• Anna Webber: Clockwise

     

    AnnaWebberKore II, Idiom II, King of Denmark I / Loper, King of Denmark II, Clockwise, Array, Hologram Best, King of Denmark III, Kore I

     

    Músicos:

    Anna Webber: saxo tenor, flauta, flauta baja, flauta alta
    Jeremy Viner: saxo tenor, clarinete
    Jacob Garchik: trombón
    Christopher Hoffman: cello
    Matt Mitchell: piano
    Chris Tordini: contrabajo
    Ches Smith: batería, vibráfono, timbal

     

    Sello y año: Pi Recordings, 2019

    Calificación: A la marosca

     

    La creatividad es el poder de conectar lo aparentemente desconectado (William Plomer)

     

    La creatividad es, en esencia, la capacidad para desarrollar nuevas ideas o la disposición para crearlas a partir de otros conceptos asociados.

    Los avances en el conocimiento de la creatividad desarrollados por la ciencia durante los últimos cincuenta años, han aportado elementos sustanciales con relación al entendimiento formal, las características básicas y los componentes integrales del pensamiento creativo.

    En ese tránsito de investigación y análisis resulta imposible soslayar las contribuciones sobre la estructura de la inteligencia, la transformación de la información y su empleo creativo, materializadas por el psicólogo estadounidense Joy Paul Guilford, la “hipótesis del umbral” y el “test de pensamiento creativo” desarrollados por el psicólogo norteamericano Ellis Paul Torrance, la técnica de Brainstorming o “lluvia de ideas” manifestadas por el publicista y teórico de la creatividad Alex Osborn en Applied Imagination de 1953, el vasto ideario referido al pensamiento lateral y creativo expuesto por el psicólogo maltés Edward de Bono en sus libros The Use of Lateral Thinking de 1967, Lateral Thinking en 1970 y Six Thinking Hats de 1985 y también la relación inmanente entre creatividad y el contexto sociocultural pergeñada por el psicólogo húngaro Mihály Csíkszentmihályi en Creativity: Flow and the Psychology of Discovery and Invention de 1996.

    En el complejo entramado subyacente al conocimiento de los procesos creativos, existe un actual consenso para definir a la creatividad como un potencial humano al que todos pueden acceder y cuyo desarrollo exponencial deviene de factores contextuales e influencias sociales, culturales e históricas.

    La movilización del potencial creativo requiere pasión, audacia, inspiración, originalidad e imaginación, pero también demanda investigación y trabajo. De hecho, el ejercicio de la creatividad debe aunar -como afirmara Edward de Bono- al “pensamiento divergente” (el cual tiene un carácter eminentemente simbólico asociado con las nociones de pensamiento creativo o fantástico) y el “pensamiento convergente” (también llamado realista o secuencial) que opera de forma lógica y consciente conectando la información disponible.

    Lo cierto es que ese quimérico encuentro entre imaginación y trabajo, inspiración e investigación, audacia y creatividad, describe cabalmente la propuesta estética ofrecida por Anna Webber en su nueva y fascinante producción discográfica: Clockwise.

    La sobresaliente saxofonista, flautista y compositora Anna Webber nació en Columbia Británica (Canadá) y reside desde 2008 en la ciudad de Nueva York.

    En su prolífica trayectoria musical trabaja con el baterista Dan Weiss en Sixteen: Drummers Suite, la vocalista y multi-instrumentista Jen Shyu en Song Of Silver Geese, el pianista Matt Mitchell en A Pouting Grimace, el baterista Harris Eisenstadt en Recent Developments, la saxofonista Marike van Dijk en Stereography Project, el contrabajista Adam Hopkins en Crickets, el trompetista Dave Douglas en ENGAGE, el baterista Ches Smith en Laugh Ash e integra el John Hollenbeck Large Ensemble en All Can Work, entre otras colaboraciones.

    Anna Webber lidera el formidable Simple Trio, banda que completan John Hollenbeck en batería y Matt Mitchell en piano con la que edita los álbumes Simple en 2014 y Binary de 2016 y encabezó el septeto Percussive Mechanics (agrupación conformada por James Wylie, Elias Stemeseder, Julius Heise, Igor Spallti, Martin Kruemming y Max Andrzejewski que se cristalizará en los discos Percussive Mechanics de 2013 y Refraction en 2015).

    Además, comparte créditos con el baterista Devin Gray y el pianista Elias Stemeseder en el trío Jagged Spheres (proyecto plasmado en Jagged Spheres en 2014 y Jagged Spheres II de 2017), con el saxofonista Nathaniel Morgan y la tecladista Liz Kosack en The Hero of Warchester (The Hero of Warchester de 2015 y The Four Americas en 2018), con el saxofonista Erik Hove, la guitarrista Vicky Mettler y el baterista Evan Tighe en el cuarteto EAVE (documentado en el álbum homónimo de 2018) y junto a Angela Morris en la Anna Webber- Angela Morris Big Band.

    Anna Webber en Clockwise, su nuevo álbum, explora las nociones de densidad e indeterminación, utilizando el timbre como organizador principal del andamiaje sonoro y conjugando los códigos de la improvisación contemporánea con el rigor del material escrito. Para la cristalización del proyecto, la compositora analizó e investigó exhaustivamente obras para percusión con autoría de músicos esenciales del siglo XX como Iannis Xenakis, Morton Feldman, Edgard Varèse, Karlheinz Stockhausen, Milton Babbitt y John Cage, pero no con el objetivo de volver a contextualizar las intenciones e ideas originales de los compositores sino -según afirma la propia Anna Webber- “para buscar puntos empáticos de resonancia ocultos en las composiciones primarias que podría desarrollar de forma abstracta en nuevas obras”.

