• Mike Dillon’s GoGo Jungle: Battery Milk

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    Gogo’s Theme, Broc’s Last Stand, The Blame Game, Robbing the Bank, Your Mother Was My Teacher, The Voyeur, Lunatic Express, Hercules, Lopsided Mellon Ball, Stupid Americans, Bad Man, Harris County


    Músicos:
    Mike Dillon: vibráfono, tabla, percusión
    J.J. Jungle Richards: bajo, voz
    GoGo Ray Pollard: batería
    Ron Johnson: bajo
    Mark Southerland: saxo, efectos

    Hyena Records, 2007

    Calificación: Está bien

    Battery Milk es el álbum debut de la Mike Dillon’s Go-Go Jungle.
    Su líder, Mike Dillon, es un vibrafonista y percusionista de dilatada trayectoria. Durante años animó la escena de su Houston natal integrando bandas como Hairy Ages BMX y Billy Goat, entre otras. También transitó el campo exploratorio con The Malachy Papes. Pero el reconocimiento llegaría en tiempos recientes acompañando en escena a Ani di Franco y a través de su participación junto a la Les Claypool’s Frog Brigade, Critters Buggin y Garage a Trois (proyectos que tienen en Dillon y Skerik un común denominador). Toda linda gente. Un poco loca, pero linda.
    Y ya lo dice el refrán “Dime con quién andas y te diré quien eres”, o expresado en una forma más sutil y elegante “relatadme con quién deambuláis y os manifestaré vuestra idiosincrasia”.
    Debo reconocer que a este álbum le tenia fe…
    ¡Uy! ¿Por qué habré dicho fe?
    ¿Será un acto fallido, un lapsus linguae, líbido o energía psíquica manifestada en forma oral, un impulso reprimido que emergió a nivel de la conciencia, un febril arresto de religiosidad?
    ¿O simplemente una fe… de erratas?

    La fe puede tener un sentido de virtud si se refiere a las creencias de una religión o expresar una confianza absoluta, si se aplica a la convicción que tenemos de creer en algo que no se puede probar.
    A simple vista, la fe es la contracara de la racionalidad; ya que mientras la primera no se basa en la evidencia, la otra esta fundada en la lógica.
    Por lo tanto resulta indudable que fe y racionalidad son formas de convicción en conflicto.
    Mientras que algunos, como los apologistas, señalan que la razón depende de la fe, otros entienden que la fe mina la habilidad para pensar y no permite que haya un criterio objetivo que sirva para determinar lo que es verdadero.
    Aunque también existen líneas de pensamiento como las expresadas por la teología natural que establecen que fe y razón son compatibles.
    Bueno, después de considerar todas estas posiciones algo me ha quedado claro: estoy más confundido que antes.
    Lo único irrebatible, cierto e irrefutable es que, como decía un profesor de la cátedra de física, fe es el símbolo químico del hierro.
    Y si alguien quiere rebatir ese argumento, aquí lo espero con la tabla de los elementos en la mano.
    Como les iba diciendo, a este disco le tenía… un símbolo químico del hierro que ni le cuento.

    El tema de apertura, Gogo’s Theme es un hit en potencia. Conceptualmente recurre a la esencia del soul al aceptar influencias de Sly & the Family Stone y James Brown, pero también adopta elementos actuales de esa corriente como el hip hop, el soul y el neo-soul.
    En ese simbólico y extenso recorrido histórico parecen haber sido interceptados por The Meters primero y por Led Zeppelin después.
    Puede sonar pretencioso y excesivo pero recuerde que a este disco le tenía fe; y la fe, como todos saben, no tiene limites. ¿O sí?
    ¡Preparados para ponerle limites a la fe!
    Si usted al pasar al segundo tema, Broc’s Last Stand, cree que está escuchando el anterior, no debe preocuparse. A mí me pasó lo mismo.
    Esa repetición estructural no impide que Dillon se destaque y eso se debe a su fogosidad improvisadora, a la variedad de los acentos y a la elusión sistemática de la sonoridad metálica que caracteriza al vibráfono.
    Al particular relieve de sus fraseos y su precisión en la enunciación de cada nota, se suma el efecto vibrato obtenido al elevar el motor de su instrumento más lentamente de lo habitual.
    El vocabulario utilizado parece trazar una línea imaginaria que lo une con la versión de Bag’s Groove que hiciera, en 1952, uno de los pioneros del vibráfono en el jazz: Milt Jackson. Y si en aquella lejana experimentación, el saxo de Lou Donaldson ocupaba un lugar de privilegio, ese espacio aquí lo toma Mark Southerland.

