• Roberto Rodríguez: Vale La Pena Correr El Riesgo De La Inseguridad

    RodriguezEl percusionista, baterista y compositor Roberto Juan Rodríguez nacio en El Vedado, Cuba. Junto a su familia, dejó su país a los 9 años para radicarse en Miami. Poco tiempo después, a la edad de 13 años, inicia su carrera musical integrándose a la banda de su padre, el trompetista Roberto Luis Rodriguez. Más tarde se traslada a New York en donde desarrolla la etapa más prolífica de su carrera. Trabaja con destacadas figuras del jazz y el pop: de Lester Bowie a Ruben Blades y de Lloyd Cole a Paul Simon. Su profundo interés por la música judía lo acercará a John Zorn; de allí al movimiento denominado Radical Jewish Culture y de éste a integrarse a los Cubanos Postizos, banda liderada por el guitarrista Marc Ribot.
    Poco tiempo después, Rodríguez es convocado por el sello Tzadik para hacer un disco de música judía. El resultado fue El Danzón de Moisés aparecido en el año 2000 trabajo en el que se fusionan la música judía y la cubana.
    Rodriguez - DanzonLa repercusión obtenida alentará a Rodríguez a continuar el proyecto. En el 2004 se edita Baila! Gitano Baila! en el que profundiza los logros del disco anterior. En este contexto tuvimos oportunidad de presenciar su actuación en el Skirball Center y también hacernos un lugar para mantener una extensa y distendida charla.
    Para ese encuentro tuve que levantarme temprano. Muy temprano. Mi madre seguramente acotaría “es la segunda vez en tu vida que madrugás. La primera fue el día que naciste”. Me atrevo a decir que valió la pena (en ambos casos).
    Roberto, como buen percusionista, sabe llevar los ritmos y marcar los tiempos. Habla pausado pero se entusiasma y acelera cuando la situación lo requiere. Sus respuestas, más que eso, parecen una confesión en la que no busca complicidad. Sólo comunicar y compartir.

    Me comentabas fuera de micrófono que acabás de regresar de Canadá…

    Después de los shows con el septeto estuve enseñando allí. Di unas clases en el Banff Center, en el norte de Canadá.

    En esta breve gira con el septeto tocaste en la costa oeste y la costa este de los Estados Unidos con dos diferentes formaciones. ¿Cuál fue el balance?

    Rodriguez - Baila! Gitano Baila!Fue diferente pero con la misma calidad de audiencia. En Los Angeles fue un gran placer, ya que fue la primera vez que tocamos en California. Fue un viaje relámpago. Llegamos, ese mismo día tocamos y nos fuimos. Fue muy interesante, sabés… cuando llegás y tocás y el publico es así…

    Fue un show caliente…

    ¡Sí! No sabés en dónde estás ni qué ha pasado antes o después…

    En el show que dieron en el Tonic se anunciaba a Frank London como músico invitado…

    ¡No! Esta vez no (ríe). Eso fue hace un tiempo pero se equivocaron al anunciarlo, ¿tú sabes? Pero Frank ha tocado con el septeto y su visión es fantástica además de tener un gran conocimiento de la música latina.

    Y eso se filtra en su experiencia con la Hasidic New Wave

    Rodriguez - RibotPor experiencia te digo que al judío se le cuela la musica cubana. Fijáte lo que ocurre con Marc Ribot y los Cubanos Postizos. Frank London siempre me dice que la música latina es la que más se acerca a la música judía. Cuando escucho “sonear” noto que hay un punto de encuentro con el ladino, el moro, con un modo de flamenco gitano… Es algo que viene de “atrás”. Cuando Celia Cruz sonea, eso viene de “atrás”, viene de España. Y todo eso hoy tiene un punto de encuentro.

    -Y ese punto de encuentro está dando, en términos musicales, algo nuevo, algo diferente…

    Y sí… por supuesto. Es una revolución. Es un punto “aquí”. Y ese punto de encuentro en donde mejor se expresa es en este país (refiriéndose a USA) quizás por la riqueza que produce el encuentro entre gente de culturas tan diferentes. Uno aquí está siempre cruzando la frontera… Es como “cruzar y traer”, tú sabes. En mi viaje reciente por Canadá del que hablaba al comienzo, me encontré con músicos de Sudamérica, de Europa, de México, de Estados Unidos… Estuvimos tocando la música del septeto. La idea es abrir, romper fronteras, poder hacer una música que la cruce. Ese punto de la diáspora en el que decimos “esto es lo que traigo”. Es la historia, es lo que traemos, es lo que uno es y no tratando de copiar raíces que no nos pertenecen.

    Y muchos copian, ¿no?

    Claro, a nivel popular veo muchos grupos copiando y sobre todo los de música latina, a excepción de unos pocos como… Los Lobos, por ejemplo. Pero la realidad es que llevo muchos años viendo y escuchando bandas de músicos de origen latino tratando de parecerse a músicos americanos o imitándolos, directamente.

    Y terminan mimetizándose con algo que no les pertenece…

    ¡Si! Así es. Por eso siempre debemos tratar de hacer algo nuevo, que tenga que ver con nuestra historia y nuestras raíces pero sin dejar de crear. Eso es lo que intento con la música del septeto y en mi nuevo disco quiero seguir evolucionando. Pienso incluir dos vocalistas. Ya estoy trabajando con una vocalista de Israel que canta en español, canta en ladino, en hebreo y en inglés… Esto dará lugar a un punto más diverso, ¿no es cierto?

    Algo así como “La Mar Enfortuna” de Jennifer Charles y Oren Bloedow… ¿Lo has escuchado?

    ¡Cómo que no! (Dicho con un tono que no oculta su aprobación)

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