• Nels Cline

    La creatividad actúa liberando la mente del efecto polarizador de las viejas ideas, estimulando las nuevas y utilizando como herramientas propulsoras la perspicacia, la imaginación y el ingenio. La música como lenguaje artístico requiere, de quien lo ejercita, la adquisición de un control sobre conocimientos de armonía, melodía y ritmo, además del dominio especifico de su instrumento. Pero para no quedarse en la mera teoría musical, ese lenguaje debe ser asimilado para objetivar el concepto estético. En el campo del arte, ese concepto ha mutado drásticamente en las últimas décadas. Ya no se piensa en el arte como creación de genios sino como un desocultamiento, como un descubrimiento que se afirma más que en el talento y la inspiración, en la subjetividad inconsciente de su creador y que apunta, más que a la trascendencia, al sentido decisivo de juego que sostiene al arte. Un arte más allá del bien y del mal, como sentenciara Nietzsche, sin valoraciones morales, sin implicancias políticas ni limitaciones a un campo determinado. Un arte en completa libertad.
    Si tuviésemos, en un acto de asociación libre, que citar músicos que representen en sí mismos el renovador enfoque estético aludido, casi con seguridad surgiría el nombre del guitarrista y compositor Nels Cline.

    Nels ClineNels Cline nació en Los Angeles, Estados Unidos. Comenzó a tocar guitarra a la edad de doce años. Al igual que su hermano gemelo, el baterista Alex Cline, es egresado de la University High School de Los Angeles. En su extensa trayectoria abarcó un amplio abanico de estilos y corrientes musicales: jazz, rock experimental, música electrónica, free jazz, country alternativo, fusión, libre improvisación, etc. Ya sea en proyectos propios o ajenos, siempre manifestó una voraz vocación innovadora y un riguroso compromiso creativo, sustentado invariablemente en las infinitas posibilidades sonoras de su guitarra.

    Nels ClineCline
    integró la banda de jazz Quartet Music junto a Jeff Gauthier, Eric Von Essen y Alex Cline, proyecto que se plasmó en los álbumes Quartet Music de 1981, Ocean Park en 1984, Window on the Lake de 1986 y Summer Night de 1989. También ha estado asociado al héroe del punk rock, Mike Watt, grabando álbumes como Ball-hog or Tugboat?, This is a Prayer y Comtemplating the Engine Room. Con la cantante y compositora Carla Bozulich compartió créditos en los grupos Scarnella y Geraldine Fibbers, este último experimento materializado en los discos What a Part of Get Thee Gone don’t You Understand?, Butch y California Tuffy, además de haber colaborado en álbumes solistas de Bozulich como Red Headed Stranger de 2003, I’m Gonna Stop Killing de 2004 y Hello, Voyager de 2008.

    Cline ha colaborado con la leyenda de la música country Willie Nelson, hizo punk-jazz junto al mencionado Watts y el baterista de Jane’s Addiction Stephen Perkins en el grupo Banyan. Reinterpretó la música de Coltrane junto a Gregg Bendian en el álbum Interstellar Space y también con el Rova Saxophone Quartet en Electric Ascension de 2005. Trabajó con cantantes como Rickie Lee Jones y Noe Venable, en dúo de guitarras junto a Elliott Sharp en Duo Milano y con el líder de Sonic Youth, Thurston Moore, en In-Store y Pillow Wand. Hizo avant-jazz con la Jeff Gauthier Goatette en los álbumes Mask de 2002, One and the Same de 2006 y en House of Return, próximo a editarse. Abrevó en las fuentes de la música electrónica con Crater en el álbum Proceed de 2005 y ha mantenido periódicas colaboraciones con el baterista Scott Amendola expresadas en discos como Cry de 2003 y Believe de 2005 y también con el multi-instrumentista Vinny Golia en varios trabajos, tales como Openhearted, Blood and Concrete, Against the Grain y Razor. Cline, además, trabajó en los soundtracks de las películas Welcome, said the angel y Hand drive.

