• Dan Rosenboom: Absurd in the Anthropocene

     

    AnthropoceneMr. Lizard Said; Lemonade; Pushed To The Edge of Ideas by Dispassionate Bias-Algorithm Bots; Still; Heliopteryx; Nebulounge; Apes In Rapture; Forget What You Know; Green Moon; Obsidian Butterfly; Drowning On The High Ground

     

    Músicos:

    Dan Rosenboom: trompeta, corneta

    Jeff Babko: teclados, sintetizador

    Gavin Templeton: saxo alto, saxo barítono, piano

    David Binney: saxo alto

    Tim Lefebvre, Jerry Watts Jr., Jimmy Johnson: bajo eléctrico

    Zach Danziger, Gary Novak, Vinnie Colaiuta: batería

    Tim Conley, Alexander Noice, Jake Vossler: guitarras

    Troy Zeigler: electrónicos

    Músicos invitados (en “Apes in Rapture”):

    Brian Walsh: saxo tenor

    Javier González: trompeta

    Ryan Dragon: trombón

    Juliane Gralle: trombón bajo

     

    Sello y año: Gearbox Records / Orenda Records, 2020

    Calificación: Excelente

     

    El cuadro del mundo que se le presenta a la gente es absurdo y no tiene la más mínima relación con la realidad, ya que la verdad sobre cada asunto queda enterrada bajo montañas de mentiras (Noam Chomsky)

     

    En el año 2000 el científico neerlandés Paul Crutzen (ganador del premio Nobel de Química por sus estudios sobre formación y descomposición del ozono en la atmósfera) afirmó que la devastadora influencia del comportamiento humano sobre la Tierra durante el último siglo, ha dado lugar a una nueva era geológica: el Antropoceno.

    El uso de la palabra Antropoceno -cuya raíz etimológica deriva de los vocablos griegos anthropos, “ser humano”, y kainos, “nuevo”- cobrará fuerza como concepto geológico oficial en 2008 con la aceptación por parte de la comunidad científica de que el Holoceno (es decir, la última época del período Cuaternario) ha concluido para dar entrada a este otro período del tiempo geológico como consecuencia de los efectos de la actividad humana sobre el medio ambiente a escala global.

    Esta nueva era geológica -la primera en la historia planetaria que ha sido creada por el hombre- aparece signada por una creciente disminución de la biodiversidad, la dramática transformación de los ecosistemas, un cambio climático de origen antrópico, el calentamiento global, la contaminación de la atmósfera y los océanos, el uso indiscriminado de pesticidas y la destrucción sistemática de las reservas naturales, entre muchas otras consecuencias nocivas para la vida en la Tierra.

    Mientras esto sucede, las élites financieras y los líderes de las grandes potencias mundiales -al conjuro de la desenfrenada codicia del capitalismo- hacen oídos sordos a esta emergencia planetaria ocultando la realidad, engañando a la gente y -como señala Chomsky en la frase del epígrafe- enterrando la verdad “bajo montañas de mentiras”.

    El decisivo rol del capitalismo en este proceso predador de la especie humana (factor que hizo que algunos denominen a la nueva era geológica como “capitalceno”) sigue su catastrófica marcha adoptando, a través de sus máximos representantes, un comportamiento absurdo en el sentido más profundo del término. Vale decir, una conducta “que no se atiene a la lógica o la razón”, pero que también abarca a varios sinónimos de la palabra absurdo, tales como irracional, incoherente, descabellado, disparatado, incongruente, contradictorio, demencial e insensato.

    Sin embargo, el Antropoceno -con todas sus complicaciones y alarmantes circunstancias- no debe ser visto únicamente como una era de riesgo. También puede ser una oportunidad para repensar nuestro comportamiento como seres humanos, intercambiar ideas, compartir información, impulsar la creatividad e intentar -en definitiva- hacer de este mundo un lugar mejor para todos.

    Muchos de los aspectos mencionados durante este prólogo anidan en el núcleo conceptual de la ambiciosa propuesta elaborada por Dan Rosenboom para el álbum que lleva por título, precisamente, Absurd in the Anthropocene.

    En el multifacético trayecto desplegado por el trompetista, cornetista y compositor Dan Rosenboom -quien además de dirigir el sello discográfico Orenda Records es considerado uno de los principales estandartes de la nueva escena musical de la ciudad de Los Angeles– asoman un consolidado enlace con el legendario compositor e improvisador Vinny Golia, labores como sesionista acompañando a aclamados compositores de música para cine como John Williams, Hans Zimmer, Alan Silvestri, Danny Elfman, Alexandre Desplat y James Newton Howard, contribuciones a favor de algunos de los ensambles de música clásica más destacados de Los Angeles (Los Angeles Philharmonic, Los Angeles Opera, Los Angeles Chamber Orchestra, Southwest Chamber Music, Long Beach Opera) y labores como trompetista secundando a la afamada Dallas Brass y la estrella pop Josh Groban.

    En su rol como líder, Dan Rosenboom ha comandado la agrupación de jazz-rock de los Balcanes Plotz! (proyecto materializado en los discos Live 2008, The Kid en 2010 y Greatest Hits de 2012) y el Daniel Rosenboom Quintet, encabeza al grupo de improvisación Dr. Mint (con Gavin Templeton, Sam Minaie, Alexander Noice y Caleb Dolister) y conduce el formidable cuarteto de metal-jazz Burning Ghosts, banda que completan Jake Vossler en guitarra, Richard Giddens en contrabajo y Aaron McLendon en batería, con la que edita los álbumes Burning Ghosts de 2016, Reclamation en 2017, el EP Kakistocracy de 2018 y American Circus en 2019.

