• Ted Reichman

    Ted ReichmanTed Reichman, en algo que es común a todos los músicos que conozco… nació.
    ero a diferencia de otros (o por lo menos la mayoría) lo hizo en Houlton, Maine y en 1973. Pasó parte de su infancia en la granja de sus padres en Mount Chase. Más tarde se mudaría a Sharon, Massachusetts (que según parece también queda bastante lejos).
    En su adolescencia estudió piano en el New England Conservatory Prep School. En 1991 ingresó a la Wesleyan University donde tuvo como maestro a Anthony Braxton. Fue a instancias de Braxton que Reichman comenzó a tocar acordeón en forma profesional. Al poco tiempo se incorporaría a la Creative Orchestra liderada por su maestro. También trabajaría con Braxton en su cuarteto y en dúo.

    The Claudia QuintetDespués de graduarse se trasladó a New York. Allí conoció a músicos de su generación como John Hollenbeck, Matt Moran y Chris Speed con quienes comenzaría a desarrollar una serie de conciertos en el Alt. Coffee. (parte de esas actuaciones integraron el disco alt.coffee tapes). Más tarde reclutaron a Drew Gress y todos juntitos y de la mano conformaron una de las bandas más originales de la ultima década: The Claudia Quintet (todavía seguimos sin saber cuál de los cinco es la tal Claudia).
    Reichman también hizo música klezmer junto a David Krakauer y Alicia Svigals de los Klezmatics y también trabajó con bandas de rock como Estzer Balint y JD Foster.

    En su carrera ha tocado con músicos como Paul Simon, Jennifer Charles y Oren Bloedow, Sue Gardner, Jim Black, Guy Klucevsek, Eyvind Kang, Marc Ribot, Roberto Rodríguez, Eugene Chadbourne, Elliot Sharp, Doug Wieselman y Anthony Coleman, entre otros.

    Reichman ha desarrollado una prolífica tarea como compositor de música para películas, entre las que podemos mencionar a States of Unbelonging dirigida por Lynne Sachs, Rene and I: From Auschwitz to America de Gina Angelone y Rick de Curtis Clayton. Actualmente se encuentra trabajando en la música del film The Memory Thief.

    Su pasión por el cine lo llevó, en el álbum Bad Stravinsky, a reunir a Jennifer Charles, Oscar Noriega, Mary Wooten y Karen Waltuch para hacer un disco con arreglos propios sobre la música de algunas películas de ese genio del séptimo arte llamado Jean Luc Godard, como “Pierrot le fou”, “Weekend”, “Le Mepris”, entre otras.

    También lideró su propia banda: la Ted Reichman Émigré Band integrada por Okkyung Lee, John Hollenbeck y Doug Wieselman.

    My Ears Are BentSu nuevo trabajo como solista My Ears Are Bent fue editado este año por el sello Skirl Records. Allí lo acompañan John Hollenbeck en batería y Mary Halvorson en guitarra. Llamativamente, Reichman en ese álbum deja el acordeón de lado para hacerse cargo del piano, pump organ, percusión y electrónicos.

    De todo esto hablamos con él pocas horas antes de su partida rumbo a Brasil para la presentación junto al Claudia Quintet en el Amazonas Jazz Festival.

    Reichman es la clase de tipos que suena sincero, simpático, inteligente y humilde a la vez. Una combinación que invita a la charla franca y distendida. Así lo hicimos…

     

    Vos pasaste parte de tu infancia en la granja de tus padres en Maine. ¿Cómo influyó en vos ese contacto con la naturaleza?

    Definitivamente, la naturaleza es una fuerza poderosa. Recuerdo que todas las mañanas llegaban alces hasta nuestra casa… (rememora visiblemente emocionado). Por supuesto, el tiempo era brutal allí. Pero más importante para mí que la naturaleza fue el contacto con una gente increíble y dispuesta a afrontar las dificultades de vivir en el norte de Maine (estado ubicado al Noreste de EEUU, en la región de Nueva Inglaterra y lindante con Canadá). La mayoría de ellos eran granjeros y leñadores.