    Nels Cline SingersTras su debut solista en 1988 con el álbum Angelica, constituyó The Nels Cline Trio, agrupación que integrara el bajista Mark London Sims (mas tarde reemplazado por Bob Mair) y el baterista Michael Preussner.
    Su incansable vocación por explorar en corrientes diversas y hurgar en variados contextos lo han llevado en los últimos años a distribuir su labor creativa en proyectos tan disímiles como su homenaje a la música de Andrew Hill, con el exquisito álbum New Monastery, su participación en la banda  de rock alternativo Wilco, el experimento cooperativo Down Pour con Andrea Parkins y Tom Rainey y The Nels Cline Singers, proyecto que integran Scott Amendola y Devin Hoff manifestado a través de los álbumes
    Instrumentals de 2002, The Giant Pin de 2004 y el aclamado Draw Breath de 2007.

    Después de todo lo mencionado… ¿hace falta aclarar que deseábamos entrevistarlo? En un juego de contrastes con su laberíntico estilo interpretativo y el incendiario despliegue escénico que lo caracteriza, nos encontramos con un tipo franco, llano, calmo y sin retórica que desacraliza la imagen con la que podemos asociar a alguien que es considerado por medios especializados y sus pares como uno de los “nuevos dioses de la guitarra”. Compruébelo usted mismo…

    Me han hablado maravillas de tu página y sé que manejan buena información…

    Gracias, pero a veces la gente exagera (risas) y para demostrarlo voy a pedirte que hablemos sobre tus próximos pasos… O sea, la buena información que manejaremos en el futuro (risas)

    Ed RuschaRecientemente fui comisionado por el autor y productor David Breskin para componer y grabar temas para su próximo libro de arte inspirado en la obra del legendario artista de Los Angeles, Ed Ruscha (pintor, fotógrafo y cineasta estadounidense nacido en 1937, considerado como uno de los pioneros del Arte Pop). El libro se titula Dirty Baby y es una recontextualizacion de la obra de Ruscha desarrollada por el Sr. Breskin, quien seleccionó y organizó las piezas que acompañarán a esta colección. Ese trabajo estará dividido en “Lado A” y “Lado B”, agrupados en dos CD’s que se anexarán al libro. Cada “lado” aborda diferentes aspectos de las formas menos conocidas de Ruscha de fines de los 80’s y principios de los 90’s, The Silouette Paintings y Cityscapes. En mi opinión, se trata de una brillante recontextualizacion.

    ¿Quiénes participan?

    En el “Lado A” están Bill Barrett, Wayne Peet, Glenn Taylor, Jon Brion, Jeremy Drake, Danny Frankel, Scott Amendola, Devin Hoff y este servidor. En el “Lado B” también están Scott (Amendola) y Devin (Hoff) y participan Alex Cline, Vinny Golia, Dan Clucas, Jeff Gauthier, Jessica Catron, Brad Dutz y… un servidor (risas). La mayoría de estos músicos son, al igual que el Sr. Ruscha, talentosos artistas de la ciudad de Los Angeles. La sesión fue producida por Breskin y grabada por el asombroso Ron St. Germain. Compuse 39 temas, 33 de ellos son piezas breves para el relativamente íntimo Cityscapes que integra el “Lado B”.

    También participaste en el futuro álbum de la Jeff Gauthier Goatette

    Jeff GauthierAcabamos de grabarlo en enero y se llamará House of Return. Por supuesto será editado por Cryptogramophone y cuenta con el mismo personal del disco anterior (Jeff Gauthier, David Witham, Joel Hamilton y Alex y Nels Cline). Allí aporté dos composiciones. Además, conmemorando el décimo aniversario del sello Cryptogramophone, se lanzará un compilado doble con material ya editado e incluye un DVD con mi banda en vivo tocando material de New Monastery, el homenaje al gran Andrew Hill. El material fue grabado en el New York’s Standards y en el ya desaparecido Club Tropical de Los Angeles. El DVD también contiene un asombroso video realizado por Carole Kim sobre una improvisación en la que participan Jeff (Gauthier), G.E. Stinson y mi hermano Alex. Sé que poca gente suele comprar compilados, pero éste es decididamente bueno.

    No mencionaste nada sobre los conciertos con el Celestial Septet

    ¿También sabés eso?(risas). En los próximos meses estaremos haciendo una serie de conciertos sobre música de Coltrane con un septeto que reúne a mi banda, The Nels Cline Singers y el Rova Saxophone Quartet (Bruce Ackley, Larry Ochs, Jon Raskin y Steve Adams).