    Además, integra los colectivos Quoan (donde comparte créditos con Brian Walsh, Sam Minaie y Mark Ferber) y Trio Subliminal (con Jake Vossler y Tina Raymond), colabora con la Jon Armstrong Jazz Orchestra, la Gurrisonic Orchestra, Anthony Wilson, MAST /\\\ y James Newton y trabaja en dúo con el baterista Matt Mayhall.

    Dan Rosenboom, en el magnífico Absurd in the Anthropocene, ofrenda una mirada comprometida sobre los difíciles momentos que vive nuestro mundo en la actualidad; aunque, en lugar de obrar ante tales circunstancias con resignación, tristeza o amargura, elige hacerlo -como afirma el propio compositor- “de una manera reflexivamente crítica, pero frenéticamente alegre”.

    La forma de ver al mundo que tiene Rosenboom impregna su música de emociones e ideas. No obstante, elude deliberadamente las palabras y evita el ejercicio declamatorio para privilegiar las múltiples lecturas e interpretaciones que emanan de la música instrumental. En sus postulados estéticos confluyen desde la libre improvisación al rock y del jazz a la música clásica contemporánea, se manifiesta claramente un rango de influencias disímiles que abarcan a Miles Davis, Jimi Hendrix, Ornette Coleman, Soundgarden e Igor Stravinski, entre otros, y asoma una inocultable admiración -justificada, por cierto- hacia la figura de Frank Zappa.

    La apertura del álbum, con Mr. Lizard Said, bordea los contornos del jazz fusión desde una perspectiva gobernada por la improvisación colectiva. El curso de la composición estará dictaminado por los cardinales aportes de Jeff Babko en teclados y Gavin Templeton en saxo alto, la imaginativa labor de Zach Danziger en batería y una luminosa intervención solista de Dan Rosenboom en corneta.

    El fervoroso entusiasmo y frescura que impregnan a Lemonade, se aposentarán en la solidez que edifican el bajo de Tim Lefebvre y la batería de Zach Danziger, los atinados colores que proveen los vientos de Gavin Templeton y Dan Rosenboom y la protagónica aparición de Tim Conley en guitarra.

    La elaborada sincronía de conjunto que desprende Pushed To The Edge of Ideas by Dispassionate Bias-Algorithm Bots, encontrará sustento en las precisas contribuciones de Jerry Watts Jr en bajo eléctrico y Gary Novak en batería y los efervescentes solos ofrecidos por Dan Rosenboom en corneta y Gavin Templeton en saxo alto. En tanto que el reflexivo sosiego y la elusiva línea melódica de Still ubicarán en el centro de la escena a los teclados de Jeff Babko y la trompeta de Dan Rosenboom.

    La fortaleza sonora del burbujeante Heliopteyx amalgama con naturalidad los códigos de la libre improvisación con el espíritu del heavy-funk. En un contexto de interpretación grupal superlativo sobresalen aquí, muy especialmente, la estupenda labor del bajo de Tim Lefebvre, las centrales aportaciones en electrónicos de Troy Zeigler y los efusivos solos de Gavin Templeton en saxo alto y Dan Rosenboom en corneta.

    Tras las adictivas cadencias que dibuja Neboulounge -pieza enteramente improvisada en el estudio- llegará la imaginativa y vertiginosa Apes In Rapture. La composición adquiere un estado de éxtasis con dimensión orquestal que deja aflorar sin disimulo la influencia de Frank Zappa en el enfoque musical de Dan Rosenboom. Durante el desarrollo del tema resultarán cardinales los aportes de David Binney en saxo alto, la robusta base propulsada por los legendarios Jimmy Johnson en bajo y Vinnie Colaiuta en batería y los coloridos matices que proporcionan el saxo tenor de Brian Walsh, la trompeta de Javier González, el trombón de Ryan Dragon y el trombón bajo de Juliane Gralle.

    Luego se suceden la moderna sonoridad de Forget What You Know (otra de las piezas improvisadas en el estudio de grabación), la aproximación a las raíces del jazz eléctrico manifestada en Green Moon -subrayada por una ejemplar intervención de Jeff Babko en piano eléctrico- y la incontrastable potencia conceptual que destila Obsidian Butterfly. Aquí, con notables contribuciones solistas de Gavin Templeton en saxo barítono y Jimmy Johnson en bajo y un crucial enlace entre el vigoroso riff que construye la guitarra barítono de Jake Vossler y la efusiva exposición solista de Alexander Noice en guitarra eléctrica.

    El álbum cierra con el convincente alegato jazzístico enunciado por Drowning On The High Ground  y en donde se destacarán las sucesivas exposiciones solistas de Gary Novak en batería, Gavin Templeton en saxo alto, Jeff Babko en piano eléctrico y Dan Rosenboom en corneta.

    Dan Rosenboom, con Absurd in the Anthropocene, ha entregado uno de los mejores trabajos de su fecunda trayectoria musical y también vuelve a ratificar su indeleble compromiso artístico con las vivencias de nuestro convulsionado mundo.

    Sin aspirar a transformar la realidad por sí solo y sin decirnos cómo debemos pensar, pero alentando valores esenciales para el desarrollo colectivo invitando a la reflexión e inspirando a la creatividad.

     

    Mi papel no es en modo alguno el de transformar el mundo ni al hombre, sino el de servir desde mi lugar a los valores sin los que el mundo no merece ser vivido (Albert Camus)

     

    Sergio Piccirilli

     

    Notas Relacionadas o de Interés: