• Regina Spektor: Begin To Hope

    Fidelity, Better, Samson, On the Radio, Field Below, Hotel Song, Apres Moi, 20 Years of Snow, That Time, Edit, Lady, Summer In the City

    Músicos:
    Regina Spektor: voz, piano, teclados
    Nick Valenci: guitarra
    David Kahne: bajo
    Zhao Gang: erhu
    Ralph U. Williams: saxo
    Shawn Pelton: batería

    Sire Records, 2006

    Calificación: sinuoso

    “Me reprobaron en el examen de metafísica por copiarme del alma de un compañero” (Woody Allen)

    En la película Zelig, Woody Allen nos cuenta la historia de un personaje llamado Leonard Zelig, el camaleón humano. Un hombre que en su desesperación por formar parte de la sociedad cambia física y psicológicamente al mezclarse con la gente, adoptando las características de los otros. La película incita a la búsqueda de la personalidad propia y la originalidad que, sin dudas, está presente en cada persona; aunque, en algunos casos, parece no existir.
    Zelig representa a la sociedad que trata de imitarse a sí misma para encajar por simpatía con lo que lo rodea.
    No sé por qué le cuento esto, pero en un ejercicio de asociación libre lo relaciono con el nuevo disco de Regina Spektor, Begin to Hope.
    La cantante, pianista y compositora Regina Spektor nació en Moscú. Durante la Perestroika los judíos rusos fueron autorizados a emigrar. Y como la familia Spektor reunía los requisitos espectoró… perdón… emigró.
    Spektor estudió piano clásico desde los 6 años pero a temprana edad se vio impactada por bandas como The Moody Blues, Queen y The Beatles para luego recibir influencias de cantautores como Joni Mitchell y Ani DiFranco. La muchacha, a partir del 2001, fue gradualmente ocupando un espacio en la escena anti-folk del East Village de New York.
    Sus composiciones no son autobiográficas y en términos musicales muestran claras influencias de música clásica, pop, folk, música rusa, jazz, blues y hip-hop. Muchos la comparan con Fiona Apple. Otros con Tori Amos. Algunos con P.J. Harvey. Bastantes lo hacen con Billie Holiday y también con Björk. Y lo más probable es que… todos tengan razón. ¿Será la version femenina de Zelig? La mayor parte de las letras de sus canciones son en inglés pero también compone y canta en ruso, en francés y en latín. Frecuentemente recurre a referencias literarias citando a Ernest Hemingway, Virginia Woolf, Margaret Atwood y otros… que prefirieron no acudir a la cita.
    En el 2003 actuó como apertura en la gira de The Strokes y tuvo comentadas apariciones televisivas en The Tonight Show y Late Night.

    Begin to Hope marca la continuidad a su aclamado predecesor Soviet Kithsch pero adoptando un sonido más comercial y accesible.
    La música de Regina Spektor ha sido rotulada como anti-pop y anti-folk (lo que incluye matices de la estética del punk). Sin embargo, en su propuesta está ausente (por lo menos en términos de contenido) el factor de rebeldía ideológica que caracteriza a esos movimientos y sólo se aproxima a ellos en las formas.
    Desde el inicio, con Fidelity, queda claro que su voz es la atracción primaria. De gran expresividad y explorando en diferentes timbres. Fraseos a lo Billie Holiday y apelando a un vibrato jazzy pero acompañado de técnicas no muy ortodoxas. Haciendo sonidos con sus labios a lo Tori Amos. Fidelity es toda una declaración de principios: una melodía amable y de una inocencia tal que hace aflorar el instinto protector del enano guardabosques que todos llevamos dentro.
    En Better nos encontramos con un luminoso pasaje en piano que sirve de prólogo a un riff en guitarra emparentado con el lado más suave del rock alternativo de los 90’s. Apto para la MTV… si esto es “better”, debió aclararse con respecto a qué…
    Samson es una balada susurrada… aquí aparecen los aspectos más interesantes de la propuesta de Spektor: cálida, sugerente y oscura. Muy original si no fuera porque Jennifer Charles viene desarrollando algo similar desde hace más de una década.
    On the Radio es un pop pegadizo, casi un prototipo de hit. Paso.
    Field Below tiene a la voz y al piano como excluyentes protagonistas, con inquietantes fraseos blueseados. Un poco de Madeleine Peyroux, otro cachito de Norah Jones… ya no podemos hablar de influencias. Ni siquiera de copia.
    A estas alturas creo que se trata de un complejo de inferioridad.

