• Liberty Ellman: Last Desert

     

    The Sip; Last Desert I; Last Desert II; Rubber Flowers; Portals; Doppler; Liquid

     

    Músicos:

    Liberty Ellman: guitarra

    Steve Lehman: saxo alto

    Jonathan Finlayson: trompeta

    Jose Davila: tuba

    Stephan Crump: contrabajo

    Damion Reid: batería

     

    Sello y año: Pi Recordings, 2020

    Calificación: Excelente

     

    Los mitos que se creen tienden a convertirse en realidad (George Orwell)

     

    Durante el prolongado enfrentamiento entre griegos y persas conocido históricamente como Guerras Médicas, se produjo la mítica batalla de Maratón. En aquella contienda que tuvo lugar en la localidad del mismo nombre ubicada a poco más de cuarenta kilómetros de Atenas, el ejército helénico comandado por Milcíades logra derrotar a los invasores del Imperio aqueménida de Persia y consigue ponerle fin a la Primera Guerra Médica.

    Se dice que los griegos, en el supuesto caso de ser derrotados, habían resuelto destruir la Acrópolis e inmolarse para evitar que los persas saquearan la ciudad y humillaran a su pueblo. Por eso llegaron al acuerdo de que, si no recibían noticias de la victoria en menos de veinticuatro horas, las mujeres atenienses deberían encargarse de que los persas no encontraran a nadie vivo al llegar a la ciudad.

    La leyenda cuenta que el soldado Filípides corrió desde Maratón a Atenas para avisar de la victoria militar obtenida y que al llegar -tras recorrer una distancia de más de cuarenta kilómetros- dio la noticia y cayó muerto de agotamiento.

    No es posible precisar cuánto hay de mito o realidad en aquel relato, pero sí podemos afirmar que de allí surge la denominación de Maratón otorgada a la carrera pedestre de resistencia, con un recorrido de cuarenta y dos kilómetros y ciento noventa y cinco metros, que forma parte del programa de atletismo en los Juegos Olímpicos.

    Los maratones, desde su incorporación en la Olimpiada de Atenas 1886, fueron popularizándose y dieron lugar a competencias de prestigio mundial, tales como los maratones de Berlín, Boston, Londres, Tokio y Chicago o la Carrera de San Silvestre.

    Sin embargo, uno de los maratones más importantes de la actualidad es la agotadora serie de cuatro carreras conocida con el nombre de Los 4 Desiertos. En los siete días que dura ese certamen, los participantes recorren una distancia de doscientos cincuenta kilómetros por los desiertos más grandes del planeta y afrontan temperaturas que van desde los cincuenta grados centígrados hasta los treinta grados bajo cero. La primera etapa (denominada Gobi March) cruza el desierto que hace de frontera natural entre China y Mongolia, la segunda (Atacama Crossing) atraviesa el desierto de Atacama en la región chilena de Antofagasta, la siguiente (Sahara Race) cruza el desierto del Sahara en Egipto hasta llegar a las Pirámides de Gizeh y la parte final -llamada The Last Desert– se lleva a cabo en la inhóspita geografía de la Antártida.

    Esta última etapa de la extenuante competencia de Los Cuatro Desiertos da origen al título del nuevo álbum del guitarrista Liberty Ellman que lleva por nombre Last Desert y sirve, además, como fuente de inspiración para elaborar un alegato estético que aspira a extrapolar en términos musicales la austera belleza de la geografía antártica y las arduas características de ese evento deportivo.

    El notable guitarrista y compositor estadounidense Liberty Ellman acredita un consolidado enlace musical con Henry Threadgill que aparece documentado en los álbumes del Henry Threadgill Zooid (Up Poped the Two Lips de 2001, The Brings Us To, Vol. I en 2009, The Brings Us To, Vol. II de 2010, Tomorrow Sunny / The Revelry en 2012, In for a Penny, In for a Pound de 2015) y Henry Threadgill 14 Or 14 Kestra: Agg (Dirt… And More Dirt de 2018), es miembro de Myra Melford Snowy Egret (agrupación con la que graba los discos Snowy Egret en 2015 y The Other Side Of Air de 2018) y forma parte del Stephen Crump’s Rosetta Trio (Reclamation de 2010, Thwirl en 2015 y Outliers de 2019).

    En su prolífica trayectoria también ha trabajado con el pianista Vijay Iyer (labor materializada en los álbumes Memorophilia, Architextures, In What Language?, Still Life with Commentator y Holding It Down: The Veterans Dreams Project), el saxofonista Jason Robinson (The Two Faces of Janus y Tiresian Symmetry), el guitarrista Joel Harrison (en The Music of Paul Motian) y acompaña a los saxofonistas Steve Lehman y Rudresh Mahanthappa en el proyecto Dual Identity.

    Además, colaboró en variados contextos musicales junto a Joe Lovano, Wadada Leo Smith, Butch Morris, Nels Cline, Somi, Matana Roberts, JD Allen, Michele Rosewoman, Adam Rudoph, Groove Collective, Okkyung Lee, Midnight Voices, Steven Bernstein, Ben Goldberg, Jason Moran, The Coup y Josh Roseman, entre otros.