    De todas las actividades que has desarrollado últimamente, una que supongo ocupó gran parte de tu tiempo, fue la gira mundial con Wilco. Me gustaría saber si creés que los fanáticos de la banda, en especial aquellos que no conocen tu música, se sorprenderían al escuchar New Monastery o Draw Breath

    Supongo que sí.  No hay intención, al menos no de mi parte, en ilustrar o hacerle saber a la gente que estoy trayendo a Wilco mi propia historia. Por lo tanto creo que si escuchan el disco sobre Andrew Hill o lo que toco con Tom Rainey y Andrea Parkins o los Singers o Thurston Moore, o lo que puedan llegar a escuchar… es muy probable que  se sorprendan o no estén listos para eso. Pero… ¿sabés algo? No me preocupan esas cosas, porque hice un montón de trabajos diferentes en mi carrera y eso incluye a grupos de rock. Esa aparente dicotomía de aspectos que integran mi pasado musical es lo que se expresa en este momento. Al fin de cuentas, mi deseo principal con el álbum sobre Andrew Hill fue que la gente estuviera expuesta a su música y que eso tal vez los impulse a escucharla. Y si son músicos y sienten curiosidad por saber lo que toco, al hacerlo, tal vez se sientan impulsados a crear su propia música. Ése es mi más devoto deseo.

    ¿Y qué sentís cuando a la gente le resulta difícil digerir lo que hacés o le parece inaceptable el nivel de abstracción que representa la música instrumental?

    Nels ClineEn Estados Unidos es un desafío cultural escuchar música instrumental en general. En lo que respecta a tener una vasta paleta de expresión que en términos de libertad esté asociada a la música instrumental o al free jazz o que posea una estructura abierta que invita a la interpretación y requiere compromiso, es muy importante saber que, en esencia, representa un diálogo entre los oyentes y los músicos que la ejecutan. Pienso que el jazz es un ejemplo perfecto de ese concepto. La gente tiene que darse cuenta que los músicos no estamos meramente para entretener a los otros, sino que a nuestra manera intentamos contar una historia con sonidos. Y la participación y la electricidad que produce esa momentánea conexión, contribuyen a completar esa historia. Una vez que la gente siente esa conexión y confía en ella, pasa a ser parte de un largo viaje que no tiene como destino una pesadilla ajena, sino que le ayuda a encontrar el camino de su propia libertad.

    Al referirte en particular a Estados Unidos, ¿debe interpretarse que en otros lugares no ocurre lo mismo?

    En Estados Unidos no somos alentados a confiar en otras culturas. En realidad no se alienta el hecho de salir y abrirse a los numerosos aspectos culturales del mundo. No se fomenta la curiosidad, en estos días. Después, cuando salís fuera del país, ves una evaluación más sutil o una mayor apreciación por avanzar en la búsqueda de formas de expresión artística y me refiero al tipo de forma que no le teme a nada en absoluto. Y eso se logra cuando es parte de tu vida cotidiana. Creo que al estadounidense se lo educa de una manera perversa que le genera miedo y quizás desconfianza ante la iconoclasia cultural. Me parece que allí hay una separación que le lleva a pensar a la gente que el artista está para ayudarlo en su vida diaria y no para expandir su percepción o para hacerse preguntas o cuestionamientos. En la cultura estadounidense existe la tendencia a pensar que, potencialmente, los esfuerzos aperturistas de la vanguardia artística son una mierda. Encuentro vergonzoso que todo aquello que salga de lo establecido sea interpretado como basura o, en el mejor de los casos, como algún tipo de broma postmoderna.

    Tenés oportunidad de hablar con el público acerca de estas cosas…

    Nels ClineLo gracioso de todo esto es que en el terreno en que me manejo con la gente, es muy raro que venga alguien con algo negativo que invite al debate. La mayoría de las personas se me acercan para expresar algo agradable. Difícilmente alguno me diga: “lo que hacés apesta” (risas) “admití que sos sólo un charlatán” o algo parecido; y si bien no creo necesitar ese tipo de comentarios, los otros… los agradables, terminan siendo refrescantes. Así que supongo, yendo a tu pregunta, que no hablo de estos temas con el público. Tal vez existan otros medios para hacerlo, tal vez Internet, pero la verdad es que no tengo tiempo para eso.

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