Gilad Atzmon: Artie Fishel and the Promised Band

Watermelon Man, Themes From the West Side Story, A Theme From Dvorak’s New World Symphony, Garage Band, Bye Bye Blackbird, Radical Goose, J FM, The Way You Look Tonight, You and the Night and the Music, Night In Tunisia, Jungle Jazz, Ladies and Gentleman, My Favourite Things

Músicos:
Gilad Atzmon (Artie Fishel): saxo, clarinete, voz
Asaf Sirkis (Peter Foreskin): batería
Yaron Stavi (Jaco Pastrami): bajo
Eyal Maoz (Shimhon Gib Shoin): guitarra
John Turville (McGoy Tyner): teclados
Guillermo Rozenthuler (Gesher Rozen): voz
Koby Israelite (Salim Dion): acordeón, voz
Ovidiu Fratila (Ovad Fretless): violín

Enja, 2006

Calificación: Dame dos

Cierta vez, el escritor español Pedro Muñoz Seca recibió una carta remitida por el Ministerio de Cultura que decía:
Estimado Pedro: Sin dudas usted es un escritor de gran popularidad por lo que resulta lamentable que a menudo los temas y el lenguaje empleado en sus obras sea tan vulgar y malsonante.
Muñoz Seca respondió la carta con una breve esquela.
Estimado Sr. Ministro: En este mismo instante tengo su carta delante, en breves momentos la tendré detrás.
Esta anécdota bien podría adaptarse a Gilad Atzmon. Sin dudas, motivos no faltarán. Tampoco ministros y mucho menos cartas a las que podemos adjudicarle un papel… higiénico.
Atzmon lleva más de una década escribiendo sobre Israel, el sionismo y la identidad judía. Según su opinión, el sionismo es uno de los movimientos políticos más peligrosos y cuya operatoria amenaza la paz mundial. La obra de Atzmon (que goza de amplia difusión) pretende deconstruir textos, ideas y prácticas judías. El resultado despierta adhesiones y rechazos por igual.

Atzmon estudió jazz en la Rubin Academy of Music de Jerusalem. Siendo judío, invirtió 20 años de su vida intentando resolver por él mismo el sufrimiento de los palestinos. Desilusionado por los resultados, se mudó a Inglaterra (en donde vive actualmente) para estudiar filosofía. Allí conoció al baterista Asaf Sirkis. Ese encuentro le permitió recobrar su interés por la música y juntos se embarcaron en diferentes proyectos tendientes a fusionar música de medio oriente, norte de África y del este europeo. Esa orientación dio origen a la Orient House Ensamble, experimento que creció a la luz de su ideario político. Su música combina el bebop con sus propias raíces en un contexto expresivo que va de la sofisticación a la ironía. En los últimos años alternó su carrera musical con su tarea como escritor. Editó el excelente álbum Musik en el 2005 y lanzó dos libros: Guide to the Perplex (editado en la Argentina) en el 2003 y My One and Only Love en el 2005. Aunque hemos abrevado en su obra literaria tanto como accedido a sus publicaciones políticas, trataremos de concentrarnos en su música
Bueh… Por lo menos trataremos de concentrarnos (lo que no es poca cosa).

Su nuevo disco Artie Fishel and the Promised Band es el trabajo más polémico de su ya controversial carrera. Artie Fishel es un personaje creado por Atzmon para reclamar a escala mundial que el jazz es patrimonio cultural de los judíos. Teoría sustentada en que el jazz nació en un ghetto judío en Polonia durante la guerra mundial. Sin ánimo de establecer comparaciones, al ahondar en la obra de Atzmon podemos hallar, como en su momento ocurriera con Frank Zappa, a un músico brillante pero polémico, crudo, hilarante, divertido, irónico y ofensivo a la vez.
El humor es una actividad humana que permite percibir la vida de una manera más distendida. Es sinónimo de libertad porque sólo lo practican hombres libres que piensan y miran la realidad de otra manera. El humor es tener la libertad más absoluta para romper esquemas y producir cambios de ánimo. El humor negro surge como recurso literario en el siglo XX y su fundamento es la búsqueda de la risa a través de motivaciones concretas que en otras circunstancias causarían lástima y dolor en el ser humano y consiste en decir una verdad que, expresada de manera tajante, causaría rechazo.
Al reírnos de nuestras miserias humanas, podemos aceptarlas y digerirlas. Sobre los vértices de este concepto se apoya Artie Fishel and the Promised Band.

