• The Nels Cline Singers: Draw Breath

    Cave in Heart Blues, Attempted, Confection. At Evenings at Pops, The Angel of Angels, Recognize I, Mixed Message, Recognize II, Squirrel of God

    Músicos:
    Nels Cline: guitarra eléctrica, guitarra acústica
    Scott Amendola: batería, percusión, electrónicos, efectos
    Devin Hoff: contrabajo

    Cryptogramophone, 2007

    Calificación: Dame dos

    El pesimista se queja del viento. El optimista espera que cambie.
    El realista ajusta las velas (William Arthur Ward)

    Vivimos en una sociedad frívola y hedonista. Éste es un mundo hecho de seducciones en el que seductores y seducidos aceptan inmutables las reglas del juego. Es un tiempo en el que los centros de poder, mediante engaños, pretenden convalidar la superficialidad colectiva. Nos toca vivir en un sistema especialmente diseñado para aislar cualquier intento vanguardista y obstaculizar la creatividad individual. Además me acosté tarde, tuve que levantarme temprano y me duele la cabeza.
    Siguiendo la línea trazada en la frase de Ward, un optimista sería quien cree en los Reyes Magos. Un realista el que sabe que los Reyes Magos son los padres. Y un pesimista el que sospecha que es hijo de Baltasar.
    Alguien que desconozco a qué hora se acuesta o se levanta (y si cree o no en los Reyes Magos) pero que se caracteriza por eludir los obstáculos a los que se enfrenta la creatividad individual, es el guitarrista Nels Cline.
    Al hablar sobre creatividad debemos considerar distintos tipos de encuadre. Guilford clasificó el pensamiento productivo en dos clases: convergente y divergente. El primero de ellos se mueve buscando una respuesta determinada o convencional. Otros autores lo llaman lógico, racional o vertical. El pensamiento divergente, en cambio, se mueve en varias direcciones para resolver problemas a los que siempre enfrenta como nuevos. Sin patrones fijos, en las que coexisten una vasta cantidad de resoluciones apropiadas en lugar de una única posible.
    Ese tipo de pensamiento tiende más al concepto de creatividad.

    Nels Cline parece suscribir a ese enfoque diversificado. En su extensa trayectoria ha pasado, con autoridad, del post punk con Mike Watts a la libre improvisación con Vinny Golia. Del indie rock con Wilco al jazz-punk de Banyan. De la música electrónica experimental con Crater al jazz fusión con la Jeff Gauthier Goatette. Del country alternativo junto a Carla Bozulich en Geraldine Fibbers al free con Wadada Leo Smith.
    En el universo de Nels Cline hay lugar para el country, la música urbana acústica, el rock y el avant-jazz. Tampoco le es ajena la reformulación de obras de otros compositores. En su momento lo hizo con la música de Eric Von Essen y John Coltrane y el año pasado profundizó aciertos con el magnífico e imperdible New Monastery, en el que rindiera un sentido tributo al inolvidable Andrew Hill.
    Otro vehículo de su irrefrenable vocación creativa ha sido (y es) la Nels Cline Singers, banda que también integran Scott Amendola y Devin Hoff.
    La Nels Cline Singers debutó en el 2002 con Instrumental. Luego llegaría The Giant Pin y ahora consolida su propuesta con Draw Breath.

