• Pedro Aznar: Quebrado vivo

    CD 1: Quebrado, Alcira y la torre, Él, Nocturno suburbano, Décimas, Zamba del carnaval, Deja la vida volar, ¿No es una pena?, Angie, Jealous Guy, El Rey lloró, Confesiones de invierno, A primera vista, Sólo Dios sabe
    CD 2: Si me das tu amor, Tu amor, Fugu, Claroscuro, Luna de luto, La abeja y la araña, Los perros del amanecer, Faro de los ahogados, María Landó, Tomorrow Never Knows, La carne, Sueño del retorno, A cada hombre a cada mujer, Fragilidad


    Músicos:
    Pedro Aznar: voz, bajo, guitarras
    Andrés Beeuwsaert: teclados, voz
    Federico Dannemann: guitarras, cuatro, voz
    Facundo Guevara: percusión
    Julián Semprini: batería
    Invitado:
    Franco Luciani: armónica

    Tabriz, 2009

    Calificación: Dame dos

    El último trabajo discográfico en estudio del bajista, compositor y cantante Pedro Aznar se tituló Quebrado, un álbum doble con dos facetas bien distintas. El primero de los discos, dedicado a 12 composiciones propias; el segundo, a otra docena pero de covers de artistas como John Lennon, Sting, Charly García, Litto Nebbia, Nick Drake y Spinetta, entre otros.
    La palabra "quebrado" tiene varias acepciones; puede aplicarse a un terreno o camino desigual, a un paso estrecho o uno entre montañas, a la hendidura de (otra) montaña, a un arroyo o riachuelo que corre por una quiebra, también están los números quebrados, ésos que en lugar de enteros vienen fraccionados, a la gente en bancarrota se le dice que "ha quebrado", en Cuba se denomina así a una hoja de tabaco de calidad superior, pero agujereada (¡?) y cuando la Policía Federal (con buenas armas, obviamente), logra que un reo confiese que ha delinquido solemos decir "se quebró". También una persona puede estar "quebrada" cuando se halla minimizada, debilitada, anímicamente destruida, una piltrafa, bah…

    Una de las canciones que Aznar aportó para sí mismo fue, justamente, Quebrado (nuestra irrenunciable sagacidad nos lleva a la conclusión de que ésta es la razón por la cual el álbum se tituló de esa manera): "Detrás de esta máscara hay un chico asustado, quebrado".
    Si esto refiere a su vida real o simplemente se trata de una ficción, o de una radiografía de un tercero (o una tercera), no lo sabemos, ni es algo que sea de nuestra incumbencia. Lo cierto es que Quebrado (el álbum) fue presentado en concierto, como ocurre habitualmente, y hete aquí que Quebrado vivo refleja una de las actuaciones que realizara Aznar, específicamente el 15 de agosto de 2008, en el Teatro Coliseo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

    Es muy probable que usted sepa quién es Pedro Aznar. Pero también existe la chance de que no tenga la menor (o la mayor) idea. A ver si con esto lo ayudo… integró siendo un adolescente, los tríos Madre Atómica y Alas; luego, pieza inamovible del magno Seru Giran (junto con Charly García, David Lebón y Oscar Moro), banda a la que renunció para irse de gira nada menos que con el Pat Metheny Group (cuenta la leyenda que se ganó el puesto con un solo de berimbau por teléfono), banda con la que grabara el fundacional First Circle y, en una segunda etapa, Letter From Home y The Road to You. Fue el corazón (o al menos el cable a tierra) de la reunión de Seru Giran a comienzos de los '90 (y quiens fuimos a los conciertos sabemos el por qué), con Charly García conformó el dúo Tango, fue convocado por una enorme pléyade de colegas para lo que mejor sabe hacer, que es… cantar, tocar, producir, etc., a los 23 años edita su primer álbum solista en el cual se hace cargo, prácticamente, de todos los instrumentos, compuso música para películas, ballet y obras de teatro… y si de verdad usted cree que hay manera de mencionar los aportes de Aznar a la música sin fallecer en el intento, pues dígame cómo, gracias.

