Monterey Jazz Festival 2004 – Festilindo
También hubo tiempo para la respetuosa participación de la Jazzschool Student All Stars, recibiendo respetuosos aplausos y siendo respetuosamente olvidada. Tampoco dejó mucho la performance de la Boban Markovic and Serbian Orchestra pero ayudó a muchos a preguntarse dónde queda Serbia.
Larry Goldings, Sam Yahel y Pat Bianchi se presentaron en trío de órganos. Durante los primeros cinco minutos me pareció muy bien. A los diez minutos sólo me parecía bien. A los quince, apenas aceptable… Prefiero silenciar, por respeto, mi opinión final tras una hora de show.
Era previsible que para ese entonces ya nada lograría conmoverme ni borraría la estúpida sonrisa que tenía dibujada en el rostro. Bueno… eso es lo que creía hasta que subió al escenario el Claudia Quintet. Este grupo liderado por el baterista John Hollenbeck y del que forman parte Chris Speed en clarinete y saxo tenor, Matt Moran en vibrafono, Ted Reichman en acordeón y Drew Gress en bajo acústico, pertenece a otra categoría. Es diferente. Es exigente. Algunos lo entendieron, otros no. Todavía no sé en qué sector ubicarme. ¿Es música de cámara? ¿Es jazz? No interesan los rótulos, lo que sí importa es que este proyecto es una “voz” distinta, deliciosamente imperfecta pero que logra conmover.
Para terminar nada mejor que una salida a la francesa: Jean Michel Pilc. Aquí presentándose con su trío conformado por Francois Coutin y Ari Hoenig. Pilc es uno de los pianistas de jazz revelación de los últimos años y con justicia. Si bien no oculta influencias de Martial Solal, ha logrado construir un estilo propio y en escena tiene un despliegue abrumador. Otro de los momentos destacados del evento.
Así, el Monterey Jazz Festival fue terminando para retornar en el 2005 con la edición numero 48. En el tintero quedan muchas historias por contar (un grupo de adolescentes provenientes de Seattle hablando de Jean Michel Pilc como si se tratara de Luis Miguel o Ricky Martin, un supuesto periodista “especializado” preguntándome, al enterarse de mi país de origen, por qué Piazzolla no participa de este tipo de festivales y otras rarezas) pero lo esencial está y como dijo Antoine de Saint Exupery: “lo esencial es invisible a los ojos”.