    El climático inicio de The Blame Game deriva en esquemas próximos a la corriente de música electrónica denominada oldschool jungle y sus componentes básicos como el breakbeat hardcore, el techno y el rare groove. Los electrónicos provistos por Southerland, una vocalizacion que conjuga en términos estilísticos a Tom Waits con George Clinton y la inclusión de un instrumento percusivo no tradicional en la música jungle como la tabla, le otorgan un efecto contrastante y psicodélico.
    Robbing the Bank refleja el paso de Mike Dillon por la Les Claypool’s Frog Brigade, pero combinado con el sub-genero del funk conocido como Go-Go. Corriente que se desarrollara en la segunda mitad de la década del ’70 y principios de los 80’s a través de Chuck Brown y bandas como Rare Essence y Trouble Funk.
    Your Mother Was My Teacher conjuga humor, grunge y una estructura percusiva de llamado-respuesta en estilo heavy funk. La letra de este tema es tan profunda que merecería ser enterrada. Tome lápiz y papel y escriba cien veces your mother was my teacher. Luego lea atentamente lo escrito y tendrá una idea bastante aproximada de lo sucedido.
    La reposada introducción de The Voyeur es el punto de partida para un viaje que incluye paradas en el hip hop, el funky y el heavy funk.
    Lunatic Express es jazz fusión y rock psicodélico en partes iguales. Una  confesión explícita en la que aceptan influencias de la primera época de Frank Zappa y con proyectos más cercanos en el tiempo como Gongzilla.

    A continuación recrean una gema del rhythm and blues de New Orleans, el tema de Aaron Neville, Hercules. Esta versión es amable, liviana, ultra light… como un herculito de peluche.
    En Lopsided Mellon Ball la banda vuelve a reverenciar a Zappa y James Brown. Con buenos solos de Dillon y Southerland montados sobre la monolítica base que constituyen Ray Pollard y J.J. Richards.
    Stupid Americans contiene la irreverente voz del grounge, una base afro y aspectos asociados al absurdo, el humor escatológico y satírico.
    Bad Man presenta una melodía ingenua y optimista alternada por siniestras consignas surgidas de un sampler con la voz del no menos siniestro George Bush. Loable pero inocente. Casi como si un grupito de novicias organizaran una manifestación frente a la Casa Blanca para repudiar al Presidente al grito de “Maaalo, maaalo, maaalo…”

    El funk-rock de Harris County representa un homenaje al saxofonista Eddie Harris y su tema Harris Country, pero además es una excusa valida para que la banda exhiba sus aptitudes en el campo de la improvisación.
    La Mike Dillon’s Go-Go Jungle, aún cuando reconoce tácitamente el liderazgo de Dillon, es una banda cooperativa. Pero si hay alguien que sobresale en todo el álbum es GoGo Ray Pollard, quien por potencia y precisión nos recuerda al baterista de Led Zeppelin, John Bonham.
    Síntesis: Battery Milk es un disco interesante y desparejo.
    Algunos temas son adictivos y otros usted deseará no haberlos escuchado jamás.
    Pero… ¿quiere que le confiese algo?
    Pese a todo, al próximo disco de la Mike Dillon’s Go-Go Jungle le tengo una fe… de hierro.

    Sergio Piccirilli

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