    Por la forma en que lo decís parece que esos tipos fueron muy importantes para vos, ¿no?

    Pienso con frecuencia en ellos, sobre todo cuando empiezo a quejarme por mis problemas como músico; y al recordar aquello me doy cuenta que la tengo muy pero muy fácil. Supongo que eso me ayudó a comprender a temprana edad lo que significa entregarse a algo con pasión, cosa que la mayor parte del mundo no valora en lo más mínimo…

    ¿De qué manera empezaste con la música en ese contexto tan difícil?

    Los anteriores dueños de la granja nos habían dejado un piano. Mis padres tenían algunos discos y unos tapes de gente como Jimi Hendrix y The Byrds… Ése fue el principio.

    Así que tu primer instrumento fue un piano…

    Sí.

    ¿Y cómo fue que pasaste a tocar acordeón?

    Gracias a la primera época de la MTV conocí a músicos como Herbie Hancock y Thomas Dolby. Así fue que entre los 12 y los 16 años me interesé mucho por los sintetizadores… Por esa época mi tío, que había sido un campeón de polka en su época de adolescente, me dio su acordeón. Y la verdad es que me sentí bastante atraído por la idea de tener un “sintetizador acústico”… (risas)

    Luego ingresaste en la Universidad. ¿Cómo fue esa experiencia?

    Perfecta. Hice todas las cosas que un estudiante nerd americano puede hacer… participé en la radio de la escuela, me colgaba con los estudiantes de cine, etc…

    Supongo que también estudiabas (risas) ¿A quiénes tuviste como maestros allí?

    Alvin Lucier, Sumarsan que era mi maestro en Javanese Gamelan (una de las más refinadas tradiciones musicales de Indonesia) y Anthony Braxton, entre otros…

    ¿Hasta qué punto influyó en tu formación estudiar con una leyenda viviente como Anthony Braxton?

    Braxton fue la mayor influencia que recibí en vida… más que ningún otro a excepción de mi mujer y mi familia. Estoy convencido de que hoy no sería músico si no me hubiese encontrado con Braxton en aquel momento. Considero que es el más grande de los artistas que conozco y le estoy inmensamente agradecido por todo lo que hizo por mí.

    ¿Qué otros compositores te inspiraron?

    John Zorn - The Big GundownEn mis comienzos estaba más interesado en el jazz y en el rock como forma de expresión, que en los compositores… por lo menos en el sentido que creo vos querés significar. Uno de los primeros compositores en los que me interesé realmente fue John Zorn, al que empecé a escuchar cuando tenía 14 años. Mi primer encuentro con su música fue con el disco sobre Ennio Morricone (el álbum al que se refiere es “The Big Gundown”). Además, yo era un fan de las películas de Morricone, un auténtico capo de los spaghetti western… Por aquel entonces lo más interesante para mí de esas peliculas era… la música (risas). Hasta que llegué a los 14 y se me dio por ser cineasta… (más risas).
    Bueno, otros compositores que me gustaban en mis comienzos eran Sun Ra, Duke Ellington y especialmene Monk. Estaba muy atraído por el piano bluesero y por tipos como Professor Longhair, Dr. John y Jimmy Yancey. No tuve ningun interés real en la música clásica hasta que llegué a la universidad.

    ¿Y acordeonistas?

    En lo que concierne a acordeonistas me inspiraba Guy Klucevsek porque estaba en “The Big Gundown” y también en “Have a Little Faith”, de Bill Frisell, que son dos de mis discos favoritos. Realmente me encantaba lo que hacía William Schimmel en los discos de Tom Waits. Adoro lo que toca el Flaco Jiménez en los discos de Ry Cooder y por supuesto el acordeón en “Graceland” de Paul Simon. No conocía mucho más sobre acordeonistas ya que estaba más interesado en el hip hop, el blues y el rock alternativo de los 80’s… como toda persona normal… (risas).

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