Pat Metheny Group: The Way Up

Opening, Part One, Part Two, Part Three.

Músicos:
Pat Metheny: guitarra acústica, eléctrica, sintetizada, slide.
Lyle Mays: piano y teclados.
Steve Rodby: bajo eléctrico y acústico.
Cuong Vu: trompeta, voz.
Gregoire Maret: armónica.
Antonio Sánchez: batería.
Invitados:
Richard Bona: voz y percusión.
David Samuels: percusión.

Warner, 2005

Calificación: Dame dos.

Ya lo sé, este disco ya tiene en la calle un tiempito. Pero no me miren a mí, pensé que alguien más le iba a hacer la crítica a este disco; entre los que aquí escriben soy el menos indicado para hacerla. Si bien Pat Metheny me parece un guitarrista y músico increíble, varios de sus discos nunca me llegaron a conmover, ni mover, ni nada. Además, los discos anteriores de su Group me duermen, cosa que también me pasó con un show de Lyle Mays hace ya unos cuantos años, mientras esperaba que arrancara Robben Ford and The Blue Line, en un double ticket extraño por demás.

El tiempo fue pasando y finalmente escuché The Way Up y me surgió la duda sobre cuál habría sido la crítica de elintruso.com
¿¿Nadie la había hecho?? ¡¡¡Nadie la había hecho!!!
¡¡¡Bueno tíos joderse, que la escribo yo!!!

Suerte para mí, es un gran disco.

Empecemos por decir que se trata de una obra conceptual escrita magníficamente por Metheny & Mays, o M&M, lo que caería a la perfección pues el disco es un caramelito.
Escrito en cuatro partes, una intro de cinco minutos y tres movimientos de veintiséis, veinte y quince minutos. El último contiene una coda. Tiene un gran desarrollo armónico, melódico y sonoro a lo largo de toda la obra, sin perder nunca la continuidad, la coherencia, con un rango de matices que van desde un pianísimo al forte, desde lo acústico a lo eléctrico y de lo climático al swing más furioso; todo esto con mucha sutileza y musicalidad, con armonías muy agradables, con variedad de tempos, ritmos, timbres y colores. Hasta los solos tienen excelentes desarrollos no sólo individules, sino desde el soporte colectivo.
Además, lo que para mí tiene este disco (y que a mi oido les falta a otros de Pat), es la intensidad y el corazón con que está tocada cada nota. Es tremendamente intenso desde lo sutil y musical. Más allá de todo, suena claramente al Pat Metheny Group sin ninguna duda; tiene todos los elementos que los hicieron famosos, hasta las voces.

Tanto Metheny, como Mays, Vu y Maret tienen sus solos a lo largo del disco. Los dos primeros la rompen; Metheny acústico, eléctrico, sintetizado, con una mano, o los pies es impactante. Cuando toca su guitarra de jazz tiene un “clean tone” espectacular y una precisión y claridad envidiables; en el segundo track tiene unos unísonos con Mays y Vu muy buenos. Mays tiene en el mismo track un tremendo solo de piano. Vu y Maret no desentonan y aportan una gran variedad de timbres y colores. Que Rodby toca bien no es ninguna novedad, pero Antonio Sánchez realmente se destaca: preciso y brillante aprovechando cada espacio.

La intro cumple su función: anticipa lo que vendrá. La primera parte es la más extensa y plantea el motivo musical de la obra y es el movimiento más intenso; aquí swinguean y bopean. El segundo movimiento es más calmo y climático, pero igualmente intenso; tiene misterio y profundidad. El tercero y último cierra combinando elementos de todo el disco.

Dada la duración de las partes, se nota que están subdivididas y las unen pequeños interludios generalmente acústicos… o breves silencios.

Esperar por un disco así vale la pena. Qué bueno que es cuando se toman su tiempo para escribir.

Federico Larroca

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