Reptet: Samantha Boshnack, Izaak Mills y John Ewing
Hablemos de Do this! El disco suena moderno, fresco, accesible y complejo a la vez… ¿Tenían una noción especifica sobre la clase de álbum que querían hacer o dejaron que todo se desarrollara de una forma mas natural?
Sam: No podría asegurarte que cuando entramos en el estudio tuviéramos una idea muy clara de cómo iba a salir. Por ejemplo, grabamos 17 temas en dos días… Hacer el corte final, mezclar y meter todo eso en el disco, fue un poco insano. Estábamos convencidos de que queríamos un álbum con un sonido “áspero” ya que teníamos la pretensión de ofrecer algo en abierta oposición a “smooth”. Fue un claro intento por capturar en términos musicales la energía que teníamos…
Izaak: Creo que, unánimemente, íbamos hacia algo que fuera menos jazz…
John: Un montón de albumes de jazz suenan “terminados” y bonitos, no queríamos eso. Creo que el resultado nos sorprendió un poco pero también nos ayudó a definir qué banda queríamos llegar a ser a partir de allí.
Piensan que Reptet esta haciendo algo único…
Izaak: ¿En los clubes de jazz? Sí. Hacemos que la gente sonría. Además, si hay otro pingüino en el jazz por ahí… ¡háganmelo saber ya mismo! (risas)
(Aclaración: Habitualmente, Mills se disfraza de pingüino en el último tramo de los shows de la banda).
Sam: Pienso que Reptet es único. Posiblemente haya grupos haciendo cosas similares, pero la mezcla de gente que hay en la banda y el nivel cooperativo de trabajo contribuye a diferenciarnos del resto. No es la visión creativa de un solo tipo. Además, somos jóvenes…
¡Gracias! (risas)
Sam: ¡No! Me refería a nosotros… Y somos jóvenes mirando hacia adelante y eso empuja a nuestra música.
John: También creo que tenemos un buen entendimiento de la historia de la música. Eso nos informa sobre lo que hacemos pero sin dictarnos de dónde debemos tomarlo. Vos podés escuchar dixieland, rock, reggae, bebop, latin, punk… Todo eso requiere una aproximación diferente pero que no debe ser forzada. Nuestra música es una reflexión auténtica sobre quiénes somos, qué escuchamos y hacia dónde estamos tratando de ir artísticamente.
¿Cómo evalúan la respuesta de la gente durante la última gira de la banda?
Izaak: La gente obtiene diversión en nuestros shows. Una chica en San Francisco tuvo espasmos y se desvaneció (risas). No puedo decir que llenamos teatros o algo así, pero casi todas nuestras actuaciones parecen como si lo fueran…
Sam: ¡Yeah! (afirma con euforia). La respuesta a nuestras recientes actuaciones fue muy entusiasta. Creo que la mayoría de la gente nunca había escuchado antes una banda como la nuestra. Tenemos algo de complejidad en términos musicales pero combinado con un humor absurdo. La gente percibe que no nos tomamos muy seriamente a nosotros mismos y eso facilita que se involucren con lo que hacemos. Ver a los chicos “súper” excitados con lo que tocamos es muy cool. Especialmente para aquellos que estudian jazz. Al vernos, sienten que lo que tienen guardado no debe permanecer bloqueado por reglas musicales estrictas y que hay muchas posibilidades más para desarrollar.
John: Es una escena de juego en la que sólo buscamos exponernos a nosotros mismos a tanta gente como sea posible… ¡Wow! Eso sonó un poco pesado, ¿no? (sonríe sorprendido). Pero vos sabés, tocamos una música desafiante. Sobre todo en tiempos como éste en el que ninguno de los sellos principales le otorgan una chance a “lo diferente”. Por eso es nuestra decisión salir y tocar tanto como sea posible para promovernos a nosotros mismos. En ese sentido estamos pensando tocar más seguido en clubes de rock. Es triste decirlo pero, en muchas formas, la audiencia del rock está más abierta a nuevas clases de música que los fanáticos del jazz.
Y ya que hablamos de la audiencia… ¿Prefieren un público atento y concentrado o que privilegie la diversión?
Sam: Me gustan ambas clases de público aunque realmente prefiero una audiencia de fiesta y bailando. Todos nosotros tocamos en bandas para bailar y no quiero que Reptet tenga esa onda, pero es muy lindo sentir que la gente está escuchando verdaderamente, pero también disfrutando. La audiencia juega un rol importante en una performance, ya que nos volveremos un poco locos si el publico lo está también; o más serios si la audiencia lo es. Sin embargo, con esta banda ocurre algo fantástico, porque hemos llegado al punto de ofrecer en forma consistente un show con mucha energía sin importar demasiado cuánta gente haya en la audiencia y eso es bastante difícil de lograr.
Izaak: Por supuesto que me gustan ambos y podemos abastecerlos (risas) ¡Pero quiero fiesta!
John: No quiero una audiencia que se manifieste sólo a través del movimiento o que haga algo previsible. En los clubes de jazz la gente está esperando que le sirvan el martini, se engancha en una conversación superficial y aplaude con cortesía cuando la canción termina. En los clubes de baile la gente hace la ola con sus manos en el aire como si no le importara golpear a los demás. En los clubes de rock la gente busca sacar su propia agresividad y convertirse en la escena misma. Odio todo eso, no tiene sentido.
Por lo general se habla de lo que el público espera de los músicos, pero… ¿qué esperan ustedes del público?
John: Sólo quiero un público que mantenga su mente abierta, sin inhibiciones y listo para pasar un buen momento… si la situación lo permite.
Sam: Yo espero que la gente esté abierta para experimentar lo que los músicos tienen para ofrecer. Muy a menudo el público llega con un preconcepto de cómo la música los afectará… Estoy convencida que es mucho mejor cuando la gente puede escuchar música por motivos artísticos y no haciendo preclasificaciones o juzgando de antemano y que sobre esa base de libertad conceptual puedan expresar lo que quieran.
Izaak: He aprendido a aceptar más que a esperar algo determinado.
Hablemos de ustedes como personas… bueno… los músicos son personas… en la mayoría de los casos (risas). Me refiero al sentido de la vida y…
Sam: (Interrumpe la pregunta) Siento como si supiera que la vida para mí es crear música. Sé que sin eso estaría totalmente perdida. Esto me brinda una sensación de seguridad y a la vez me asusta. Como mujer parece que estuviera a contramano de una sociedad que todo el tiempo te está diciendo “sos mujer, no puedes ser líder”. Una sociedad que pretende convencerme que debo estar contenta ocupando el lugar en el que históricamente han ubicado a la mujer… ¡El segundo!
Izaak: La música es mi vida. Hice sacrificios por el arte así que “banana”… (SIC). “Banana” es mi mente… (aclara). Puede sentirse libre del poder gubernamental y al margen de las corporaciones que controlan a todas las “bananas” del mundo. Cada vez que toman mi dinero, me patean y quieren bloquearme… Voy haciéndome más fuerte que una roca.
Y vos John… ¿no decís nada sobre el sentido de la vida?
John: Sólo quiero estar enamorado… ¿Es eso mucho pedir?
¿Cuáles son sus planes futuros?… Ya sabemos el de John (risas)
Izaak: Eso es difícil, pero todo tiene que ver con música y zanahorias.
Sam: No tengo planes específicos pero me gustaría seguir creciendo como músico y empezar a ver en dónde terminaré…
John: Como banda nos gustaría salir de gira fuera de los Estados Unidos. Si alguno de tus lectores quiere ayudarnos con eso… por favor ponerse en contacto a la brevedad (risas). La negociación será sencilla ya que mi castellano está próximo a la más absoluta inexistencia (más risas).
Última pregunta: Si tuvieran la posibilidad de ser un músico famoso de la historia, no ustedes por supuesto (risas)… ¿a quién elegirían y por qué?

Izaak: Bela Bartok, él hizo las primeras grabaciones de música folk; él estudió tanto como compuso y su música fue la mejor política exterior…
John: Frank Zappa. Él fue tan creativo, irreverente, inteligente, prolífico, con conciencia política y una onda del carajo.

Sam: No sé si él es parte de la historia, ya que está vivo, pero elijo a Elvis Costello, sólo porque… estoy obsesionada con él…
John: Diana Krall… ¡cuidate!
Sergio Piccirilli
Nota Relacionada: El Ojo Tuerto: Reptet – Un Juego De Niños