    Freud decía que el complejo de inferioridad tiene fuertes bases eróticas y que éstas, además, derivan de la relación del yo con el súper yo… En este caso esa relación está próxima al incesto.
    En Hotel Song una máquina de ritmo a go go nos invita a mover la patita bajo el lema “el que piensa… ¡pierde!”. Sin embargo, Spektor defiende su inocencia al declarar “despierto en un cuarto de hotel, cigarillos y mentiras… soy una nena, es muy pronto para esto”.
    Si hasta me dan ganas de hacerle upa…
    Apres Moi toma un poema del escritor ruso Boris Patersnak. Por lejos lo más logrado del disco. Una dramática interpretación que incorpora elementos de música rusa (en lo que debiera ser un camino a profundizar) con características cuasi-épicas y cantado con sugerente emotividad. En 20 Years of Snow el piano deja traslucir su formación clásica mientras la voz se dirige en dirección a Islandia y allí se encuentra con Björk… La mimetización no se hace esperar.
    That Time es un rock lacerante que parece provenir de otro disco (¿de alguno de Fiona Apple, quizás?). Hay momentos interesantes pero no en este… tema. Reconoce sus obsesiones al expresar: “recuerdo aquel tiempo en que sólo podía leer a Shakespeare, recuerdo aquel tiempo en que sólo podía leer la parte de atrás de las cajas de cereal”, pero recurre al chivo publicitario “recuerdo cuando sólo podía fumar Parliament, recuerdo cuando sólo podía fumar Marlboro, recuerdo cuando sólo podía fumar Camel…”. Como corresponde, el tema se hace humo. En Edit otra vez la maquinita de ritmo y algunos efectitos de cuerdas mientras Regina confiesa : “vos podés escribir pero no podés corregir… no estás listo para las mentiras…” Aquí se parece a… ¿Pinocho?
    Lady es algo más que una referencia a Billie Hollday (¿es Billie Holiday?).
    El cierre es con Summer In the City con claras influencias de… ella misma.

    Las llamadas reacciones de defensa se ponen de manifiesto en situaciones de peligro. Se consideran como formas primarias del instinto de conservación y son comunes a todas las especies animales. Frente al peligro, el animal reacciona siempre con dos pautas que se excluyen o combinan según los casos. Una es una respuesta tumultuosa y aparentemente desordenada. La significación es obvia; a través de un tanteo de todas las acciones posibles, el animal encuentra aquélla que le permite escapar. La otra es la inmovilización o reflejo cadavérico. El individuo o animal (puede ser el mismo, ¿eh?) amenazado tiende a suspender su actividad tratando de confundirse con el medio que lo rodea. El mimetismo del camaleón es un fenómeno profundamente anclado en lo biológico.
    Según Kretschmer, ambas formas de respuesta son interpretadas como modelo de los transtornos que en el hombre (preferentemente las mujeres, según mi experiencia) se manifiestan bajo el síndrome histérico y responden a mecanismos hipohúlicos (por debajo de la voluntad) e hiponoicos (al margen de la conciencia).
    Con o sin hipo queda claro que Regina Spektor tiene talento. Es bonita (bastante) y según parece la convencieron que tiene destino de grandeza. En su camino al estrellato, más que necesitar un maestro de música o un asesor de imagen, todo dependerá de que encuentre un buen psicoanalista.

    “Si me convierto en una estrella… ¿terminaré siendo un agujero negro?” (Woody Allen)

    Sergio Piccirilli

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