Guillermo Samperio: La Gioconda En Bicicleta

Editorial Océano


Espíritu Rasta

Me decía mi hijo Rodolfo que le gustaba la música de Bob Marley, pero no la vida rasta. Coincidimos en que el espíritu rasta no era tan despreciable.
Rodolfo sonrió de lado.
De los colores del movimiento rasta, tres señalaban al espíritu: amarillo, rojo y negro –sol,sangre,raza- (vista, memoria, cuerpo de la tradición originaria). El verde, por su lado de marihuana era prescindible, pero por el lado vegetable –naturaleza, Edén, exhuberancia- era perfecto para un espíritu rasta. La mezcla da una actitud de frente, impulsada desde instantes remotos. Puede distorsionarse, ser pretexto –a un amigo lo robaron a las siete de la noche en Kingston-, o un avance firme, crítico, con filin; amarillo, rojo, negro. Se vive para ser eso.

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