    Cave in Heart Blues es un viaje simbólico a los confines del jazz atravesado por los sonidos rurales del country. Con un rumor erudito a lo Frisell, pero sin la monotonía argumental a la que éste suele recurrir últimamente. La propuesta de Cline es de sugerente intimidad, con fraseos transitorios y desarrollos sin fin. Un dibujo musical apacible en la superficie pero de complejo entramado en la profundidad. Aquí hallamos simplicidad melódica, sutiles acentos y trazos atmosféricos y envolventes. La batería y los electrónicos de Amendola y el contrabajo de Hoff construyen un pulso oscuro mientras la guitarra de Cline impulsa gradualmente su discurso con latigazos de una desgarradora inventiva.
    En Attempted se confunden el avant rock y el free. La veloz digitación y complejidad armónica de Cline encaja a la perfección con la furiosa sonoridad que ofrece el tandem rítmico. La improvisación es un factor subyacente en la propuesta de la banda, pero sin caer en el lugar común del solo tradicional. Es más, cuando los solos aparecen como en este caso (impecables Amendola y Hoff), forman parte del núcleo estructural.
    Confection abreva en las fuentes del post punk; ese movimiento que tuvo origen en el rock universitario a comienzos de los 80’s, tomó los principios básicos del punk para desde allí comenzar a experimentar con estructuras desafiantes y un enfoque artístico más introvertido y complejo. La Nels Cline Singers toma elementos de esa corriente y los combina con música experimental, kautrock y avant garde para construir un sofisticado after punk que también admite influencias de Camper Van Beethoven y su posterior resurrección junto a Eugene Chadbourne bajo el nombre Camper Van Chadbourne.

    Una de las piezas centrales de Draw Breath es la suite épica At Evenings at Pops. En sus 16 minutos de duración pasa de todo. Extensas texturas electrónicas, riffs graves, armonías oscuras, ritmos pesados y distorsiones sorpresivas que nos sumergen en un ambiente depresivo y melancólico. Moviéndose del hard rock al avant garde, con amplios espacios para un nivel de experimentación próximo al doom metal.
    Nels Cline busca deliberadamente introducir elementos innovadores manifestando una excesiva preocupación por desplegar recursos que quiebren o distorsionen las formas tradicionales y sustituyan las tendencias obsoletas. Y lo hace liberándose de reglas y estamentos y con la mirada fija en la utópica construcción de un futuro diferente.
    Debo reconocer que tengo particular debilidad por el futuro, tal vez porque es allí donde tengo pensado pasar el resto de mi vida.
    Al menos eso es lo que pienso hoy. Mañana, no sé.

    Del clima opresivo de At Evenings at Pops saltamos a la ternura acústica de la balada The Angel of Asngels. Estas diversidades estilistas son como ramas nacidas de un mismo tronco conceptual. Como un director de orquesta y su relación con los músicos que la integran. Mientras el primero ejerce un control sobre el conjunto, los músicos únicamente ejecutan la sección de la partitura que corresponde a su instrumento, formando ambos una unidad indivisible.
    Las introspectivas Recognize I y II son piezas acústicas breves de encuadre camarístico que nos remiten a algunos trabajos de Ralph Towner para el sello ECM, desarrollados a mediados de los setenta.
    En la extensa Mixed Message hallamos, asociados, arrebatos progresivos y la experimentación del free. Aquí el silencio deja de ser una red protectora contra el sonido y el sonido deja de ser un obstáculo para el silencio. La eliminación de esa dualidad permite que el sonido tenga su centro y exista sin ningún tipo de discriminación. Los sutiles trazos melódicos que parecen extractados de alguna composición de Andrew Hill, colisionan con un prisma armónico cercano a la música concreta, creando un misterioso e inquietante clima robótico humanizado sobre el final por un descomunal solo de Cline.
    En Squirrel of God se agrega como percusionista invitado Glenn Kotche de Wilco. Los insinuantes efectos electrónicos dibujan un paisaje distante, sugestivo y denso para luego transformarse en una melodía optimista pero de carácter abstracto.

    Draw breath es un ejercicio surgido del intelecto pero con capacidad para emocionar. Un acto extremo de creatividad en el que conviven en perfecta armonía conceptos tan contrastantes como oscuridad y claridad, elocuencia e introspección, paz y violencia.
    Sin medias tintas, sin especulaciones innecesarias.
    Dicen que “la música calma a las bestias”, pero…
    ¿Qué sucede cuando las bestias son las que crean la música?

    Sólo los espíritus superficiales abordan las ideas con delicadeza
    (Emile Cioran)

    Sergio Piccirilli

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