• Ben Allison & the Man Size Safe – Little Things Run the World

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    Respiration, Little Things Run the World, Four Folk Songs, Language of Love, Roll Credits, Blowback, Jealous Guy, Man Size Safe

    Músicos:
    Ben Allison: contrabajo, guitarra acústica
    Ron Horton: trompeta, flugelhorn
    Steve Cardenas: guitarra eléctrica
    Michael Sarin: batería
    Michael Blake: saxo tenor, saxo soprano

    Palmetto, 2008

    Calificación: Dame dos

    Las cosas chiquitas desencadenen la alegría de hacer. Al fin y al cabo actuar sobre la realidad y cambiarla, aunque sea un poquito, es la única manera de probar que la realidad es transformable. (Eduardo Galeano)

    El título del nuevo álbum del compositor y contrabajista Ben Allison, Little Things Run the World está inspirado en una frase del famoso biólogo Edward Osborne Wilson referida a la interdependencia existente entre todas las criaturas vivientes.
    Wilson utilizó la expresión “pequeñas cosas que hacen andar al mundo” como una forma de explicar la influencia que ejercen los organismos más pequeños en el ecosistema. La cantidad y diversidad de esas pequeñas y maravillosas criaturas son, a su entender científico, el corazón de un medio ambiente sano ya que resultan imprescindibles para mantener el equilibrio ecológico.
    Empero, no ha sido el único en interesarse por las pequeñas criaturas.
    Sin ir más lejos, tengo un amigo que a causa de un similar arrebato de erudición investigativa dejó a su mujer y se fue con una pequeña… de 16 ó 17 años.
    Una inmoralidad, una impudicia, un acto de lujuria desenfrenada, grotesco, escabroso, impuro y desvergonzado. Lo envidio. Por lo menos si hubiera sido con autorización de sus padres… O al menos los de la niña.
    Wilson también… ¡No! No es que también se fue con una pequeña… Bueno… yo no lo sé, pero seguro que si lo hizo fue con permiso de padre, madre o tutor. Usted sabe lo meticuloso que son los biólogos famosos, sobre todo cuando se trata de pequeñas criaturas. Continuemos… Wilson también (seguido, ¿eh? sin punto ni coma) fue quien introdujo el término biodiversidad en la literatura científica, concepto que hace referencia a la amplia variedad de seres vivos sobre la Tierra y los patrones naturales que conformó como resultado de millones de años de evolución. La biodiversidad comprende igualmente la variedad de ecosistemas y las diferencias genéticas dentro de cada especie, lo que permite la combinación de múltiples formas de existencia y cuyas mutuas interacciones con el resto del entorno, fundamentan el sustento de vida sobre el planeta. Ahora bien, usted seguramente se preguntará por qué Allison adoptó la frase de Wilson para titular su nuevo disco. Aquí es donde entramos nosotros.
    Aclarar, echar luz sobre los conceptos, explicar, ofrecer argumentos, etc., son parte de la responsabilidad que nos ocupa. En tal sentido y extremando al máximo el poder de síntesis, responderé a su interrogante en dos palabras: ¡Buena pregunta!

    En Little Things Run the World, Allison cierra el círculo conceptual iniciado con su álbum anterior Cowboy Justice. Mientras en este último manifestaba su desacuerdo con las devastadoras políticas implementadas por la actual administración del gobierno de los Estados Unidos, aquí completa su proclama con un mensaje de alerta tendiente a despertar en las “pequeñas criaturas” de la sociedad una reacción que detenga las ruinosas maniobras ejercidas desde los centros de poder.
    Ese ejercicio conceptual complementario se traslada también a lo musical, ya que Little Things Run the World contiene y profundiza las fuentes de inspiración manifestadas en Cowboy Justice. Y si bien no se trata de un discurso compositivo inficionado, Allison,en ambos trabajos,se sumerge voluntariamente en una serie de hibridaciones que contienen en perfecto balance elementos provenientes del jazz, el rock y el folk, expresados mediante un encantador vocabulario cinemático y camaristico.
    Además Little Things Run the World es la clase de disco que puede disfrutar el más avezado melómano pero también quien le adjudica a la música un valor funcional. Aún más, es el tipo de álbum apropiado para hacer escuchar a sus suegros si vinieran a cenar a casa. Aunque cabe preguntarse: ¿Por qué causa, motivo o razón sus suegros tendrían que venir a cenar a mi casa, eh? ¿Por qué no se hace cargo usted?
    Después de todo son sus familiares, son… ¡son como seres humanos!
    Mire… ¿por qué no sigue mi ejemplo? Hace años que acostumbro invitar a mis suegros a cenar afuera todos los fines de semana.
    Nunca fui, pero ha sido una de las mejores inversiones que hice en mi vida.

