Roberto Rodríguez: Vale La Pena Correr El Riesgo De La Inseguridad

Cuando se habla de tu banda tiende a decirse que es una fusión de música cubana y música judía, pero la fusión es mucho más amplia y se percibe un sonido multicultural. El resultado ¿surgió naturalmente o fue deliberado?

Es natural, es parte de la sangre mía. De Cuba salen muchos tipos de música… Está el tres por cuatro, la habanera, la rumba… los latinos tenemos una sensibilidad por el otro pero en sí es el mismo, ¿no? Es mi cara en la cara del otro…

Como un reflejo…

Sí. Mi cara se refleja en la del negro, en la del judío, con cada uno. Así es como me relaciono con la música, con el mundo y con la vida. Hay un dicho griego que dice “una cara, una raza”. Esto se expresa en las costumbres, en el trato, en la comida… en todo…

Como si fuera una interacción permanente…

Claro, es natural. Nada de buscar hacer algo para que salga de determinada manera ni para ser como otro. Si uno hace eso no “es”. Solo “parece” que es… y con la música debemos expresar lo que somos realmente, dejando fluir nuestra historia, nuestras pasiones mas profundas… ¿tú sabes? Mostrar lo que nos llega.

En tu banda tenés músicos con raíces y estilos muy diferentes. ¿Eso es fácil de compatibilizar?

Sí, es fácil. Es muy fácil. El músico en New York, aún cuando proviene de diferentes lugares, conoce muchos estilos de música. Por eso el  septeto se nutre con gente tan diferente. En cada uno de ellos existe un interés real en explorar otro tipo de música. Es una cosa muy de New York eso de investigar e intentar hacer algo nuevo sin por ello renunciar a las raíces. En la banda, por ejemplo; si bien todos somos diferentes y de diferentes lugares, cuando nos juntamos en el escenario surge de alguna manera una síntesis. Aun cuando la música está compuesta, al músico le dices: "bueno, tocá pero traé tu pedazo también…" (risas)

Antes mencionaste a Los Cubanos Postizos. ¿Hasta qué punto esa banda tiene relación con tu septeto?

Hay una relación pero también un quiebre. Postizos es un homenaje…

A la música de Arsenio Rodríguez…

Exacto. Los temas de Los Cubanos Postizos son una recreación de las composiciones de Arsenio Rodríguez. Es netamente cubana en ese punto. Arsenio es uno de los compositores más destacados de la música popular cubana. Y esto tiene que ver con mis influencias, lo que hace inevitable la relación. Pero el quiebre está en la idea. La música del septeto está basada en mis propias composiciones e intenta ser algo original; en cambio los Postizos surgen desde otro punto…

Podriamos decir que los Postizos recrean y el Septeto crea…

Ése es mi punto de vista.

Hace cuatro años tuve oportunidad de ver a los Cubanos Postizos en Buenos Aires y vos no estuviste. (en esa gira lo reemplazó Horacio el Negro Hernández) ¿Qué pasó?

Rodriguez - JacksonEstaba con Joe Jackson (responde cayendo en la trampa).

¿Te pagaba más?

(Risas) Es un artista bien interesante. Y estaba pagando más… (soltando una carcajada). Eso es natural. Pero no sólo eso. Jackson tiene un gran afecto por la música latina. Hace su música a su manera y trabajar con él fue un gran placer. Y después de todo a mí me permitió cruzar otra frontera y eso tiene que ver con mi concepto…

¿Entonces tuviste libertad en la banda de Jackson?

Él vino a verme tocar y… bueno, nos conocimos en el Knitting Factory y casi sin darme cuenta terminé haciendo un año de gira con él. Además fue muy gratificante poder ayudarle a construir una forma diferente de expresar lo que es el rock y el pop…

…Y ampliarte a otro publico.

¡Oh Si! Y además tuve la libertad para tocar y compartir escenario con otros músicos tremendos. La experiencia fue muy bonita para mí.

Vos tocaste con músicos como Julio Iglesias y Gloria Estefan. Eso significaba mucho público y mucho dinero, pero en un momento te apartaste de eso. ¿Qué ocurrió?

Me dije: necesito volar… y además me aburrí. Por eso hoy estoy aquí haciendo mi música; si me hubiese quedado en esa situación, en lo que llamamos “lo seguro”, no hubiera podido hacer esto, no sería feliz. A veces nos quieren meter en la cabeza que es necesaria la seguridad pero no creo en eso. Soy más bohemio. Claro que hacer mi música es muy difícil. No tengo esa seguridad y eso me obliga a trabajar más fuerte pero al mismo tiempo me abre otros caminos. Por ejemplo, ahora estoy produciendo para la compañía Piranha Records el disco de un pianista que se llama Maurice El Medioni, que es algeriano judío. A él le gusta mucho la música cubana. Hace música andaluza pero a su manera. Además, ¡¡el hombre tiene una bola de energia!! 

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