• 5 de 10 no siempre es la mitad

    El año 2010 ha sido, para la música creativa de vanguardia, uno de los más productivos, generosos y fructíferos del nuevo milenio. La proliferación de sellos discográficos independientes (muchos de ellos con base en países considerados no tradicionales para el jazz como Clean Feed en Portugal, Not Two Records de Eslovenia y No Business en Lituania, etc.), el entrecruzamiento y mestizaje de culturas entre figuras consolidadas y músicos provenientes de escenas emergentes, el notorio incremento en la organización de festivales abocados a las corrientes estéticas más innovadoras y el surgimiento de medios periodísticos dedicados con exclusividad a divulgar estas músicas poco acomodaticias, han dado como resultado una multiplicación exponencial en la exploración de territorios musicales desconocidos o aún en vías de desarrollo. En ese contexto de abundancia creativa resultó prácticamente imposible escuchar la totalidad de lo producido en términos discográficos lo cual deriva, al menos para la crítica musical, en la necesidad de extremar esfuerzos para mantenernos debidamente informados y vernos en la triste obligación de elegir entre un mar de opciones qué material comentar, hacer trascender o dar a conocer.

    A todas estas dificultades debe agregarse que, durante el último año, la mayoría de las bandas punteras de la vanguardia musical (Atomic, Vandermark 5, Mostly Other People do the Killing, The Claudia Quintet, Angles, The Nels Cline Singers, por sólo citar unos pocos ejemplos) editaron nuevo material discográfico de excelente factura; a lo cual debe sumarse que la mayoría de los íconos del avant-jazz y la libre improvisación de las últimas décadas (Anthony Braxton, Wadada Leo Smith, Henry Threadgill, Evan Parker, John Zorn, Steve Coleman, etc.) han ratificado su vigencia artística a través de recientes lanzamientos y, finalmente, que varios de los proyectos discográficos más relevantes del año han provenido de grupos o solistas debutantes. En una vana tentativa por hacer justicia con algunos de esos trabajos y a modo de intentar reflejar los conceptos mencionados de la manera más acabada, nos referiremos brevemente a cinco álbumes ineludibles de reciente edición: dos de ellos pertenecientes a grupos que hicieron su debut este año (Dawn of Midi y Tomas Fujiwara & The Hook Up), otros dos procedentes de figuras que en su madurez artística siguen conservando una envidiable vitalidad creativa (Evan Parker y Wadada Leo Smith) y el último de los mencionados perteneciente a uno de los ensambles más sobresalientes del jazz de vanguardia: el grupo escandinavo Atomic.

    Dawn of Midi: First Phases in Blue, Laura Lee, Civilization of Mud and Amber, The Floor, Tale of Two Worlds, One, Hindu Pedagogy, Annex, No Abhor, In Between

    Músicos: Qasim Naqvi: percusión Aakaash Israni: contrabajo Amino Belyamani: piano