    Ahora que ha refrescado la memoria o tiene una mínima idea de quién es el responsable de Quebrado vivo, podemos adentrarnos en este álbum doble editado por el sello Tabriz, propiedad de… sí señor, adivinó.
    El inicio es, justamente, con Quebrado; una elección que parece ideal y no sólo porque se trate del álbum a presentar. Un comienzo cadencioso, con algunas cosas claras que predisponen bien: Aznar está cantando realmente bien, el grupo suena compacto y el bajista está. Desde Canta Brasil, se sucede Alcira y la torre, una notable composición de Lenine que Aznar supo adaptar convenientemente musical y letrísticamente. Porque ha cambiado la Torre Makalof por la Plaza San Martín y, en beneficio de la anti-cacofonía, ha reemplazado algunos términos. O sea… la traducción es impecable sin ceñirse al palabra por palabra, en nombre de lo cual se han hecho desastres impresentables. Pero, además, la versión es impactante y adictiva. Con Aznar no sólo cantando en forma magnífica sino entregando un solo (sí, de bajo) de gran factura. El trabajo percusivo a cargo de Guevara y Semprini, más los detalles aportados por Beeuwsaert y Dannemann lo colocan, ya, como uno de los puntos altísimos del álbum.
    Las buenas siguen con Él, una base potente y un Aznar que sigue cantando enérgicamente (lo de la afinación ya es una obviedad). El tema, incluido originalmente en Caja de música (álbum donde el cantante adaptara textos de Jorge Luis Borges) adosa, a la contundencia de origen, una interpretación más descarnada y un muy buen aporte de Semprini en batería.

    La calma se hace presente con la bellísima Nocturno suburbano, desde Quebrado. Una letra costumbrista donde el líder se permite ciertos consejos… atendibles: "Nunca guardes flores en un libro de memorias, Nunca des la espalda a un mandarín, Nunca escuches misa en una iglesia sin historia, Nunca andes descalza en un jardín", para luego preguntarse(nos): "Fin, ¿será este el fin, vivir así, como dormir?"
    También de Quebrado es Décimas, cuya autoría es compartida con Elizabeth Morris. Un comienzo instrumentalmente ascético y otra letra que remite a épocas pasadas, donde se decían cosas: "Que al fin la mala fortuna se vaya a dormir un rato, se quite traje y zapatos, se olvide de mi existencia, que yo frente a su sentencia, declaro mi desacato". Aznar interpreta de manera inmejorable y toda contención se desata en el minuto final, que oxigena y libera. Zamba del carnaval trae el espíritu del Cuchi Leguizamón y el cantante se transforma en un gran anfitrión, mostrando una vez más su ductilidad para moverse en territorios diferentes y, con todo, sonar creíble; no hay golpes de efecto, en cambio, sí un emotivo aporte de Franco Luciani en armónica. Deja la vida volar (de Parte de volar), del chileno Víctor Jara, es respetuosa, con un buen aporte de Dannemann en guitarra eléctrica.

    A partir de aquí viene una seguidilla de covers de los aparecidos en el CD 2 de Quebrado. ¿No es una pena? es una versión en castellano de Isn't it a Pity?, de George Harrison, a la que le sigue Angie, de Jagger y Richards, Jealous Guy, de Lennon (ambas en inglés), en versiones correctas y poco más. El Rey lloró, de Litto Nebbia, es interpretada con guitarra acústica y armónica y con pasión. Confesiones de invierno respeta fielmente al original. Aznar canta mejor.
    A primera vista, de Chico César y originalmente incluida en Cuerpo y alma, cuenta aquí también con su versión en español. Guitarra, teclados, voz y el coro del público. Poco más. El primer CD se cierra con Sólo Dios sabe, el clásico de The Beach Boys (God Only Knows), en versión mejorada a la aparecida en Tango 4 y con ciertos coros que remiten, también, a Yellow Submarine. Bah… al menos a mí…

