Bárbara Togander: Love Manual

Love Manual (improvisación libre + When I Fall In Love), ii 2.2, Lush Life, Surubí mareado, Duke Ellington’s Sound of Love, Lección #21, Here’s To Life, Muni Muni’s Drink (improvisación libre) , ii 2.1, Bonus


Músicos:
Bárbara Togander: voz
Enrique Norris: corneta, piano
Gustavo Fantino: guitarra
Paco Weht: contrabajo
Lulo Isod: batería
Mr. Liptus: devil stick, bandeja
Héctor Ruiz: vasija mejicana

BAU Records, 2007

Calificación: Está bárbaro

Se dice que una persona es “bárbara” cuando comete actos violentos, crueles, inhumanos. Que es incivilizada, con poca cultura, una desgracia, bah…
Pero por esas cosas (¿de-formaciones?) del lenguaje coloquial, el sentido de la palabra “bárbara” puede (y lo hace) cambiar radicalmente.
Si uno dice que está “bárbaro”, es que está bien, fenómeno, pipí-cucú. Mas o menos parecido es el sentido si en típica conversa barrial a alguien se le escapa un “tu hermana está bárbara”.
Bárbara es también un nombre de mujer. Con tilde en castellano y sin ella (la tilde) en, por ejemplo, inglés. Ahí la tenemos a la Barbara Feldon, nuestra querida “99” del insuperable Get Smart.
Y… esperen que no encuentro los papeles… es que tengo un desorden bárbaro…
¡Uy! Aquí encontré algo… algo bárbaro… digo… bárbara… con mayúscula inicial: Bárbara. Sí, es un disco, no… no es un elepé, es un CD. Se llama Love Manual y pertenece a Bárbara Togander. Pero mire usted lo que son las casualidades…

Ustedes se preguntarán entonces para qué comencé a escribir si recién después apareció el protagonista de esta nota. O si lo de un servidor es un engaña pichanga y desde el principio ya sabíamos sobre qué íbamos a escribir. O si todo lo anterior es una sarta de barbaridades para llenar espacio diciendo prácticamente nada…
No se le ocurraa usted decir alguna que otra barbaridad, pero es que dichos interrogantes (si existieren) no serán contestados aquí. No se deprima. Preguntas mucho más importantes para la humanidad toda siguen sin tener una respuesta fidedigna. Ya sabe… el sentido de la vida, si la cuestión pasó por Adán, Eva o Darwin, si en 1969 efectivamente Armstrong apoyó sus dos gambas en la luna y algún que otro interrogante mucho más complicado de responder, como ¿por qué seguimos siendo de Racing?
Ya sé, con la última se me fue la mano.

Retomando la cuestión (y le pido por favor que no me distraiga más), le cuento entonces que la tal Togander nació en Suecia, pero inició su formación musical acá nomás, en Túnez. A mediados de los ’70 se vino a la Argentina, se inscribió en la escuela de Walter Malosetti y comenzó a estudiar bajo eléctrico. Y parece ser que ha llegado al canto gracias al teatro. Porque además es actriz e integrante del grupo Los Amados. Pero no nos desviemos (más).

Bárbara Togander ha debutado discográficamente con Love Manual.
El disco lo editó BAU Records.
El booklet dice que fue grabado en agosto de 2002. Da igual, créame.
Una cantante… ajá…
¿Una cantante?

El comienzo es con Love Manual (improvisación libre + When I Fall In Love); veamos quiénes la acompañan. O hay un error o… no… ella solita. Sí… ella ocupándose de todas las voces todas, entrando por un canal, saliendo por otro, sumándose en forma lineal o espiralada, utilizando varios registros (los graves meten un poquito de miedo, pero si prendo la luz se me pasa). Un aire a Sheila Chandra. Dije un aire. Vaya manera de comenzar un disco debut…
Para ii 2.2 hay compañía. Y, para compensar, la Togander no canta. Ni toca. Dirige la improvisación. Que arranca con la guitarra de Gustavo Fantino distorsionando en primer plano mientras Lulo Isod y Paco Weht tratan de compensar (un poquito, no vaya a creer…) desde la base. Un abrupto corte promueve la irrupción terrorista de Norris y su corneta. Fantino queda colgado y hay que buscarle medicación a este muchacho. Pero no se apuren, que lo que toca está buenísimo. Weht nos desconcierta con el arco y sobrevuela un aire camarístico. Como quien no quiere la cosa, Mr. Liptus aparece y desaparece disparando cosas desde su bandeja. Isod está a sus anchas. Les llevó algunos minutos, pero enderezaron. Final fantasticum.
El tercer tema viene facilongo: es Lush Life, de Billy Strayhorn. Con Togander en voz y Norris en piano. Pero ni Norris es un pianista convencional… y ya quedó claro que con la cantante está de más toda etiqueta existente. Exquisita, atrapante, minimalista y sensual versión.