    Accretions, 2010

    Calificación: A la marosca

    Dawn of Midi es un emprendimiento colectivo multicultural sin liderazgos a la vista, integrado por el percusionista pakistaní Qasim Naqvi, el contrabajista indio Aakaash Israni y el pianista marroquí Amino Belyemani. En First, su álbum debut, ofrecen una impactante, profunda y novedosa lectura de la libre improvisación en donde todos los estereotipos y paradigmas asociados al formato de piano trío parecen resultar insuficientes para describir el epicentro conceptual que cobija su magnífico ideario creativo. En Dawn of Midi confluyen la composición instantánea y la música completamente improvisada en perfecta equidistancia con atributos de la música clásica contemporánea, el minimalismo, la música concreta y ritmos étnicos tradicionales. Sin embargo, todos esos componentes iconográficos se manifiestan a través de una declaración estética de carácter narrativo cuya principal cualidad es deshacerse de falsas posesiones estilísticas en función de privilegiar, captar y desarrollar sólo aquello que es esencial a la transmisión de un mensaje libre de clichés. En First hay momentos plenos de lirismo, pasajes explosivos, segmentos de contemplativa abstracción y espaciosos silencios; pero aun en esos climas divergentes, siempre hallaremos transparencia, balance y un sostenido intento por contar una historia en cada una de las piezas. Esa inhabitual conjunción da como resultado una sensación caleidoscópica y ambivalente en donde lo abstruso y angular siempre conserva su frescura melódica; y en donde aun en los arrestos más exploratorios, continúan siendo inusualmente accesibles en términos auditivos. En síntesis: Dawn of Midi, en First, se manifiesta como uno de los tríos más fascinantes que ha dado la libre improvisación en los últimos tiempos; ya que contiene la capacidad para incentivar la imaginación del oyente pero que además, en lugar de utilizar efectos pirotécnicos o aposentarse en solos exacerbados de impacto asegurado, recurre a la sutil capacidad asociativa de la música y permite la convergencia de estilos sin ceñirse a la rigidez de las estructuras convencionales.

    Tomas Fujiwara & The Hook Up: Actionspeak The Hunt, Should I Do, Folly Cove, The Throes, Questions, Opal, Soundtrack to Romance

    Músicos: Tomas Fujiwara: batería Danton Boller: contrabajo Mary Halvorson: guitarra Jonathan Finlayson: trompeta Brian Settles: saxo tenor

    482 Music, 2010

    Calificación: Dame dos

    El joven baterista y compositor estadounidense Tomas Fujiwara ha sido uno de los principales animadores de la escena musical del nuevo milenio. En tiempos recientes estuvo involucrado en varios proyectos simultáneos con diferentes aspiraciones estéticas pero de similar calidad y vocación experimental. Fujiwara es uno de los vértices del ensamble colectivo de avant-jazz Thirteenth Assembly, es miembro de la banda inspirada en la obra de Steve Lacy Ideal Bread, forma parte del grupo de latin-jazz de vanguardia Positive Catastrophe, integra una consolidada sociedad musical en dúo con el cornetista Taylor Ho Bynum y colabora habitualmente en las bandas de Matt Bauder, Matana Roberts, Red Baraat y Amir El Saffar, entre otros. En 2010 Tomas Fujiwara, con el álbum Actionspeak, concreta su debut discográfico como líder y presenta en sociedad a su banda: Tomas Fujiwara & The Hook Up. Actionspeak construye un admirable alegato estético que, a partir de una perspectiva remozada del quinteto de Miles Davis en los sesenta, enhebra un amplio rango de influencias y fuentes de inspiración que van desde asociaciones literarias provenientes del novelista japonés Haruki Murakami a matices composicionales procedentes de Wayne Shorter; pasando por sutiles elementos asociados a la cantante Meshell N’deogeocello y provocativas referencias al movimiento de rap underground representado por MC Talib Kweli y el afroamericano/dominicano AZ (Anthony Cruz). El resultado de esa yuxtaposición de intereses y aspiraciones culturales y musicales es sorprendentemente sólido, compacto y adictivo. El eficiente programa de composiciones aportadas por Tomas Fujiwara es propulsado con naturalidad mediante una democrática distribución de roles en donde músicos de innegable calidad como la guitarrista Mary Halvorson, el contrabajista Danton Boller, el saxofonista Brian Settles y el trompetista Jonathan Finlayson interactúan permanentemente y manifiestan un evidente compromiso con el contenido de la obra. En conclusión: Tomas Fujiwara, en Actionspeak, concreta un impresionante debut como líder de banda que además lo posiciona en un lugar de privilegio en el contexto musical del siglo XXI.