    El inicio de Little Things Run the World es con una atrapante versión de Respiration, composición que Allison incluyera en su álbum Buzz de 2004. Una cadencia en 6/8 propicia una mutación melódica evolutiva con tonalidades folclóricas que por su espectro sonoro nos remiten sutilmente a The Unanswered Question. En esa obra, el genial compositor estadounidense Charles Ives adoptó una estructura de carácter coral mientras la trompeta tocaba un breve motivo que su autor supo describir como “la eterna pregunta de la existencia”. Allison yuxtapone principios dispares pero conducidos por una narrativa simple, pulcra y de atractiva luminosidad. Mientras la guitarra de Cardenas ofrece un ejemplar ejercicio de distinguida sobriedad con frases claras, acordes oblicuos y mesuradas disonancias, la trompeta de Horton fluctúa entre la quietud lírica y los extremos del contrapunto. Pero si aquí hay un componente capital en la construcción armónica, es la tracción rítmica que fundan el contrabajo de Allison y la batería de Sarin, matizando y acentuando con delicada precisión sin jamás apartarse de un pulso firme de acompasada simetría.
    En el tema que da título al álbum encontramos una métrica in the pocket que otorga carnadura al paisaje auditivo en interposición con profundos acordes de guitarra y el osado fraseo de Michael Blake en saxo tenor. La base rítmica, aun en sus pasajes más enérgicos, se mantiene equidistante del eje melódico, lo que termina por plasmar una sólida declaración unificada entre la composición y los arreglos.

    Language of Love es un tema de Steve Cardenas que encastra a la perfección con el concepto del álbum. Su depurada línea melódica en blues con patrones minimalistas y la subyugante simplicidad de sus texturas hacen de esta canción un hit single.
    A continuación ofrecen una versión de Folk Songs, tema perteneciente al album Third Eye de 1999. Ben Allison, al igual que Charles Ives y muy especialmente Gustav Mahler, emplea líneas melódicas independientes con secciones que se van deslizando dentro y fuera de sí unas con otras. En sus diferentes segmentos, todos de carácter cinemático, conviven una estructura naif con resonancias del estilo que identifica a Burt Bucharach, un pasaje afro-latino que evoca tangencialmente al Leonard Bernstein del film West Side Story y una sección de trazos bucólicos que vinculan al folk con la impronta de Bill Frisell y el espíritu de Jerry Garcia.
    Roll Credits es un tema en 5/4 que abreva en los sonidos rurales del country. Su reposada expresividad crea una atmósfera de envolvente melancolía de la que emanan con naturalidad los cautelosos solos de Cardenas y Horton.
    El ostinato inicial de Blowback fertiliza el campo para que aflore la melodía a través de la guitarra. Un lánguido solo en soprano a cargo de Blake traza una línea perpendicular sobre el eje de la composición. Finalmente, la estructura armónica se desploma con la inocente suavidad de un arrullo.
    A continuación ofrecen un cover del tema de John Lennon, Jealous Guy, que en origen fuera incluido en el álbum Imagine de 1971. Aunque la letra de la composición es una definición de principios surgidos durante el período de meditación llevado a cabo por The Beatles junto al Maharishi Mahesh Yogi, también hace referencia a los incontrolables celos que caracterizaban a Lennon. De hecho, se comenta que cuando inició su relación con Yoko Ono, le hizo confeccionar una lista con los nombres de todos los tipos con quienes se había acostado. Nunca se supo si Yoko llegó a confeccionar esa lista, pero comentan que entre las pertenencias de Lennon encontraron una guía telefónica de New York con una nota que decía: “John, acá esta lo que me pediste”. En el delicioso enfoque funk de la versión de Allison, las notas y los silencios tienen idéntica importancia. Su soporte armónico le adjudica un rol protagónico a la trompeta de Horton e incluye un ejemplar solo en contrabajo.

    El cierre es con la briosa expresividad de Man Size Safe en el que el uso de acordes atonales y un persistente riff de guitarra contrastan con un motivo melódico de esencia flamenca en el que sobresalen los lúcidos aportes de Horton, Cardenas y Sarin.
    Síntesis: Ben Allison, en este trabajo, expone su cabal ideario musical respaldado por una visión crítica de la realidad circundante, sin pretensión de convencer y mucho menos de otorgarle un valor unívoco. Sólo nos invita a compartir información, a reflexionar y a pensar sobre aquellas “pequeñas cosas que hacen andar al mundo”.

    Quien no quiere pensar es un fanático, quien no puede pensar es un idiota, quien no se atreve a pensar es un cobarde (Francis Bacon)

     

    Sergio Piccirilli

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