Por Los Codos

Mariano Otero

Vos ahora sos esto, pero en una época estabas con los seguros (risas); ¿pensás que se hubiese modificado mucho tu visión de las cosas si no te hubieses dedicado a la música?

Qué te parió… (piensa)… qué buena pregunta… estuve pensando justamente en eso… por momentos siento que es imposible y lo dejo a un lado; pero a veces lo pienso y llego a la conclusión de que sigo siendo la misma persona que cuando tenía 15 años; es más, creo que la música que escribo, en esencia, es igual. Ahora tengo más recursos, pero mi manera de ver la cosas era la misma y por eso la vida te lleva adonde te lleva. Si no hubiera ganado la batalla, mi visión habría sido la misma.

Algo parecido a la fábula de la rana y el escorpión…

Yo creo que es así; si mi lugar hubiera sido otro, hubiera luchado para salir de eso. Yo pensaba que era imposible vivir de la música. Mi sueño era poder tocar una línea de Jaco. Y le metí aunque tuviera que morir transitándolo.

El 2005, en un paneo rápido, te encuentra con un segundo disco en la calle y un proyecto (el de una big band) que podríamos tildar de "pretencioso".

No… no me digas eso, que si algo no quiero es justamente…

Dije "podríamos". Tengamos en cuenta que no es fácil convocar a todos músicos líderes y que puedan juntarse a ensayar y estar disponibles para tocar…

Es un grupo grande de solistas…

Y que tienen que estar a tu servicio. ¿Cómo te pega el hecho de que esos músicos digan "OK" a lo que vos les decís, incluso gente de la que a su vez aprendiste?

Me genera mucha responsabilidad y necesidad de hacer las cosas bien. Una urgencia de ser como tengo que ser, humana y artísticamente. Yo creo que lo que estamos generando les resulta atractivo.

A ver si lo damos vuelta qué pasa. Vos venís de un año con mucho reconocimiento; no obstante, te plegás a proyectos de otra gente como Juan Cruz de Urquiza, Sergio Verdinelli, estuviste tocando con Iaies y Cavalli en Punta del Este… ¿vos por qué te sumás a esos proyectos?

Porque me gusta lo que me ofrecen. Aunque a veces está bueno aceptar cosas con las que no comulgues del todo pero que te pueden enseñar cosas. No creo que sume solamente lo que uno cree que está bien.

Es decir que puede venir Diego Torres a ofrecerte ir de gira y hacer los arreglos de su música y vos…

Y… no sé si iría en este momento. Pero puede resultar atractivo y enriquecedor, sin dudas. No quiero ser hermético; el arte no se merece eso. La coherencia no es eso.

¿Y qué es la coherencia? (Otero mira feo) Las preguntas me las estás sirviendo vos…

Hum… La coherencia es tener una línea de pensamiento y filosofía que esté despojada de cómo querés que te vean los demás. Ser vos mismo. Me pasó de ser mlitante juvenil en el Frente de Estudiantes Secundarios de Avellaneda y el Che Guevara de la cuestión, el coherente, el líder, se acostó con mi novia siendo mi mejor amigo. Ese tipo para los demás era coherente. Esa coherencia, a mí, no me interesa. En la música se da mucho eso. No me interesa ser coherente para afuera. Los prejuicios… son grandes enemigos de la coherencia interna y muy amigos de la coherencia ajena. (Piensa) Estamos recabezones, ¿no? Está bueno… me hiciste sacar una que me costó… porque estaba buenísima la pregunta…

Gracias…pero hay que seguir… vos terminaste el año con un proyecto (el de la orquesta), lo que soluciona muchos problemas, porque general se empiezan los años con proyectos. El 31 de diciembre, en el brindis, ya tenías un lío menos; supongo que van a grabar, además, ¿no?

Sí, probablemente en junio, para S'Jazz y vamos a tocar los últimos dos jueves de marzo, todos los de abril y los de mayo menos el último. Arrancamos en Notorious. La banda tiene 14 músicos. 

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