    Wadada Leo Smith & Ed Blackwell: The Blue Mountain’s Sun Drummer Uprising, Love, Seeds of Forgotten Flower, The Blue Mountain’s Sun Drummer, Mto: The Celestial River, Don’t you Remember, Sellassie-I, Seven Arrows in the Garden Light, Buffalo People, A Blues Ritual Dance, Albert Ayler in a Spiritual Light

    Músicos: Wadada Leo Smith: trompeta, fiscorno, flauta, voz Ed Blackwell: batería, percusión

    Kabell, 2010

    Calificación: A la marosca

    El legendario trompetista y compositor Wadada Leo Smith siempre será una cita obligada a la hora de mencionar a las figuras emblemáticas de la vanguardia musical de nuestro tiempo. En su impactante universo creativo confluyen innovadores conceptos de libre improvisación, atributos cromáticos y principios enlazados al arte abstracto, una mutación experimental de los fundamentos inherentes al jazz eléctrico y un invariable encuadre estético, filosófico y cultural de profunda espiritualidad e inquebrantable compromiso social. Su vitalidad creativa y la vigencia de su testimonio artístico durante el nuevo milenio, se ha manifestado en el liderazgo de diversos proyectos y ensambles entre los que debemos consignar al Wadada Leo Smith’s Golden Quartet, su sociedad con el guitarrista Henry Kaiser en Yo Miles!, la Wadada Leo Smith’s Silver Orchestra y el Wadada Leo Smith’s Organica Resonance Ensamble. En 2010 Wadada Leo Smith mantuvo una sostenida presencia escénica junto a algunos de los ensambles mencionados, presentó en sociedad junto al Wadada Leo Smith’s Golden Quartet una obra conceptual de inminente edición y participó como invitado en los álbumes Velvet Fire de Douglas Ewart y Live de Tony Malaby’s Tamarindo. Sobre las postrimerías del año, en un auténtico acto de reparación histórica, Wadada Leo Smith editaría The Blue Mountain’s Sun Drummer, álbum que rescata para las nuevas generaciones de oyentes una actuación en dúo con el inolvidable baterista Ed Blackwell acaecida el 23 de Octubre de 1986 en la Brandeis University de Massachusetts. Uno podría colegir erróneamente que una grabación que data de hace casi un cuarto de siglo no puede apegarse a la innovación, pero esa falaz apreciación se disipa desde la primera nota de este álbum que ilustra el encuentro entre dos verdaderos maestros de la música contemporánea. La recurrencia de Smith al formato trompeta/percusión ha sido una constante en su trayectoria; lo hizo con Gunter “Baby” Sommers en Wisdom in Time, en Compassion junto a Adam Rudolph y, más recientemente, con Jack DeJohnette en America; pero de todas esas experiencias, el álbum que nos ocupa es la experiencia más emocionante, creativa e innovadora. La vigencia del alegato documentado en The Blue Mountain’s Sun Drummer es tal que, perfectamente, podríamos pensar que fue grabado en 2010. Síntesis: Un auténtico viaje iniciático por la libre improvisación y las raíces africanas del jazz en compañía de dos músicos monumentales. Imperdible.

    Evan Parker/Barry Guy/Paul Lytton/ Peter Evans: Scenes in the House of Music Untitled, Scene 1, Scene 2, Scene 3, Scene 4, Scene 5

    Músicos: Evan Parker: saxo tenor Paul Lytton: batería Barry Guy: contrabajo Peter Evans: trompeta

