improvisada de inmediato… toma años revisar diferentes cosas e ir usándolas gradualmente y entendiendo nuevos sonidos e ideas. Me tomó tiempo disfrutar de Miles Davis y John Coltrane, pero a medida que los escuché una y otra vez crecí lo suficiente para amarlos. Es lo mismo con la música creativa improvisada y con cualquier tipo de música que uno ame. No creo que “algo” me mantenga ahí. Estoy abierta a salirme de allí y moverme en cualquier dirección musical si me sintiera inclinada a hacerlo. Quiero mantener las cosas frescas y no quedarme atascada en un género.

    En la actualidad estás trabajando simultáneamente en varios grupos. ¿Qué te urge a expresarte en diferentes contextos al mismo tiempo?

    Siempre me he sentido feliz cuando estoy en condiciones de trabajar en diversos grupos simultáneamente. De esa manera, tengo un montón de formas de expresión diferentes. Ciertos grupos me hacen desarrollar variados aspectos de mi personalidad y permiten que exprese diferentes partes de mí misma.

    Hablemos de algunos de esos proyectos. Un buen inicio es referirnos al dúo que integrás con Jessica Pavone…

    Jessica (Pavone) y yo somos realmente muy buenas amigas y hemos estado desarrollando este proyecto desde el 2002. Ha sido una gran experiencia tener un proyecto a largo plazo, ya que te permite conocer la forma de tocar, improvisar y componer del otro y te pone en condiciones de ir desarrollando constantemente un sonido y un enfoque. Estamos a punto de lanzar nuestro tercer álbum, Thin Air (sale el 24 de marzo a través del sello Thirty Ear) y planeamos hacer un montón de giras en los Estados Unidos para promocionar el lanzamiento.

    También mantenés una estrecha relación musical con Taylor Ho Bynum expresada en su sexteto y también en The Thirteenth Assembly

    Jessica (Pavone) y yo tocamos en The Thirteenth Assembly, por lo tanto es divertido aprovechar nuestra química como dúo y añadirla a una mezcla extendida. Tomás (Fujiwara) y Taylor (Ho Bynum), la otra mitad de The Thirteenth Assembly, también tienen un dúo de larga data y una amistad. Además, todos nosotros hemos tocado juntos en diferentes contextos. Tratamos de crear un cuerpo único de trabajo que represente todas nuestras conexiones e historias musicales. Trabajar con el sexteto (se refiere al Taylor Ho Bynum Sextet) es similar en cuanto a que hay un montón de estrechas relaciones y variadas conexiones dentro de la banda.

    Contame algo de People (grupo que también integra el baterista de Mostly Other People do The Killing, Kevin Shea).

    People también es un proyecto de larga data. Hemos estado trabajando en el desarrollo de esta banda desde el 2002. Recientemente agregamos un bajista. Ha sido muy divertido trabajar con la adición de un bajista e incorporar armonías vocales, ya que tanto él como yo cantamos. A menudo describo a People como el proyecto en el que ingreso a un universo extraño. Es drásticamente diferente a mis otras bandas porque estoy cantando, tocando partes de guitarra mayormente escritas y la música está más orientada al rock. La batería toma el rol de la guitarra e improvisa sobre partes de guitarra mientras que la guitarra sostiene el pulso y actúa como una batería. Ahora mismo estamos en proceso de grabación de nuestro tercer álbum, que pensamos editar a través de Autofact records hacia finales de este año.

    ¿Y Crackleknob…?

    Crackleknob es un grupo colaborativo que integramos Nate Wooley en trompeta, Reuben Radding en bajo y yo. Estos tipos son increíbles músicos e improvisadores y siempre se siente mágico tocar con ellos. Tratamos de crear espontáneamente canciones que sean cohesivas, extrañas y líricas al mismo tiempo. Tenemos listo un álbum que saldrá en esta primavera por el sello Hat Hut.

    ¿Podés contarme algo sobre tu trabajo con Anthony Braxton? ¿Cómo lo conociste?

    Conocí a Anthony Braxton cuando era estudiante en la Wesleyan University. Sería un músico y una persona muy diferente si no hubiese tenido la fortuna de conocerlo y haber sido capaz de sumergirme en su energía, tocar su música y aprender su filosofía.

    Me imagino que hay muchas cosas que aprendiste de él. ¿Hay algo que destaques en particular? ¿De qué manera haber trabajado con Braxton cambió tu enfoque para hacer música?

