Mike Stern
¿Por qué no tocás tanto la acústica?
Lo hago en el próximo disco.
¡Todo estará en el próximo disco!
Sí… (risas). Y les recuerdo (acercándose al grabador y señalando con el índice) que mi nuevo disco se llama “Who Let the Cats Out”, no lo olviden… (risas). Toco acústica en un tema que le dediqué a Michael Brecker; se llama “We´re With You”; trata de la necesidad de que la gente que querés, esté cerca tuyo cuando los momentos son difíciles.
¿El nuevo disco será instrumental o cantado?
Richard Bona canta en dos temas, pero es básicamente instrumental. Estará Kim Thompson también…
¿Qué hay de esa chica?
Es tremenda. Me encanta lo que toca y cómo lo toca. Cuando la veas, la vas a amar.
¿Es una especie de Cindy Blackman?
Bueno… para tener una idea… sí, o Terri LyneCarrington; pero lo que tiene es que puede tocar funk, baladas, rock… es increíble… y calza perfecta en mi música. También ha estado tocando con Wallace Roney y Kenny Barron, o sea… no es una improvisada ni mucho menos.
Voy a preguntarte algo insólito, inédito, que nunca te han preguntado y te va a sorprender, lo sé, estoy seguro: ¿qué tal la época con Miles Davis?
(Carcajadas) Wow… ¡estoy sorprendido! Bueno… en esa época la banda de Miles era tremenda. Estaban Mino Cinelu, Marcus Miller, Al Foster, Bill Evans… y sin piano. Al principio estuve unos tres años y luego otro más, pero ahí ya estaba Bob Berg en saxos. Miles era un músico genial, increíble, todo lo que se haya dicho es poco. Era tan especial… siempre tocó desde el corazón y eso es lo que él pretendía de nosotros. Los críticos a veces no lo han entendido. Y es que era muy difícil aceptar que Miles amara de la misma manera la música de Charlie Parker que la de Jimi Hendrix. Y lo que tienen en común (y en esto adhiero plenamente) es que ambos no sólo eran geniales sino que además dejaban la vida en cada nota. Miles no hablaba de estilos, hablaba de sentimiento y de corazón.
Muchos, cuando aparece tu nombre, dicen “ah… Stern… el de Jean Pierre…” ¿Por qué creés que se te identifica tanto con ese tema en particular?
Bueno… lo he tocado tanto…
Sí… y además en el primer resquicio que te deja un tema, lo metés como una cita…
Es cierto… amo ese tema y no me canso de tocarlo. Ya en aquel disco en vivo (We Want Miles, 1981) había una versión muy larga donde me dieron el espacio para que tocara lo que quisiera y parece que funcionó.
También participaste de una especie de tributo, ¿no?
Sí… hicimos un disco para Chesky Records. Nos propusieron juntarnos y tocar en vivo y grabamos… ¡con un solo micrófono! Fue hace unos tres años y se llamó “Four Generations Of Miles”, estaban también George Coleman en saxos, Jimmy Cobb en batería y Ron Carter en contrabajo. Luego hicimos alguna gira y fue una experiencia muy interesante. Lo grabamos prácticamente sin ensayos y… ¡con un solo micrófono! ¿Podés creerlo?
Te gustan los soundtracks, ¿por qué?
No me gustan todas, pero me atrapan…
¿Te gustan los soundtracks o la música en las películas?
Ohhh… buena pregunta… creo que me interesa más la conjunción. Presto mucha atención a la música en las películas. Luego, al trasladarlo a un disco, por ahí no funciona de la misma manera. Pero hay momentos que me atrapan y me inspiran para componer.
¿Qué otras cosas te inspiran?
Muchas cosas, tantas que siempre ando con un cuaderno encima para ir anotando y registrando lo que se me va ocurriendo, una especie de ayuda memoria. Y después lo desarrollo.