    Clean Feed, 2010

    Calificación: Dame dos

    El consagrado saxofonista y compositor Evan Parker es uno de los más encumbrados representantes de la escena británica de libre improvisación y del free-jazz europeo, además de ser considerado un auténtico pionero en el uso de técnicas extendidas aplicadas a su instrumento. En su admirable trayectoria conviven su pertenencia a ensambles extendidos como la Globe Unity Orchestra, la Berlin Contemporary Orchestra, la London Jazz Composer Orchestra, proyectos electrónicos como Spring Heel Jack y The Evan Parker Electro-Acoustic Ensemble, álbumes en solo de saxo, dúos con Paul Lytton y Barry Guy; colaboraciones con Derek Bailey y John Stevens, participaciones en el trío y el cuarteto de Alexander von Schlippenbach, entre muchos otros. Uno de los emprendimientos grupales que Evan Parker suele frecuentar con mayor asiduidad es el trío que integra con el contrabajista Barry Guy y el baterista Paul Lytton. Desde su debut discográfico en 1983 a la fecha, el trío ha editado una veintena de álbumes, varios de ellos con estelares colaboraciones de músicos del calibre de Marilyn Crispell, Alexander von Schlippenbach y Peter Brotzmann. La entrega discográfica más reciente de la serie perteneciente al trío, lleva por título Scenes in the House of Music y cuenta con la participación en carácter de invitado del trompetista de Mostly Other People do the Killing Peter Evans. La consecuencia de esta nueva sociedad es una obra compleja, atrapante, lúdica, asimétrica y de acceso habilitado sólo para oídos entrenados y exigentes. Sin embargo, esa apariencia estética abstrusa e insondable es abordada por el trío, aquí devenido en cuarteto, con desestabilizadora naturalidad y envidiable energía creativa. Scenes in the House of Music no sólo ratifica la vitalidad artística de Evan Parker sino que además se constituye en un trabajo poco menos que ineludible para comprender qué es lo que está sucediendo en la escena actual de la libre improvisación europea.Escuchar

    Atomic: Theater Tilters Disco 1: Green Mill Tilter, Andersonville, Fissures, Murmansk, Bop About Disco 2: Roma, Sanguine, Edit, Barylite, Two Boxes

    Músicos: Magnus Broo: trompeta Fredrik Ljungkvist: saxo tenor, saxo barítono, clarinete Håvard Wiik: piano IngebrigtHåker-Flaten: contrabajo Paal Nilssen-Love: batería

    Jazzland Recordings, 2010

    Calificación: Dame dos

    Atomic, desde su debut discográfico en 2001 con el álbum Feet Music, ha venido edificando una vibrante propuesta musical que redefine los fundamentos del free-bop, en enlace con principios enraizados en la fire music, la libre improvisación europea y rasgos provenientes de la música clásica contemporánea, entre otros géneros y estilos que nutren su fuerte identidad estética. A esas cualidades debe sumarse una incomparable alineación integrada por auténticos popes en sus respectivos instrumentos y destacados solistas como el baterista Paal Nilssen-Love (también integrante de The Thing, el Peter Brotzmann Chicago Tentet, Lean Left, Sten Sandell Trio, Ballister, etc.), el trompetista Magnus Broo (quien en 2010, además de editar el magnífico Swedish Word, participó en los álbumes de Vandermark 5 y Angles), el contrabajista Ingebrigt Hakker-Flatten (Free Fall, Scorch Trio, The Thing, etc.) y el pianista Havard Wiik y el saxofonista Fredrik Ljungkvist quienes, además de desarrollar sendos proyectos en solitario y ser excelentes instrumentistas, son los responsables de la mayoría de las composiciones del quinteto. El doble Theater Tilters es el octavo álbum de Atomic y registra una incendiaria actuación de la banda llevada a cabo en octubre de 2009 en el Teatro Lederman de la ciudad de Estocolmo. Esta nueva producción incluye remozadas versiones de algunos clásicos del quinteto como Bop About del álbum de 2005 The Bikini Tapes y Roma de Happy New Years! de 2006 y ocho composiciones inéditas. En síntesis, Theater Tilters tiene todo lo que puede esperarse de un registro en vivo de una banda de estas características: pasajes de un virtuosismo arrollador, segmentos de abstracto lirismo, secciones de caótica experimentación y estructuras de inescrutable refinamiento. Un álbum ineludible de uno de los ensambles más poderosos y refulgentes que ha dado el jazz de vanguardia en el nuevo milenio.

    Sergio Piccirilli

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