    La discografía solista de Liberty Ellman inicia en 1997 con Orthodoxy, trabajo donde fue acompañado por Hillel Familant y K. Ellington Mingus en contrabajos, Brad Hargreaves y E.W. Wainwright en baterías, Rahsaan Fredericks en bajo, Babou Sagna en djembe, Vijay Iyer en piano, Eric Crystal en saxo y DJ Pause en turntables.

    En 2003 editará Tactiles (allí secundado por Mark Shim en saxo tenor, Greg Osby en saxo alto, Stephan Crump en contrabajo y Eric Harland en batería), luego se sucederán los álbumes Ophiuchus Butterflay de 2005 (con Steve Lehman en saxo alto, Mark Shim en saxo tenor, Jose Davila en tuba, Stephen Crump en contrabajo y Gerald Cleaver en batería) y el consagratorio Radiate de 2015, este último con la misma formación que participa en su nueva propuesta discográfica, es decir: Liberty Ellman en guitarra, Steve Lehman (Steve Lehman Trio & Octet, Sélébéyone) en saxo alto, Jonathan Finlayson (Steve Coleman and Five Elements, Jonathan Finlayson & Sicilian Defense) en trompeta, Jose Davila (Henry Threadgill Zooid, Steve Lehman Octet) en tuba, Stephan Crump (Rhombal, Rosetta Trio) en contrabajo y Damion Reid (Steve Lehman Trio, Robert Glasper Band) en batería.

    La estrategia composicional dispuesta por Liberty Ellman en Last Desert conjuga su cautivante complejidad estructural, equilibrado uso de la paleta de sonidos y emotiva fortaleza rítmica con pasajes de un acrisolado lirismo.

    El álbum abre con la reflexiva intimidad y elegancia melódica que emerge desde The Sip. Los sugestivos matices y texturas que rodean al núcleo de la composición, se nutren en los aplomados aportes que proveen el contrabajo de Stephan Crump, la batería de Damion Reid y la tuba de Jose Davila. El curso evolutivo del tema encontrará su rúbrica definitiva en las protagónicas apariciones solistas de Steve Lehman en saxo alto, Jonathan Finlayson en trompeta y Liberty Ellman en guitarra.

    El episódico temperamento que destila la pieza que da título al álbum está documentada a través de dos capítulos claramente diferenciados, pero concomitantes y complementarios. El primero de ellos, Last Desert I, resultará dictaminado por la sincronía rítmica que construyen el contrabajo de Stephan Crump y la batería de Damion Reid, las cristalinas intervenciones de la guitarra de Liberty Ellman y la trompeta de Jonathan Finlayson y una perspicaz reformulación colectiva del motivo principal.

    En tanto que Last Desert II despliega un vibrante trayecto musical donde se van eslabonando climas sugerentes, rigurosos cambios dinámicos, un conmovedor interludio en tuba a cargo de Jose Davila y la espléndida exposición instrumental protagonizada por Steve Lehman en saxo alto.

    El intrincado vigor y la solidez estructural contenidos en Rubber Flowers -tema donde las influencias provenientes de Henry Threadgill resultan inocultables- serán subrayados por intercambios instrumentales de notable factura, la aquilatada aportación en trompeta realizada por Jonathan Finlayson y un efervescente clímax que ubicará en el centro de la escena a la batería de Damion Reid.

    En los coloridos trazos que dibuja Portals se respiran aires de balada desde los que emergerán, sucesivamente, la elegancia de su enunciado melódico, un estupendo puente musical para contrabajo solo por cuenta de Stephan Crump, el diáfano alegato de la guitarra de Libery Ellman y una resolución con epicentro en el expresivo diálogo que mantienen el saxo alto de Steve Lehman y la trompeta de Jonathan Finlayson.

    Las precisas simetrías trazadas en Doppler convergen en una línea melódica atonal -que recuerda vagamente al clásico de Thelonious Monk y Kenny Clarke Epistrophy– sobre la que se deslizan los sucintos e ilustrativos solos de Jonathan Finlayson en trompeta, Liberty Ellman en guitarra y Steve Lehman en saxo alto.

    El álbum finaliza en la laberíntica complejidad instrumental que emana desde Liquid, pieza donde resaltarán, especialmente, los aportes solistas efectuados por la guitarra de Liberty Ellman y la tuba de Jose Davila.

    Liberty Ellman, en el estupendo Last Desert, ratifica sus incuestionables dotes como compositor, instrumentista y líder de banda; pero también parece decirnos que, en la valentía, convicción y tenacidad de los atletas que participan en el maratón que da título al álbum, residen algunas de las cualidades necesarias para construir un futuro mejor y mucho más creativo.

     

    Sólo aquellos que se arriesgan a ir demasiado lejos pueden descubrir lo lejos que pueden llegar  (T. S. Eliot)

     

    Sergio Piccirilli

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