    Conocí a Anthony (Braxton) siendo muy joven y cuando aún no estaba muy segura de la dirección en la que iba mi música. La cosa más importante que aprendí de él en aquel momento es que no hay límites para lo que podés hacer. No hay reglas, ni detenciones, ni fórmulas a las que necesites adherir. Eso fue una verdadera revelación. Anthony me dio el coraje para ir realmente por las cosas que quería. También es una persona increíblemente abierta que tiene respeto por todo tipo de música de diferentes géneros y períodos. En Weslayan impartía clases de Historia del saxo en el jazz, Sun Ra y Stockhausen y composición. Tocar su música fue, y todavía lo es, una revelación en sí misma; y viendo el prolífico compositor y trabajador que sigue siendo, me mantiene definitivamente motivada (exclama)

    Ahora vamos a referirnos a tu instrumento. ¿Cuánto tiempo le dedicás a la guitarra actualmente?

    A la guitarra le dedico cuanto tiempo me sea posible, dependiendo de mi cronograma. Esto podría significar que esté tocando guitarra en cualquier lado, de una a cinco horas al día. Tengo algunas metas específicas con la guitarra, grandes y pequeñas, en las que trato de trabajar constantemente. Para convertirme en una mejor guitarrista tengo muchas cosas por hacer para el resto de mi vida.

    ¿Qué clase de equipo estás usando, qué hay detrás de esa elección y cuál es tu relación con él?

    Toco una guitarra Guild Artist Award modelo archtop. Amo esa guitarra. Mi filosofía con el equipo es que no sé mucho sobre él y, cuando encuentro algo que me gustó, me pego a eso. Tengo delay, distorsionador y pedal de volumen. Todos los cuales he estado usando durante años. Podría añadir o quitar un pedal en ocasiones, pero en su mayor parte trato de ir con lo que conozco.

    Sos una guitarrista emocionalmente impulsiva y siendo el jazz en algunos casos una forma musical de sofisticada técnica… ¿ambos conceptos no entran en conflicto?

    Para mí lo más importante a tener en cuenta es que la técnica es un medio y no un fin en sí mismo. Podés utilizar la técnica como una herramienta para expresar emociones. Si lo pensás de esa manera, los dos conceptos funcionan juntos. Creo que la técnica es muy importante pero sólo si sos capaz de ver lo que pasó.

    En la improvisación en tiempo real, ¿cuánto de toda la superestructura filosófica y estética que has conceptualizado está en tu mente?

    Aunque trate de crear en mi cabeza estructuras a gran escala, estar “en el momento” y ser flexible en cuanto a la dirección que pudiera adoptar, la improvisación es mucho más importante. Pienso que la mayoría de las veces, las grandes estructuras se crean por sí mismas.

    ¿De qué manera enfocas tu música tanto como improvisadora y como compositora y qué diferencias de enfoque hallás si estás componiendo o si estás improvisando?

    Supongo que hay una ligera diferencia. Si estoy componiendo, hay más posibilidades de alcanzar un marco estructural que cuando improviso. Sin embargo, debo mantenerme abierta para que una composición vaya en cualquier dirección y que pueda desarrollarse a pesar que acabe sonando diferente a lo que pretendía en origen. En última instancia, el momento tiene preferencia sobre la gran estructura, también en la composición.

    ¿De qué manera hacés confluir el desarrollo de tu estilo y esos conceptos estructurales cuando te disponés a escribir nuevo material?

    Supongo que trato de pensar en ello lo menos posible. Creo que pensar las cosas en exceso tiende a arruinarlas. Sé que cualquier estilo de composición que he desarrollado se funda en la práctica, la música que estoy escuchando en ese momento y en las ideas que están dando vueltas en mi cabeza. En otras palabras, trato de desarrollar todo eso orgánicamente y no forzarlo en una dirección en particular.

    Para concluir: ¿cuáles de las cosas que te llevaron a la música inicialmente seguís manteniendo hoy en día?

    No estoy segura de cuál fue la razón por la que me aboqué inicialmente a la música; otra vez… ¿quizás fue el instinto? Quise agarrar el violín a los siete años porque todos mis amigos lo estaban haciendo. Más tarde me “tiró” la guitarra porque me encantó Jimi Hendrix y quise hacer rock. Hoy hago lo que hago porque no puedo imaginarme haciendo otra cosa. Amo tocar y creo que mi vida estaría vacía sin eso. Hago música porque quiero crear arte y expresar a través de él las partes más oscuras de mí misma o que no encuentran otra salida. Siempre sentí a la música como la forma de expresión más natural.

    http://www.maryhalvorson.com/

    Sergio Piccirilli

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