Por Los Codos

Sergio Verdinelli

Volviendo a cuestiones artísticas: ¿qué otras artes sentís que te influencian?

Leer me gusta bastante y trato de hacerlo a menudo. La lectura me despierta curiosidad e inquietud. Sinceramente me gustan muchas cosas, el teatro, el cine, pero con la literatura tengo un contacto más cercano.

¿No te pasó que después de leer algo decís "cómo puede ser que a este tipo se le haya ocurrido esto"?

Sí… miles de veces…

¿Y no pensás que hay gente a la que se le cruza lo mismo cuando te escucha?

(Sonríe) Más que pensarlo, hay gente que me lo ha dicho. Pero igual yo estoy en mi capullo y por más que me lo digan… a veces no puedo parar con mis obsesiones. Creo que a todos le pasa más o menos lo mismo. Cuando me dicen algo así yo tengo que ser inteligente y tratar de tomar esa energía positiva que me están brindando. Ojo que a veces pasa también que siento que no toqué como hubiese querido y que se acerca gente que te dice que fue lo más… es todo tan relativo a veces…

Y te fuiste de la banda de Fito por culpa de un Primo…

(Sonríe) Sí…

Los familiares son de terror…

Y… necesitaba hacerlo…

Colo Arredondo¿Por qué?

Porque tenía la oportunidad muy concreta de hacer el disco. Surge por Federico Coletta, que es un amigo, que hizo el arte, el diseño, las fotos, la producción ejecutiva y también un incentivo moral y ético muy presente. La primera fecha de Primo la hice porque él abrió un lugar y me dijo "vení y hacé lo que quieras". Y la propuesta del disco fue de él, casi una obsesión tenía.

Estoy contento con haberlo hecho, fue algo muy importante; aunque la verdad es que ya estoy pensando en lo que sigue. Básicamente somos Mariano (Otero) el Colo (Arredondo) y yo y después se agregó Rodrigo (Domínguez). En realidad antes del Colo estaba Miguel Tarzia, pero se fue a Holanda y ahí entro el Colo.

Entonces ahora… ¿dejaste al Primo de lado para ir a tocar con Spinetta?

No… no… ahora está como bastante equilibrada la cosa.

¿Te llamó Spinetta o le llegaste por otro lado?

No, me llamó él… yo justo me había mudado y todavía no tenía teléfono. Y un día, levantando los mensajes de mi otra casa, me encontré con la voz de Luis… y me puse muy contento.

SpinettaY ahí no dudaste ni consultaste en la agenda.

Ni a palos, era algo que definitivamente quería hacer.

En realidad la estrategia fue tocar con los Kuryaki para llegar a tocar con él…

Mirá (risas)… mejor no ahondar en el tema porque da para largas sesiones de terapia… A mí me gusta mucho lo que hace y laburando es muy agradable y lo disfruto un montón.

Ahora sale un disco, ¿no?

Sí, se llama "Pan". Ni bien entré lo grabamos y lo hicimos prácticamente en vivo, tocando juntos en el estudio y mirándonos las caras. Están además Cardone en teclados y Nerina Nicotra en bajo.

BarajYa que estamos hablando de músicos, ¿cómo se convive con una "música"? (Verdinelli convive con la cantante y percusionista Mariana Baraj).

(Carcajadas) Vos me querés… ¡qué lanzallamas! Para mí es muy estimulante. Incluso hemos laburado juntos y están las complicaciones de cualquier pareja…

Lo que seguramente no hay son reproches por llevar el trabajo a casa…

(Risas) Y… vamos compensando. Además somos material de consulta permanente. No sé qué opinará ella de lo mío, pero a mí lo que hace Mariana me encanta. El disco nuevo está buenísimo. Hay artistas a los que les creés todo.

El efecto Norris…

Claro… sí… y con ella me pasa. Reconocer esa identidad en un artista me provoca admiración.

Desde tu lugar como músico, ¿de qué manera creés que podés contribuir social o filosóficamente?

Sí… ya sé… estoy hecho un hincha pelotas…

No… lo que pasa es que son preguntas difíciles… y la verdad que yo no siento que ayude de una manera concreta a algo en particular. Yo creo que si soy honesto y responsable con lo que hago… ése sería mi aporte. Y después que la gente… 

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