    Esos singulares postulados son canalizados mediante la constitución de un rutilante septeto que -además de su líder en saxo tenor y flautas alta y baja- incluye a Jeremy Viner (Battle Trance, John Hollenbeck Large Ensemble, Kate Gentile’s Mannequins) en saxo tenor y clarinete, Jacob Garchik (Ye Olde, The Four Bags, Banda De Los Muertos) en trombón, Christopher Hoffman (Multifariam, Silver Cord Quintet, Henry Threadgill Zooid) en cello, Matt Mitchell (Matt Mitchell’s Phalanx Ambassadors, Snark Horse, Tim Berne’s Snakeoil) en piano, Chris Tordini (Tyshawn Sorey Trio, Becca Stevens Band, Angelika Niescier Trio) en contrabajo y Ches Smith (Ches Smith Trio, Tim Berne’s Snakeoil, Marc Ribot’s Ceramic Dog) en batería, vibráfono y timbal.

    La apertura del álbum con Kore II (de igual forma que las piezas Kore I y Kore III) se inspira en Persephassa, la monumental obra para seis percusionistas escrita por Iannis Xenakis en 1969. El titulo original de la composición evoca a la diosa de la mitología griega Perséfone (también llamada Kore), una hermosa joven, hija de Zeus y Deméter, que es raptada y obligada a casarse con Hades, el rey del inframundo.

    Sobre esos cimientos inspiracionales, Webber elabora un tema que enlaza consideraciones de timbre integrales, repeticiones obsesivas y una inocultable vitalidad rítmica para trasladarse a territorios sonoros inexplorados.

    En ese contexto estructural se irán yuxtaponiendo las asimétricas aportaciones del contrabajo de Chris Tordini, el cello de Christopher Hoffman y el clarinete de Jeremy Viner, la profundidad dotada por el trombón de Jacob Garchik, los variados colores que emergen del piano de Matt Mitchell, la elocuente intervención de Ches Smith en batería y una decisiva intervención de Anna Webber en flauta baja.

    Idiom II -la única pieza incluida en Clockwise que no hace referencia a obras de percusión de otros compositores- se afinca en el singular vocabulario de improvisación esgrimido por Webber para configurar una atmósfera opresiva e inquietante donde sobresalen la aparición solista del cello de Christopher Hoffman, los ágiles fraseos del piano de Matt Mitchell, el certero aporte de Ches Smith -aquí alternando batería y vibráfono- y el determinante enlace sonoro que construyen los saxos tenor de Anna Webber y Jeremy Viner.

    A continuación, el septeto empalma el sucinto relato de King of Denmark I con la narrativa exploratoria que exhibe Loper. La primera de esas piezas -al igual que sus secuelas King of Denmark II y King of Denmark III- debe su título a la composición grafica del mismo nombre escrita por Morton Feldman en 1964 y se aposenta en registros de improvisaciones entre Ches Smith y Chris Tordini. Mientras que la segunda destila elementos formales implícitos en la obra para trece percusionistas titulada Ionisation compuesta por Edgard Varèse entre 1929 y 1931, en la que resultarán determinantes las contribuciones del saxo tenor de Anna Webber y el trombón de Jacob Garchik.

    Al breve relato de King of Denmark II -tema que ubica en el centro de la escena al contrabajo con arco de Chris Tordini y el timbal de Ches Smith- le sucede el hipnótico carácter circular exhibido por Clockwise, pieza que se nutre de aspectos inherentes a la composición realizada por Karlheinz Stockhausen en 1959 Zyklus für einen Schlagzeuger (Ciclo para percusionista solo) y en cuyo transcurso asomarán los esenciales aportes de Anna Webber en flauta alta y Christopher Hoffman en cello y una cardinal aparición solista del piano de Matt Mitchell.

    La obra del compositor estadounidense Milton Babbitt Homily for snare drum de 1987, sirve como estímulo organizacional para el subyugante entramado sonoro que dibuja Array. En el devenir de la pieza sobresaldrán el cautivador contrapunto que enhebra al clarinete de Jeremy Viner con el trombón de Jacob Garchik, un colosal soliloquio en piano a cargo de Matt Mitchell y la impetuosa intervención de la batería de Ches Smith que, finalmente, desembocará en un clímax colectivo de indisimulable lirismo.

    El conciso alegato ofrendado por Hologram Best abreva en las fuentes de Third Construction in Metal, la obra para instrumentos de percusión inusuales compuesta por John Cage en 1941 y tiene como voz principal al saxo tenor de Anna Webber; en tanto que King Denmark III aparece dictaminado por la prominente labor del contrabajo con arco por parte de Chris Tordini.

    La encantadora Kore I -composición que da cierre al álbum y también a la serie de piezas inspiradas en Persephassa de Iannis Xenakis- se fundamenta en la elaboración del profundo ostinato sobre el que se deslizarán los entusiastas impulsos percusivos impartidos desde la batería de Ches Smith y una deslumbrante intervención solista en trombón a cargo de Jacob Garchik.

    Anna Webber, en el álbum Clockwise, ha elaborado un fascinante universo sonoro donde se congregan grandes dosis de originalidad, innovación, creatividad, inspiración y una enorme e inocultable dedicación al trabajo.

     

    Cuando llegue la inspiración, que me encuentre trabajando (Pablo Picasso)

     

    Sergio Piccirilli

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