• Jack Dejohnette Featuring Bill Frisell: The Elephant Sleeps But Still Remembers

    • CevherShare

    The Elephant Sleeps But Still Remembers… Cat and Mouse, Entranced Androids, The Garden of Chew-Man-Chew, Otherworldly Dervishes, Through the Warphole, Storm Clouds and Mist, Cartune Riots, Ode to South Africa, One Tooth Shuffle, After the Rain.

    Músicos:
    Jack DeJohnette: batería, percusión, voces, piano
    Bill Frisell: guitarra, banjo
    Ben Surman: percusión adicional

    Golden Beams Productions, 2006

    Calificación: Sinuoso

    Estamos frente a dos íconos del jazz.

    Jack DeJohnette integra aún el legendario trío del pianista Keith Jarrett, pero además cuenta en su historial con varios álbumes en carácter de líder para el sello alemán ECM, formó parte de la agrupación de Miles Davis en los años ’70, fue integrante de la banda de Charles Lloyd y ha sido requerido por innumerable cantidad de músicos de toda extracción y calaña.

    Bill Frisell ha sido, a finales de los ’80 y principios de los ’90, el guitar hero del jazz. Los discos de ese período han sido fundantes y su participación en combos como Naked City lo situaron con justicia en ese lugar de privilegio. También tocó con éste y aquél, acá y acullá.

    Pero sus respectivas actualidades no abrigaban muchas esperanzas a la hora de aunar esfuerzos. Hace un tiempo largo que el guitarrista navega cómodamente en la intrascendencia y el baterista lo más novedoso que ha ofrecido últimamente ha sido cierto coqueteo con la new age.

    El disco que nos ocupa refleja una actuación de los “ya-no-tan-muchachos” en The Earshot Jazz Festival hace unos 5 años. Fue editado por el sello del baterista y resulta claramente sospechoso eso de “featuring” que, arriesgamos, debe obedecer a cuestiones contractuales.

    Hay un antecedente de esta unión y es la participación de ambos en el disco del clarinetista Don Byron, “Romance With the Unseen”, de 1999, pero que poco y casi nada tiene que ver con lo propuesto aquí.

    Evitemos los prejuicios y escuchemos.

    Listo.

    El comienzo entusiasma. Monolítica base de DeJohnette sobre la que Frisell intercala algunos de los sonidos que lo hicieron merecedor de adoraciones varias. Van apareciendo loops disparados por el guitarrista (esto siempre me pareció que, en concierto, termina distrayéndolo; pero aquí parece funcionar). Son sólo dos y no hay grietas; Jack se anima y la cosa va in crescendo. Aunque se alarga. Falta síntesis. Pero no es un mal inicio.

    Cambio radical en el segundo track, Cat and Mouse, donde la percusión (aparece una mbira por ahí, aparentemente) y el banjo viran hacia costados étnicos; una guitarra procesada marca el camino a seguir en Entranced Androids. Un sonido infrecuente en Frisell que encuentra correlato en los patterns que dispara Mr. Jack. El interés inicial se disuelve por aquella escasez de síntesis.

    The Garden Of Chew-Man-Chew es, como su nombre lo indica, una experiencia oriental no uruguaya. Se produce cierta hipnosis auditiva donde la percusión (minimalista) gana la pulseada.

    En Otherwordly Dervishes hay un quiebre. Primer tema en el que la autoría se comparte con Ben Surman, responsable de la “producción adicional”. No sabemos bien a qué se refiere exactamente tal denominación, pero lo cierto es que la combinación aquí funciona y a pleno. La temática es, en principio, similar a la del tema de apertura, pero un falso bajo acústico (responsabilidad de vaya uno a saber quién), termina resultando el trípode ideal donde ambos líderes (y métanse el “featuring” donde quieran) juegan a in-discreción y con enorme soltura. Un hallazgo la participación de no sabemos quién haciendo no sabemos qué. No importa.

    Through the Warphole parece una oda a “ruidos y ruiditos”; en Storm Clouds and Mist, DeJohnette va al piano que es protagonista casi absoluto en una pieza que se aleja del jazz y se adentra en terrenos más clásicos. La calma se interrumpe con los nuevos chiches sonoros de Cartune Riots que dan paso a la interesante Ode to South Africa, con cierta reminiscencia a “The Rythmatist”, aquel disco que Stewart Copeland sacara en los 80’s. Aquí, sin dudas, Surman vuelve a aportar lo suyo que, en el contexto del álbum, no es poco. Pero vuelve a aparecer el principal problema del CD. Acertó: la falta de síntesis.

    One Tooth Shuffle es un pasaje breve en banjo y percusión que bien podría no estar y el final es para After the Rain, de John Coltrane, donde el baterista retorna al piano para una versión que no pasará a la historia ni por buena ni por mala.

    Probablemente lo haga en el rubro “intrascendencias varias”.

    Y llegamos al final.

    No dábamos nada por la unión y seguiremos sin darlo; pero es justo reconocer que hay momentos interesantes y que, si bien la grabación data de 5 años ha, nos permite abrigar la esperanza de que con un poco menos de ego y con el productor adecuado, tanto DeJohnette como Frisell tienen cuerda en el carretel.

    En síntesis: bueno… sín-tesis.

    Marcelo Morales.

    Notas Relacionadas o de Interés: