Suzanne Vega: Beauty & Crime

Zephyr & I, Ludlow Street, New York Is a Woman, Pornographer's Dream, Frank & Ava, Edith Wharton's Figurines, Bound, Unbound, As You Are Now, Angel's Doorway, Anniversary

Músicos:
Suzanne Vega: voz, guitarra acústica
Martin Slattery: flauta, saxos, piano
Jimmy Hogarth: guitarras, percusión
Gerry Leonard, Lee Ranaldo: guitarras
Pete Davis: programación
Tony Shanahan, Sam Dixon, Mike Visceglia: bajo
Graham Hawthorne, Doug Yowell: batería
Philip Shepard: cello
Matthew Ward: violín
London Studio Orchestra

Blue Note, 2007

Calificación: Linda chica

Me cae bien.
Suzanne Vega me cae bien.
Aunque detesté a Luka.
Pero me gustó, y mucho, Tom’s Diner.
Hasta el remix me gustó.
Suzanne Vega nació en el Harlem, en New York y, contra lo que puede suponerse visualizando su blanca palidez que refleja una supuesta y lánguida paz interior, la niña, de ídem, ya era brava.
En el libro “La mirada apasionada”, que compila canciones, escritos y poemas de la Vega, se cuentan algunas cosas.
No conoció a su verdadero padre hasta su adultez, ya cuando Luka… siempre Luka. Contrató detectives para ubicarlo.
A los 9 años escribió la siguiente sentencia (¿un haiku?): “La paz es una parte del amor. Pero el amor no es del todo pacífico. Puede ser bastante violento”.
A los 12: “Soy la chica más mala del mundo y no necesito coca para colocarme. Puedo darte una paliza, Jack, y será mejor que te des la vuelta cuando veas venir a la Vega. Puedo destrozarte con la mirada, hacer que te arrastres por el suelo. Puedo hacerte llorar, que tengas ganas de morirte”.
Esto se amplía en una suerte de ensayo titulado “Pelear con chicos”, donde Susanita da algunos consejos de cómo pelearse mano a mano. No con las chicas, que “son canallas y están locas. No son limpias peleando”, sino con los chicos. Propone “apuntar siempre a la cara y al estómago (…) Pelea limpio, pero no seas tonta. Es mejor luchar a puñetazos. Es la mejor manera y la más honrosa. Si necesitas ayuda, siempre puedes tomar una botella, partirla y apuntar con el borde mellado hacia el oponente (…) Las navajas son ostentosas, las cadenas son para los más adelantados y las pistolas están completamente fuera de lugar. Se trata de pelear, no de matar”.
Sin que suene a apología de la violencia, me gusta la actitud. Tal vez por contraste. Porque no me la imagino arremangándose, cerrando los puños y rompiendo una mandíbula. Pero con esto…

En “La mirada apasionada” cuenta del pánico que sintió al tener que compartir una sesión de fotos con Tori Amos, “la que se fotografió amamantando a un cerdo”. Y hay también una muy interesante entrevista que le realizara su adorado Leonard Cohen, a quien le confiesa que le gusta acostarse tarde, beber, jugar al póker y esas cosas.
¿Cuáles serán esas otras cosas?
Por eso… es difícil porque no está editado ni distribuido en la Argentina, pero “La mirada apasionada” es un interesante libro, editado originalmente en el año 2001 por Celeste Ediciones.
Listo.
Que ya está.
Que ya terminé la nota.
¿Eh?
Ah…
Cierto… el disco…
Esteee… a ver… el debut discográfico de Suzanne Vega fue en 1985. Su segundo disco, Solitude Standing, fue el que incluyó, en 1987, el tema Luka. Ajá. Ninguno de sus discos logró captar mi atención, hasta Nine Objects of Desire, de 1996. Una maravilla en la que estaba secundada, entre otros, por Dave Douglas, Jerry Marotta, Don Byron, Mark Feldman y Jane Scarpantoni. Y que incluía temas imbatibles: Caramel (prueben escuchándolo primero en un canal, luego en el otro y, finalmente, como quieran), la tremenda Thin Man, Stockings, World Before Columbus, la ¿dulce? Honeymoon Suite y (aplaudan de pie, además pueden realizar el mismo ejercicio que con Caramel) Tombstone. Lo dicho: una maravilla
Hasta ese momento, en los álbumes de Vega encontraba un par de temas interesantes. Y poco más.
Su entrega anterior, Songs in Red and Gray,  data del 2001. Paso.

Sobre el álbum que nos ocupa, la Vega dice “me forcé hasta la incomodidad para cantar de una manera en la que no me había atrevido hasta ahora y a no tener temor de hacer cosas que me sonaban bien. Quise hacer un clásico moderno”.
En Beauty & Crime los arreglos estuvieron a cargo de Will Malone, quien trabajara con The Verve, Dido, Black Sabbath, Seal y Corinne Bailey Rae.
La mezcla la realizó Tchad Blake, quien puede vanagloriarse de haber sido contratado por Peter Gabriel, Pearl Jam, Sheryl Crow y Crowded House.
Hummm… ¿qué más?
Las canciones están basadas en New York. Dice sobre la ciudad: “sigue siendo, pese a sus defectos, mi morada. La percibo como una mujer que en ocasiones no se lava, bebe demasiado, se acuesta tarde y hasta te roba la cartera pero conserva, ante todo, la inteligencia”.
Escribe bien. Hay referencias al 11 de septiembre, la muerte de su hermano Tim, a su hija, a su nuevo esposo, a la relación entre Sinatra y Ava Gardner…
Es su séptimo álbum de estudio.
Se editó en la Argentina.
Suzanne Vega es muy bonita.
Y tiene piernas hermosas.
Dos, para ser más exactos.
Ah… y… esteeee….
Sacó un nuevo disco que lleva por título Beauty & Crime.
Listo.
¿Cómo que no dije nada?

Ya dijimos que escribe bien. Su voz sigue tan aniñada como siempre.
Ahora, la música.
Los tres primeros temas están…
Los tres primeros temas están.
Y el cuarto es una nueva versión de… no… ¿a ver?
Johann Sebastian Mastropiero componía óperas donde cambiaba los textos pero la música era siempre la misma.
Aquí estamos ante Thin Man, de Nine Objects of Desire, aunque aquí el tema se denomine Pornographer’s Dream. Estamos en condiciones de afirmar que la cuestión está más cercana a un autoplagio que a un divertimento para fans.
El álbum sigue con temas nuevos pero que ya escuchamos muchas veces.
Hay momentos. “Momentitos”.
Sólo eso.
Lánguido, soso, agradable, cómodo, estático, previsible.
Una lástima.

Marcelo Morales

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