Surubí mareado comienza con una suerte de scat. Se suma Norris en corneta; luego, Weht; con Fantino la cosa ya empieza a complicarse y cuando Isod se hace presente, es la excusa ideal para que guitarra y voz distorsionen juntos. Sí señor. Así como lo ha leído. Se llaman a un relax comandado por Weht. Fantino tiene sangre y lo demuestra. Mete mugre en cada intervención. Togander desaparece y los deja hacer. Hay espacio, aire, libertades que todos usan de manera ideal, al menos para estos oídos. Isod, Weht y Fantino van poniéndose cada vez más bravos, pero los calma la sutil entrada de Norris. El guitarrista salió a fumar. Norris se llama a silencio y la escena la domina el contrabajista. Isod colorea desde el fondo. Sobre el final reaparece Togander en un dueto con Weht. Notable.
Seguimos con otro clásico: Duke Ellington’s Sound of Love. La versión dura menos de tres minutos. La cantante cuenta con la compañía de Héctor Ruiz en vasija mejicana… y nada más. Certificamos por intermedio de la presente que las relecturas de los clásicos no solamente son necesarias, sino también posibles. ¿Me explico?

Lección #21 repite la fórmula de ii 2.2, es decir: improvisación dirigida por Togander. Más reflexivos, menos caóticos. Se exige atención, las sutilezas sonoras dominan la escena. Norris saca sonidos inexistentes. Como si tocara el vacío. Ya sé que es complicado hacerse a la idea de lo que se acaba de escribir. Cuando lo escuchen… comprenderán. Una lección de idiomas actúa como pasaje a un reflexivo momento comandado por Fantino y el arco de Weht. El tema dura unos doce minutos y hay tiempo entonces para experimentaciones, apariciones, silencios, juegos y también explosiones sonoras. De no estar trackeado, ya hubiésemos pensado que el tema finalizó 14 veces. Ahora… 15. En la decimosexta, termina de verdad.

Here´s To Life vuelve al formato de piano y voz. Norris y Togander. Una dupla de ataque temible. Vale lo apuntado en Lush Life y Duke Ellington’s Sound of Love. Quiero decir: se ratifica.
Muni Muni’s Drink es otra improvisación libre pero, en este caso, a cargo nuevamente de Norris y Togander. El en este caso pianista juega. La cantante se me aparece como una Rickie Lee Jones perversa (o sea, como en Dat Dere, pero endemoniada). Suben, bajan, meten quinta, aceleran, pero siempre la certeza que chocar… nunca.
Otra improvisación libre grupal es ii 2.1. El inicio es reflexivo pero ya van amagando con alguna que otra molotov. Los tres (Norris, Weht y Fantino)enloquecen sacando sonidos impropios de sus instrumentos hasta que Isod pone las cosas en orden (bueno… ustedes entienden, ¿no?), aunque el ladero es Weht. Norris y Fantino no entran en razones. Los sonidos siguen indecisos: aparecen, desaparecen, adoptan una forma, otra, otra más, se superponen, se desprenden. Hay atractivos sonoros por doquier. Te amagan con una melodía que se aborta antes del desarrollo. El sólido Weht y Norris tejen una conversación sustanciosa. Se despiden.
Y nos queda Bonus, donde todos cantan a capella “mi mamá me castigó con la cola de una oveja…” que se va disparatando (¡!) a medida que se esfuma… y sí… final.

Señoras, señores… Bárbara Togander ha debutado con Love Manual.
Estuve pensando en un speech adecuado para finalizar este comentario. Varios párrafos han sido deshechados. Muchas ideas no han sido descubiertas. He intentado ser original, chispeante, creativo, justo, imaginativo, imprevisible, prístino, ínclito…
Pero para qué complicarla.
Basta con decir que Love Manual es un disco bárbaro.
Como la Togander.

Marcelo Morales

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