El disco inicia con un desopilante cover del clásico de Herbie Hancock: Watermelon Man. Atzmon transforma el original en una (¿irrespetuosa?) versión A go go en donde el estribillo se convierte en What a Mellow Goy. Como constante estilística, los temas cuentan con separadores. El primero de ellos será Mr. President, en el que un falso Bush (el auténtico también lo es) muestra su fastidio cuando lo interrumpen mientras entona una típica cancion texana. A continuación llega America de Leonard Bernstein, aquí denominado Themes From the West Side Story en versión country. La irónica voracidad de Atzmon se extiende a la música clásica al abordar la obra de Antonin Dvorak en A Theme From Dvorak’s New World Symphony que incluye un exquisito solo de clarinete a cargo de Fishel/Atzmon. En Garage Band, una melodía conducida por un persistente acordeón nos ubica en algún lugar entre Tel Aviv y Berlín. Radio 7 es un breve pasaje en el que un supuesto periodista de la BBC llamado Harry Palmer entrevista a Artie Fishel (¿Arti-Ficial?). El clásico de Henderson, Bye Bye Blackbird sufre horribles mutilaciones. El Bye Bye se convierte en hoy hoy (expresión popular de lamento utilizada por los judíos) Aplausos truchos, un presentador ídem, chistes judíos rubricados por carcajadas fuera de control, mientras el enfoque melódico recrea el espíritu gitano de la música klezmer para finalmente derivar en un ritmo de can-can.
Artie in the Sky nos trae a Artie Fishel entonando la melodía del tema de The Beatles Lucy in the Sky With Diamonds  rubricado por un “soy tan judío”. En Radical Goose nos encontramos con el pasaje más experimental del disco. En él conviven electrónicos y efectos aleatorios.

J FM es uno de los highlights de este disco. Allí, un supuesto locutor de una radio de smooth jazz llamado DJ Big Bobby Johnson nos presenta a Jilad Axman haciendo un tema al mejor estilo Kenny G o Dave Koz (los nombro y debo enjuagarme la boca) cuando de pronto la señal es interferida por una radio judía clandestina. Ambas señales se van fusionando hasta derivar en una especie de smooth jazz-klezmer que cierra con acordes heavy. Seguidamente tenemos un cover del tema de Jerome Kern, The Way You Look Tonight. La romántica cadencia del violín comanda las acciones. Una voz aguardentosa hace las veces de comentarista mientras Gesher Rozen canta con un pronunciado acento yiddish y Artie/Gilad hace un solo en schwartzephon (clarinete en el slang de Fishel).
En Lipstick exige derechos de autor disparando consignas como “queremos nuestro jazz de regreso” y “es nuestra música exclusiva”. You and the Night and the Music de Arthur Schwartz se convierte en un klezmer alocado. Night in Tunisia de Dizzy Gillespie es retitulado irónicamente como A Knight Into Nietzsche, versión desarrollada en un contexto exploratorio que va del klezmer al tango pasando por música electrónica.

En Ladies and Gentleman Artie presenta a sus músicos con sus desopilantes apelativos (un bajista llamado Jaco Pastrami o el tecladista McGoy Tyner). Una falsa ovación empalma con My Favourite Things, el clásico de Rogers y Hammestein en formato klezmer con acordeón, violií, clarinete y la voz de nuestro Guillermo Rozenthuler al frente.
Como frutillita del postre,el disco incluye un tema oculto: una melodía oriental sobre la que Fishel advierte: “¿No vas a decirme que la música china es algo que hicieron los chinos? La música china es… judía”.
En síntesis: Para una mejor comprensión de este disco, quizás haya que recurrir a aquel concepto jurídico que expresa: “a confesión de partes relevo de pruebas”.
Artie Fishel ama a su pueblo tanto como me odio a mí mismo (Gilad Atzmon)

Sergio Piccirilli

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