Fantastic Merlins: How the Light Gets in
Sung in Vain, Waiting for the Miracle, Memories, Famous Blue Raincoat, Who by Fire, Take this Waltz, The Little Bird, Heart with no Companion, The Partisan, Antebellum, The Traitor
Músicos:
Kid Dakota: voz, guitarra
Nathan Hanson: saxo tenor
Brian Rossler: contrabajo
Matt Turner: cello, piano
Peter Henning: batería, percusión, banjo
Hope Street, 2010
Calificación: Apoya vasos
A menudo encontramos nuestro destino por los caminos que tomamos para evitarlo (Jean de
Leonard Norman Cohen es un poeta, novelista y cantautor de fama mundial que, al igual que la mayoría de las personas nacidas en Montreal en 1934, es canadiense… Claro que no todos los canadienses (nacidos en Montreal o no y en ese año u otros) son poetas, novelistas y cantautores. Algunos sí.
Cohen es un perro… al menos de acuerdo al horóscopo chino. Lo mismo ocurre con los nacidos en los años 1910, 1922, 1946, 1958, 1970, 1982. 1994, 2006 y así sucesivamente. De todas maneras no es algo exacto; por ejemplo (aunque usted no lo crea) mi perro es un caballo. Nació en 2002. También son caballos los perros nacidos en 1990, 1978, 1966, 1954, etc. Son cosas que pasan, ¿vio?
Fantastic Merlins, como le venía diciendo, es una banda de avant-jazz fundada en 2004. Conservando la línea horóscopo-chinesca tendríamos que decir que son monos. Lo mismo ocurre con todas las bandas (pertenezcan al jazz de vanguardia o no) constituidas en 1992, 1980, 1968, 1956, 1944, 1932, 1920, etc. No obstante, estimo que debe ser difícil encontrar hoy en día una banda constituida en 1920, tal vez los Stones o alguna otra. No sé.
Siguiendo con el hilo de la conversación le cuento que Kid Dakota es el alias que adoptó el cantante y guitarrista de indie-rock Darren Jackson en 2001. Para no dejar cabos sueltos corresponde decir que es serpiente, al igual que otros individuos que adoptaron un alias durante los años 1989, 1977, 1965, 1953, etc., etc., etc. (sean cantantes y guitarristas de indie-rock o no).
Las letras de sus canciones (las de Leonard Cohen, claro está) son emotivas y de complejo lirismo. Los temas recurrentes de su obra son el amor, el sexo, la angustia, la depresión psicológica y la religión. En tanto que su estilo musical conserva fuertes lazos con la balada folk y el pop.
La impronta estética de Fantastic Merlins (porque de ellos estamos hablando, ¿no?) manifiesta una narrativa de carácter exploratorio en la que se mezclan el jazz, el minimalismo y la música de cámara. Kid Dakota también mezcla pero otras cosas llamadas folk alternativo, rock o música country. Cohen tiene un registro de voz peculiarmente grave que ha influido en muchos otros cantantes. En cambio Dakota canta con el timbre nasal levemente aflautado que caracteriza a los vocalistas de country-folk y, por último, los miembros de Fantastic Merlins no cantan; salvo en la ducha, despedidas de solteros y fiestas familiares.
En el supuesto caso que los párrafos precedentes aparenten no guardar una relación medianamente coherente entre sí, o le resulten incongruentes, eso querrá decir que supe transmitir de manera apropiada la sensación de desconcierto que me produjo saber que Fantastic Merlins había reclutado a Kid Dakota para hacer un álbum sobre música de Leonard Cohen. Lo cierto es que el álbum en cuestión lleva por título How the Light Gets in y fue editado por el sello Hope Street a inicios de 2010. Es decir que es tigre… como todos los álbumes editados en 2010, 1998, 1986, 1974, 1962, 1950 y así hasta el infinito.
Antes de despertar sospechas infundadas o sacar conclusiones apresuradas, cabe aclarar que estar desconcertado no es lo mismo que sentirse desilusionado aunque, excepcionalmente, ambos conceptos pueden presentarse juntos…. como en este caso.
En la plástica de Fantastic Merlins se entrelazan influencias que van de Charles Mingus a Steve Reich y conceptos que aúnan la experimentación colectiva, un vigoroso sentido de la improvisación, intensidades cinemáticas y un inquietante despliegue melódico. Al menos eso fue lo que materializaron en el EP Live de 2005, en su primer álbum en estudio Look Around de 2007 y en A Handful of Earth de 2009. Después llegarían, no necesariamente en ese orden, Kid Dakota, Leonard Cohen, el horóscopo chino, mi perro-caballo y el álbum que nos ocupa: How the Light Gets in.