    El CD 2 da comienzo con Si me das tu amor, de Seru '92, el álbum que reuniera al hoy mítico Seru Giran. Muy buena versión de un bello tema, al que le sigue Tu amor, de Tango 4, otro tema de esos exorcizantes y que aquí Aznar canta e interpreta con entusiasmo. A continuación, se suceden 5 temas de Quebrado: Fugu muestra, tras una base machacante, una mayor participación de Dannemann en guitarra; y es notable cómo todo se sostiene en el pulso regular que proponen Aznar y Semprini. La sentida Claroscuro, con el líder en un registro vocal más grave de lo habitual hasta el estallido "puedo ser yo mismo frente a este abismo". La simpleza y el intenso intimismo de la composición contrastan con la aceleración que, desde el vamos, propone Lina de luto; una notable composición del bajista repleta de detalles sonoros aportados por Beeuwsaert y Dannemann. Y se canta con vigor "Pobre Lina, espera que este mundo sea mejor; si por ella fuera, apagaría ya el motor". Y el líder que va devolviendo ese ejercicio que una vez fue costumbre y que hemos ido perdiendo: la de escuchar lo que se dice y, además, la concordancia con lo que sale desde los instrumentos; aquí, un gran Beeuwsaert es el que se apiada de Lina.
    Otra composición de ésas que invitan al replay una y otra vez: La abeja y la araña, que recuerda a las grandes composiciones de Seru Giran. Y maldiciones a la orden del tema; porque la abeja maldice "este tormento que no me quiere soltar", "hasta el viento que te sopló hasta acá", "mi desprecio, porque me hace tu igual" y, finalmente "la apatía con la que me mira el sol" (¡!). Sobresale aquí la guitarra de Dannemann, aunque no sabemos si hace causa común con la abeja, o es responsable de su tormento. Más previsible resulta Los perros del amanecer, aunque Aznar canta con una autoridad que te la creés.

    Salimos de este segmento con Faro de los ahogados (Lanterna dos afogados), del brasilero Herbert Vianna (Os Paralamas do Successo), en castellano, con un sobrio y ubicuo solo de bajo, una banda que sigue siendo un relojito de los buenos y un delicioso final. El estallido llega con la imbatible María Landó, de la gran Chabuca Granda (y también de César Calvo, pero Chabuca es Chabuca). Celebrada y festejada versión con un público participativo, con un gran trabajo percusivo, un Beeuwsaert comodísimo en estas lides y un Aznar todo terreno. Gran ovación gran.
    Tomorrow Never Knows (de Lennon & McCartney) se ofrece con una verdadera relectura con la percusión, a cargo de Guevara y Semprini, marcando el pulso, Beeuwsaert yendo por diagonales que no distraen y The Beatles sonando realmente folclóricos como, tal vez, nunca antes. Desde Canta Brasil, llega La Carne, de Seu Jorge. Aznar canta violentamente en esta mezcla de samba, reggae, rap y un par de cosas más. Y está bien que el líder se desboque al cantar "La carne más barata del mercado es la carne negra, que va gratuitamente a la cárcel y adentro de las bolsas de plástico; y va directo al sub-empleo y acaba en hospitales psiquiátricos". Y esto es sólo el principio. Y qué bien que está Aznar de la gola…

    Sueño del retorno es Dream of the Return, tema que corresponde a Letter From Home, álbum del Pat Metheny Group de 1989, cuya letra pertenece a Aznar y la música a Metheny. Beeuwsaert toma el lugar de Mays y Dannemann hace bien en no tratar de imitar al bueno de Pat. Los decibeles siguen bajando con A cada hombre cada mujer, originalmente aparecida en Seru '92, con la gente afinada y el líder entonando sin esfuerzo (parece mentira) el "Uno y uno y uno en uno y uno a uno y todo en uno en mí..."
    El final es con Fragilidad (Fragile), de Sting, en versión bilingüe y también de Quebrado. Si se me permite, el argentino es mejor bajista que el inglés. Y por supuesto que, en castellano (y por qué no en inglés), al menos aquí le pasa el trapo.

    Quebrado vivo no sólo es la última entrega discográfica de Pedro Aznar. Es también un generoso repaso de su carrera, bien balanceado y con un grupo afiatado y comprometido pero de verdad con el proyecto. No es temerario ni mucho menos afirmar que el bajista y cantante está pasando por un momento artístico que, tal vez, sea el mejor de su carrera solista. Esto teniendo en cuenta, incluso, que el álbum tiene algunos momentos donde el interés decae un tanto. Pero es que, como contrapartida, hay picos altísimos de emoción y entrega artística que hacen que afirmemos que Quebrado vivo es una de las ediciones locales más interesantes de los últimos tiempos.
    Y también queda certificada una extrardinaria noticia: tenemos Aznar para rato
    Porque está decididamente entero.
    Y para nada Quebrado.

    Marcelo Morales

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