Desde una perspectiva optimista cabe la posibilidad de creer que Fantastic Merlins tuvo la noble intención de rescatar del olvido a una figura icónica como Leonard Cohen y… ¡un momento! Aunque resulte extraño acabo de recibir un fax (y es extraño porque no tengo máquina de fax) en el que me avisan que Cohen no sólo no ha sido olvidado sino que, por el contrario, se encuentra enfrascado en una gigantesca gira mundial, acaba de editar un DVD, un álbum en vivo y ha recibido una seguidilla interminable de tributos, reconocimientos y homenajes. Entonces dejemos lo de “noble intención” y quitemos aquello de “rescatar del olvido a una figura… bla, bla, bla”. Le juro que la palabra “oportunismo” ni se me cruza por la cabeza. Bueno, un poquito puede ser… A lo mejor de la mezcla entre la poesía de Cohen, la autonomía que caracteriza al indie-rock profesado por Kid Dakota y la experimentación vanguardista de Fantastic Merlins surge una obra de arte; pero la verdad es que, por más que intente imaginarlo, la idea me resulta menos creíble que Tarzán con corbata.
La apertura, con Sung in Vain (uno de los tres temas originales que contiene el álbum), disipa todas las dudas. Lamentablemente. Un intrascendente bolero camarístico, mucho más próximo al Trío los Panchos que al famoso ballet de Maurice Ravel, que sólo alcanza para comprobar que el día en que repartieron voces, Kid Dakota no fue uno de los primeros en llegar. Es muy pronto para perder la paciencia, ¿no?
En lo que parece ser una descarnada expresión de deseos llega Waiting for the Miracle (“Esperando por el milagro”). Composición de Leonard Cohen incluida en su álbum de 1992: The Future. La versión incluye interesantes cadencias resueltas en ostinato, un sólido pasaje instrumental y la voz de Kid Dakota que por tesitura, fluctuación de vibrato y coloratura ejecutiva parece ubicarse en un punto intermedio entre el cantante folk Willie Nelson y el recordado locutor de Radio Colonia Ariel Delgado.
Luego llega Memories, pieza perteneciente al álbum de 1977 Dead of a Ladies’ Man, en la que Cohen se aproximó al estilo Motown de la mano de Phil Spector. Sabido es que Leonard Cohen calificó ese álbum de desastre e incluso se negó a interpretar los temas en escena, así que imagínese entonces qué pensará de esta versión. Antes de escuchar este álbum estaba de buen humor y lleno de proyectos pero ahora me siento solo, pienso que nadie me quiere y empecé a creer que la vida no tiene sentido. Adiós…
Y hablando de desengaños… En el clásico Famous Blue Raincoat del álbum Song of Love and Hate de 1971, Cohen ofrece el punto de vista de un hombre cuyo matrimonio fracasa debido a la infidelidad de su esposa. Igual, no hay nada de qué preocuparse… ya que el tema se refiere a su esposa “de él” y no a la suya de usted. Lo que sí puede ser motivo de preocupación es que la sombría relectura en blues proporcionada aquí por Fantastic Merlins y Kid Dakota es sorprendentemente buena. A continuación, más por inercia de lo anterior que por méritos propios, despliegan una juiciosa versión de Who by Fire del álbum de 1974 New Skin for the Old Ceremony.
Take this Waltz es una pieza en ritmo de vals extractada de I’m your Man de 1989, cuya letra es una adaptación del poema de Federico García Lorca Pequeño Vals Vienés. Leonard Cohen, en más de una ocasión, ha reconocido sentirse inspirado por el genial poeta granadino; incluso tiene una hija que se llama Lorca en su honor. Si tuviera que elegir un nombre para un hijo, inspirado en esta versión tendría que llamarlo: Nada.
Luego sigue otro de los originales, el breve e insípido instrumental The Little Bird.
En la visión de Heart with no Companion del álbum de 1985 Various Positions, Kid Dakota recurre al uso de un falsete que se encuentra a medio camino entre Thom Yorke de Radiohead y Heidi. The Partisan es la adaptación que hiciera Leonard Cohen de la canción
En definitiva, How the Light Gets in es un álbum mediocre en consideración a que se trata de la relectura de la obra de Cohen y decididamente espantoso si se lo relaciona con la obra previa de Fantastic Merlins. Ahora sólo nos queda esperar que tengan la sabiduría necesaria para levantarse y retomar la senda que venían transitando.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero sólo el necio se queda sentado en él (Proverbio Chino)
Sergio Piccirilli
